traductor

martes, 16 de junio de 2020

World-first 3D bionic eye could enable superhuman sight, night vision

World-first 3D bionic eye could enable superhuman sight, night vision

he human eye is an incredibly complex piece of equipment, so it’s no wonder that we’ve had a hard time reverse engineering it. Now, researchers have unveiled the world’s first 3D artificial eye, which can not only outperform other devices but has the potential to see better than the real thing.

Bionic eyes are emerging as a way to restore vision to people who have lost their sight, and possibly even those that never had it to begin with. Currently the most advanced versions are those from companies like Bionic Vision Australia and Second Sight, which have both already been implanted into patients.

Both of these devices take the same basic form, starting with a pair of glasses with a camera in the center. The data from that is processed by a small unit worn outside the body, then sent to an implant on the user’s retina. From there, the signals are transmitted to the visual centers of the brain.

And they work. Users have reported being able to see flashes of light again, for the first time in years. Unfortunately, this vision isn’t clear enough for them to rely on to navigate the world, and other studies have shown that these kinds of bionic eyes might produce streaky images and are too slow to capture fast movements.

But this new device could herald a huge improvement. A team led by scientists at the Hong Kong University of Science and Technology (HKUST) has developed what they call the Electrochemical Eye (EC-Eye).

A cross section of the makeup of the Electrochemical Eye (EC-Eye)
A cross section of the makeup of the Electrochemical Eye (EC-Eye)

Rather than using a two-dimensional image sensor like a camera, the EC-Eye is modeled after a real retina with a concave curve. This surface is studded with an array of tiny light sensors designed to mimic the photoreceptors on a human retina. These sensors are then attached to a bundle of wires made of liquid metal, which act as the optic nerve.

The team tested the EC-Eye and showed that it can already capture images relatively clearly. It was set up in front of a computer screen displaying large individual letters, and it was able to display them clearly enough to be read.

Although it’s a huge improvement over existing bionic eye designs, the EC-Eye’s vision still falls far short of a natural human eye. But, the team says, this might not be the case forever. The technology has the potential to outshine the real thing, by using a denser array of sensors and attaching each sensor to an individual nanowire. The team even says that using other materials in different parts of the EC-Eye could bestow users with higher sensitivity to infrared – essentially, night vision.

Of course, there’s still plenty of work to do in future, but the EC-Eye looks promising.

The research was published in the journal Nature. The device can be seen nailing its eye test in the video below.

Electrochemical Eye (EC-eye) 電化學仿生眼 sensing images

Source: HKUST

https://newatlas.com/science/world-first-3d-bionic-eye/?fbclid=IwAR2Ajd8wqquYiBnLl7-MbdwsDp0kTE1aR1mZ7FEYPz9JK1KGN3cMgM2Y2Do

jueves, 11 de junio de 2020

Identificada una nueva vía para atacar a las células tumorales

Identificada una nueva vía para atacar a las células tumorales

Investigadores españoles han descrito un nuevo mecanismo de acción antitumoral basado en inducir un gran estrés en las células cancerígenas, que causa su autodestrucción por autofagia. El mecanismo, descubierto al estudiar el fármaco en desarrollo ABTL0812, ha sido validado con muestras de pacientes oncológicos.

Un estudio liderado por investigadores del Institut de Neurociències (INC-UAB), en colaboración con el Instituto de Química Avanzada de Cataluña (IQAC-CSIC), ha descrito un nuevo mecanismo de acción por el que el fármaco antitumoral ABTL0812 – probado en pacientes con cáncer de endometrio y de pulmón escamoso en estadios avanzados, en combinación con quimioterapia– induce un gran estrés en las células tumorales, provocando su autodestrucción mediante autofagia.

El mecanismo, basado en la manipulación de unos lípidos celulares (las dihidroceramidas), podría suponer una nueva estrategia para atacar el cáncer, según explican los científicos en un artículo publicado en la revista Autophagy.

“La muerte de las células tumorales se debe a la alteración de la composición de unos lípidos de las células, lo que provoca estrés en el retículo endoplasmático”, explica José Miguel Lizcano

El trabajo muestra por primera vez que se pueden determinar genes de estrés celular en la sangre de pacientes, mediante la cuantificación de los mRNAs de dos proteínas implicadas (CHOP y TRIB3), y pueden utilizarse como marcadores de la eficacia del tratamiento.

El equipo, coordinado por José Miguel Lizcano, del INC, investiga desde hace tiempo el funcionamiento de este fármaco, desarrollado por AbilityPharma. En 2016, cuando ABTL0812 se empezaba a administrar a pacientes en estudios clínicos, los expertos describieron que era el primer antitumoral que actuaba induciendo una autofagia masiva en las células tumorales.

Ahora, cuando los estudios clínicos están en fase 2, han descubierto cómo se produce esta autofagia tóxica. “La muerte de las células tumorales se debe a la alteración de la composición de unos determinados lípidos de las células, las dihidroceramidas, que provoca estrés en el retículo endoplasmático, un orgánulo celular encargado de la síntesis de proteínas”, explica José Miguel Lizcano.

“El malfuncionamiento de este orgánulo causa una acumulación de proteínas defectuosas, ante la que las células tumorales activan una respuesta compensatoria que, mantenida en el tiempo, hace que colapsen y programen su muerte por autofagia”, añade.

Toxicidad selectiva del fármaco

El estudio también propone por qué ABTL0812 no afecta a las células sanas: “La principal ventaja de esta molécula es que la toxicidad que produce es selectiva para las células cancerígenas. Esto es debido a que para sobrevivir al entorno hostil al que se enfrentan, las células tumorales responden al estrés del retículo endoplasmático de forma exacerbada”, apunta Pau Muñoz, investigador del INC y primer autor del artículo.

“El fármaco las hace sobrepasar el nivel en el que esta respuesta es protectora, mientras que al resto de células no cancerígenas les queda todavía mucho margen”, continúa Muñoz.

Este nuevo mecanismo de acción se puede extender al tratamiento de diferentes tipos de tumores de una manera segura

Los investigadores consideran que este nuevo mecanismo de acción se puede extender al tratamiento de diferentes tipos de tumores de una manera segura. De hecho, en el estudio también presentan resultados preliminares en modelos de cáncer de páncreas y de conductos biliares.

Los resultados de esta investigación se presentarán en el congreso de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer (AACR) de este año.

Referencia:

Muñoz-Guardiola P, Casas J, Megías-Roda E, Solé S, Perez-Montoyo H, Yeste-Velasco M, Erazo T, Diéguez-Martínez N, Espinosa-Gil S, Muñoz-Pinedo C, Yoldi  G, Abad  JL, Segura MF, Moran  T, Romeo M, Bosch-Barrera J, Oaknin A, Alfón J, Domènech C, Fabriàs G, Velasco G, Lizcano JM.  The Anti-Cancer Drug ABTL0812 Induces ER Stress-Mediated Cytotoxic Autophagy by Increasing Dihydroceramide Levels in Cancer Cells. Autophagy. 2020 May 13. doi: 10.1080/15548627.2020.1761651

La investigación ha sido financiada por ayudas del Ministerio de Economía y Competitividad (MINECO) y del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) (RTC-2017-6261-1 y IPT-2012-0614-010000), de ACCIO (Generalitat de Catalunya), del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) y de la Empresa Nacional de Innovación Sociedad Anónima (ENISA)

Fuente:
UAB
Derechos: Creative Commons.

https://www.agenciasinc.es/Noticias/Identificada-una-nueva-via-para-atacar-a-las-celulas-tumorales

Los confinamientos evitaron tres millones de muertes en Europa, 450.000 de ellas en España

Los confinamientos evitaron tres millones de muertes en Europa, 450.000 de ellas en España

Dos estudios publicados esta semana en la revista Nature analizan la efectividad de las intervenciones no farmacológicas a la hora de controlar la pandemia de SARS-CoV-2. Sus resultados coinciden y no dejan lugar a dudas: el aislamiento ha valido la pena.

Las llamadas “intervenciones no farmacológicas” contra la COVID-19, como confinamientos, no solo han sido un éxito a la hora de controlar la pandemia, sino que evitaron millones de muertes solo en Europa. Son las principales conclusiones de un estudio publicado este lunes en la revista Nature por los modelizadores del Imperial College de Londres (Reino Unido) a partir de datos de once países, entre ellos España.

“Los confinamientos tuvieron un efecto muy significativo e hicieron caer R0 por debajo de 1 en todos los países analizados”, resumía el coautor del estudio Samir Bhatt en una rueda de prensa telefónica a la que ha tenido acceso SINC. Esto quiere decir que la transmisión del SARS-CoV-2 se redujo lo suficiente como para frenar su extensión.

Las modelizaciones utilizaron las muertes observadas en once países europeos —entre ellos, Reino Unido, España, Italia, Alemania y Bélgica— para estimar la transmisión ocurrida semanas antes, representada por el ya famoso número reproductivo básico R , que representa el número medio de casos que genera cada infectado.

En el caso de España, las muertes evitadas oscilarían entre las 360.000 y las 540.000, aunque el valor más probable estaría alrededor de las 450.000

Según sus resultados, unos tres millones de personas habrían muerto por COVID-19 hasta el pasado 5 de mayo en los países estudiados. En el caso de España, las muertes evitadas oscilarían entre las 360.000 y las 540.000, aunque el valor más probable estaría alrededor de las 450.000.

“Un número enorme que no tiene en cuenta el efecto del colapso de los sistemas sanitarios”, según Bhatt. “Nuestro trabajo muestra que estos once países han controlado la epidemia gracias a las medidas, algo que no habría sucedido de no haberlas tomado”.

Mucho camino por recorrer

El modelo también estimó que, para entonces, entre 12 y 15 millones de personas se habrían infectado. Esto, que supone una prevalencia de entre el 3 y el 4 %, cuadra con los estudios de seroprevalencia realizados. De hecho, en el caso de España, el 5,5 % calculado por los investigadores del Imperial College es muy similar al 5,2 % que reveló la segunda ronda del estudio ENE-COVID-19.

A pesar del éxito de las medidas, o más bien debido a él, los autores advierten de que todavía queda mucho camino por delante. “Estamos solo al principio de la pandemia y muy lejos de la inmunidad de grupo. Las probabilidades de que haya una segunda ola [si se vuelve al escenario inicial] son muy reales”, aseguró Bhatt. Por eso, los investigadores inciden en que se debe considerar “cuidadosamente” las intervenciones necesarias para seguir manteniendo la transmisión bajo control.

“Estamos solo al principio de la pandemia y muy lejos de la inmunidad de grupo. Las probabilidades de que haya una segunda ola son muy reales”, aseguró Bhatt

El modelo no está exento de limitaciones. En primer lugar, utiliza las muertes reportadas, cuando las cifras de excesos de muertes han mostrado en países como España que este dato no es perfecto. Para compensarlo, los investigadores aseguran que han tenido en cuenta escenarios en los que los fallecidos eran infrarreportados.

Además, el modelo asume que cada medida tuvo el mismo efecto en todos los países, cuando en realidad los confinamientos no fueron igual de efectivos en todas partes. “No podemos estimar si se podría haber mantenido un mejor equilibrio entre las medidas y la vida de la gente ni cómo, solo que las intervenciones realizadas tuvieron un alto impacto y salvaron vidas”, concluye Bhatt.

Pero, ¿qué medidas son mejores?

Otro estudio publicado también ayer en Nature sí analizó la efectividad de varias de estas medidas a la hora de frenar la curva. “Quisimos medir cómo afectó cada una directamente, para que la sociedad sepa cuáles son mejores contra la pandemia”, resumía el investigador de la Universidad de California en Berkeley (EE UU) y coautor del estudio, Solomon Hsiang.

Para ello los investigadores estudiaron datos de más de 1.700 intervenciones en China, Corea del Sur, Italia, Irán, Francia y Estados Unidos. Emplearon las tasas de infecciones diarias de SARS-CoV-2, las definiciones de caso y los tiempos en los que se implantaron las medidas de contención hasta el 6 de abril.

Según Hsiang, autor de un segundo estudio, el cierre de negocios, el autoaislamiento en hogares y las medidas de distanciamiento físico fueron “sumamente efectivas”

Los resultados mostraron que de media, sin medidas, la tasa de crecimiento de casos hubiera sido del 38 % al día, “lo que implica que los casos se habrían doblado cada dos días”, en palabras de Hsiang.

Estas medidas combinadas evitaron, según los autores, 62 millones de casos confirmados. O, si tenemos en cuenta que la detección nunca es perfecta, unos 500 millones de infecciones. Por eso, Hsiang llega a la misma conclusión que sus colegas del Imperial College.

Según Hsiang, el cierre de negocios, el autoaislamiento en hogares y las medidas de distanciamiento físico —comúnmente resumidas con el término ‘confinamiento’— fueron “sumamente efectivas”.

Por el contrario, las restricciones a la hora de viajar tuvieron “resultados mixtos” alrededor del mundo. En cuanto al cierre de colegios, el investigador aseguró no haber encontrado “evidencias fuertes de que redujera la transmisión del virus”. Aun así, advierte de que es necesario investigar más en este sentido antes de tomar cualquier decisión política.

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.

miércoles, 10 de junio de 2020

Nanoporos permiten secuenciar virus en tiempo real.-Alberto Luis D’Andrea

Nanoporos permiten secuenciar virus en tiempo real.

Alberto Luis D’Andrea

La secuenciación a través de nanoporos es un método para determinar el orden en el que los nucleótidos se organizan en una hebra de ADN/ARN.

Un nanoporo es un pequeño agujero del orden de un nanómetro en su diámetro interno. Los agujeros pueden ser creados por proteínas que perforan membranas (nanoporos biológicos) o se hacen sobre materiales sólidos tales como silicona y grafeno. El método consiste en generar los nanoporos en un medio conductor, al aplicar un voltaje se puede observar una corriente eléctrica producida por la conducción de iones a través del orificio. Si pasa una base, una hebra entera de ADN u otra molécula por el nanoporo, la magnitud de la corriente varía en función de la conductividad, lo que permite al pasar una hebra de ADN determinar la secuencia de los nucleóticos.

El ADN puede atravesar un nanoporo por varias razones. Por ejemplo, por medio de la electroforesis el ADN puede ser atraído hacia él y eventualmente pasar a su través. Enzimas unidas al nanoporo pueden también guiar el ADN hacia dentro. El tamaño del orificio fuerza a que el ADN que pasa sea leído base por base. De esta forma al pasar alguna de las cuatro bases nitrogenadas, la corriente eléctrica varía, permitiendo conocer la secuencia en la hebra de ADN.

Si bien el método se comenzó a desarrollar en 1995, es en el artículo Continuous base identification for single-molecule nanopore DNA sequencing, publicado en Nature Nanotechnology (2009), escrito por investigadores de las universidad de Oxford, el que sienta las bases de la empresa Oxford Nanopore; empresa que en la actualidad comercializa un secuenciador portátil “de bolsillo” en tiempo real (MinIon). El secuenciador lo utilizó la comunidad para la secuenciación rápida (8 horas, incluyendo el tiempo de la PCR) en situaciones de brotes múltiples, incluyendo zika, ébola, fiebre amarilla, gripe porcina y una variedad de otros patógenos.

La experiencia ha respaldado el rápido despliegue de la secuenciación por nanoporos para el brote actual de la COVID-19. En la actualidad alrededor de 30 países están utilizando la secuenciación de nanoporos para COVID-19 y otros 40 países se están preparando para hacerlo. Los datos del genoma viral generados prospectivamente durante los brotes pueden ayudar a proporcionar información sobre la relación con otros virus, el modo y el ritmo de la evolución, la propagación geográfica y la adaptación a los huéspedes humanos. Esta información puede usarse para ayudar en investigaciones epidemiológicas, particularmente cuando se combina con otros tipos de datos (por ejemplo, recuentos de casos).

La Red ARTIC está poniendo a disposición un conjunto de materiales para ayudar a los grupos a secuenciar el virus, incluido un conjunto de cebadores, protocolos de laboratorio, tutoriales y conjuntos de datos. Estos se centran principalmente en el uso del secuenciador de nanoporos.

Un ejemplo sobre como la nanotecnología abre el camino a secuenciadores portátiles, rápidos y económicos.

Alberto Luis D’Andrea
Alberto Luis D’Andrea

Director de Nanotecnología y Nuevas Tecnologías de la Universidad CAECE (Buenos Aires, Argentina).Profesor y Doctor en Ciencias Químicas egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Posgrado de Ingeniería Biomédica dictado en conjunto por la Fundación Favaloro y la Facultad de Medicina (UBA). Presidente de la Confederación Argentina de Biotecnología (CAB) y de la Confederación Argentina de Nanotecnología (CAN). Coordinador de la Comisión de Biotecnología y Nanotecnología del Colegio de Ingeniería Agronómica (CPIA). Autor de numerosos trabajos de investigación en revistas internacionales, libros relacionados con la docencia y artículos en diarios y revistas. Último libro (2017) "La Convergencia de las Tecnologías Exponenciales & la Singularidad Tecnológica". Creador y redactor del periódico online Biotecnología & Nanotecnología al Instante. Creador y columnista del programa radial Café Biotecnológico.

http://albertodandrea.blogspot.com.ar

https://www.investigacionyciencia.es/blogs/tecnologia/102/posts/nanoporos-permiten-secuenciar-virus-en-tiempo-real-18576

¿Por qué el MMS no puede curar la COVID–19? Xavier Giménez Font

¿Por qué el MMS no puede curar la COVID–19?

...ni la malaria, ni el autismo, ni el cáncer, ni... y, en cambio, puede perjudicar irreversiblemente nuestra salud.Xavier Giménez Font


La crisis pandémica mundial, originada por la enfermedad COVID–19 y causada por el virus SARS–CoV–2, está aflorando lo mejor de nuestra condición humana. Nunca la sociedad había mostrado tal nivel de coordinación y sacrificio para paliar —en la medida de lo posible, con infraestructuras desbordadas y personas arriesgando constantemente su integridad física— los efectos de la epidemia, tan injusta sobretodo con nuestros mayores.

El comportamiento heroico del personal sanitario, de las fuerzas de seguridad, de los trabajadores de la alimentación y de los demás sectores esenciales, es digno de tal elogio que las palabras resultan insuficientes. No menos relevante es el confinamiento que todos hemos asumido con el mejor ánimo. Es mi convencimiento que, una vez superada la crisis, veremos este sacrificio como algo que exageradamente valió la pena.

Esta población, que ha demostrado tal nivel de sensibilidad con los más débiles, está luchando lo indecible, mientras que, a la vez, se enfrenta a sus propios temores, ya sea el miedo al contagio, el sufrimiento de los más allegados, la incertidumbre económica... Es por ello por lo que cualquier esfuerzo para mitigar estos miedos, al menos en parte, es más que obligatorio. De ahí a que me atreva a escribiros este artículo.

La llegada de las fake news

Contenidos relacionados

En estos días de contacto exclusivamente telemático, unos cuantos parientes y amistades me han hecho llegar los vídeos de Andreas Kalcker y de Josep Pàmies, donde se recomienda el uso del MMS, la "Miracle Mineral Solution", para curar la COVID–19, además de muchísimas otras enfermedades muy graves. Por cierto, me desconcierta que Kalcker acuse, en su vídeo,  de "rapidez" a la comunidad científica para caracterizar el genoma del coronavirus, y en cambio no sea pronto para que el MMS pueda ser un tratamiento eficaz y sin efectos secundarios.

Aquellos que me han contactado son personas allegadas. Gracias a ello, un mensaje de tranquilidad, y recomendación de ignorar las noticias circulantes, es más que suficiente. La confianza de la proximidad, amistad y parentesco permite no tener que entrar en detalles sobre el tema, y no requiere tener que justificar, de forma convincente desde un punto científico, por qué no es posible que funcionen como medicamentos, sino que, además, son potencialmente peligrosos.

Pero estas explicaciones deben salir a la luz, puesto que los argumentos basados en la evidencia científica deben diseminarse en un lenguaje más adaptado al ciudadano medio. Os explico entonces por qué el comportamiento químico de las sustancias de las que hablamos, no encaja con lo que los proponentes del MMS afirman.

¿Que és el MMS?

Se trata de una mezcla de dos compuestos: las sustancias denominadas clorito sódico y ácido cítrico, que se pueden suministrar juntos o por separado. La primera es un sólido granuloso blanquecino, mientras que el segundo es un ácido débil muy presente en ciertos alimentos.

La preparación de la mezcla se realiza disolviéndola en agua, y en este formato se suministra. Se trata entonces de un preparado denominado "clorito sódico acidificado", también conocido mediante las siglas de su nombre en lengua inglesa, ASC.

El clorito sódico, un sólido blanquecino, que disuelto en agua y ácido cítrico, constituye el preparado conocido como "clorito sódico acidificado", o ASC.  Esta preparación modifica su composición, puesto que la acidez provoca que se forme ácido cloroso y dióxido de cloro, primero, y más clorito y cloruro sódico, después.
El clorito sódico, un sólido blanquecino, que disuelto en agua y ácido cítrico, constituye el preparado conocido como "clorito sódico acidificado", o ASC.  Esta preparación modifica su composición, puesto que la acidez provoca que se forme ácido cloroso y dióxido de cloro, primero, y más clorito y cloruro sódico, después.

El ASC se comporta como un potente descontaminante, ya sea en el tratamiento de superficies duras que han estado en contacto con alimentos, o bien para lavar y aclarar los propios alimentos, principalmente carnes rojas, carnes de ave, pescado, frutas o vegetales. La disolución ASC no se mantiene demasiado tiempo activa, por lo que cuando se usa adecuadamente, no deja ningún tipo de residuo.

Quizás algún lector sabrá que el clorito sódico está relacionado con la lejía, el desinfectante por excelencia en nuestros hogares, de olor no muy placentero, pero tranquilizante.

Es cierto. El componente activo de la lejía es el hipoclorito sódico, nombre ciertamente parecido al clorito sódico. Más parecidas son sus fórmulas químicas, NaClO para el primero, NaClO2 para el segundo, es decir, un átomo de oxígeno más. De ahí que el clorito sea más oxidante que el hipoclorito.

Este mayor poder oxidante provoca que los mecanismos de acción biocida, aunque parecidos, muestren diferencias, y de ahí que no deban confundirse las dos sustancias. Una descripción más detallada del mecanismo de acción del hipoclorito la podéis encontrar aquí.

Entremos más en detalle. Cuando se prepara la mezcla ASC, la substancia original se transforma dentro de la propia disolución en otras substancias:

  • En primer lugar, una parte de clorito sódico, entre un 5 y un 35 %, se transforma en ácido cloroso, en mayor proporción cuanto más ácido cítrico contenga la mezcla.
  • El ácido cloroso, a su vez, produce dióxido de cloro,
  • que también evoluciona para acabar produciendo más clorito sódico y,
  • finalmente, cloruro sódico.

Esta evolución, este cambio químico, causa que la ASC se nombre de diferentes formas, pero el efecto es el mismo.

De hecho, uno de los componentes que más se utiliza para identificarlo, el dióxido de cloro, compuesto de fórmula química ClO2, es un gas cuando se prepara en estado puro y uno de los biocidas más potentes. En concreto, se muestra efectivo contra todos los microbios, desde los más benignos hasta los clasificados como amenaza bioterrorista de categoría A, como el responsable del carbunco.

¿Cómo actúa el clorito sódico?

El poder germicida del clorito sódico, al igual que el dióxido de cloro, se basa, como os acabo de mencionar, en su carácter fuertemente oxidante. Este término es la enrevesada forma que los químicos nos inventamos, históricamente, para indicar que la sustancia es capaz de arrancar electrones, de muchas de las moléculas con las que se encuentra.

Sé que lo que acabo de decir no es muy útil, y se entiende aún menos. Baste entender, entonces, que el clorito sódico modifica irreversiblemente cualquier sustancia que, en los seres vivos, posea átomos de nitrógeno o azufre en su interior.  Y estos elementos se encuentran en prácticamente todos los componentes celulares.

La transformación química que provoca es de tal magnitud, que la función original de las proteínas, de los lípidos, o de los ácidos nucleicos, se pierde irremediablemente. Esta situación se da en la totalidad de los microbios, tanto benignos como dañinos, pero, atención, se da también en todas las células del ser humano.

Otros desinfectantes conocidos actúan de modo diferente. Por ejemplo, es sabido que el alcohol es un germicida también, aunque no tan potente como el ASC. ¿Cómo actúa, entonces? Literalmente, disolviendo los ácidos grasos que suelen estar presentes en las paredes exteriores de los virus. Otros agentes antivíricos, menos conocidos, son las denominadas sales cuaternarias. Estas actúan desnaturalizando algunas proteínas de los virus, en concreto las que les permiten introducirse dentro de las células.  El jabón, en general, no ataca los virus, a no ser que contenga una base alcohólica. Eso sí, los limpia, entre un 90 y un 99 %, por efecto detergente, al lavarnos las manos. Por supuesto hay más desinfectantes, pero nos desviaríamos de nuestro objetivo si los describimos aquí.

Atención al punto que os comento ahora. Acabo de afirmar, con otras palabras, que los mecanismos de acción descritos no son específicos. Es decir, actúan contra toda la materia orgánica que participa en los procesos vitales, ya sean microbios, los agentes invasores, como las células de nuestro cuerpo, los agentes invadidos. Por este motivo, estas sustancias biocidas se deben utilizar fuera del alcance de nuestro organismo.

¿Qué ocurre si ingerimos MMS?

El comportamiento biocida que acabamos de describir muestra todos los elementos de un veneno, y para nada de un medicamento. Destruye la función de muchos componentes celulares o de las proteínas víricas, sin ningún tipo de especificidad.

Los medicamentos, en cambio, son sustancias inocuas para la mayor parte del organismo, puesto que su acción es específica contra un grupo muy reducido de proteínas, principalmente enzimas, que en ningún caso las desnaturaliza, sino que temporalmente bloquea su acción metabólica. Formas habituales de acción son o bien taponando el acceso al centro activo del enzima, o modificando alguno de sus aminoácidos de ese centro.

La ingestión del MMS debe tratarse entonces como una intoxicación. En este sentido, la acción del clorito sódico se ha mostrado parecida a otra substancia de la familia, el clorato sódico, compuesto de fórmula química NaClO3. En concentraciones muy pequeñas, el cuerpo humano resiste el ataque químico, pero a partir de un gramo por litro de la sustancia, se sufren nauseas y vómitos. Incrementando la concentración, se produce fallo renal, fallo celular, sobretodo en las células del torrente sanguíneo, y a partir de 15 gramos por litro, la concentración es letal.  En la sangre se produce metahemoglobinemia, una degradación de la hemoglobina debido a la oxidación del hierro que contiene.  Se manifiesta como dificultad en la respiración y cianosis, coloración morada-azul subcutánea.

Por otro lado, el denominado CDS, dióxido de cloro puro, es todavía más peligroso, pues la concentración letal se puede inhalar inadvertidamente, al tratarse de un gas. Experimentos con modelos animales han mostrado que dosis de 0,1 mg/kg/día, es decir, una décima de miligramo, por kilo de peso y día, suministradas de forma continuada, provocan una disminución en el recuento de glóbulos rojos, al cabo de nueve meses.  Es éste un dato que puede parecer poco relevante, pero es un toque de atención para aquellos que consumen MMS como medida profiláctica.  A dosis mayores, los daños aumentan.  Por otro lado, las agencias de Salud Pública han establecido una concentración máxima de 0,8 mg/m3 del dióxido de cloro gas, en el ambiente, que es pertinente sobretodo en los entornos laborales de industrias relacionadas con la fabricación y uso de dióxido de cloro.

Los límites legales establecidos por las agencias de Salud Pública, una vez han revisado centenares de estudios toxicológicos (aquí tenéis unas cuantas referencias bibliográficas), para la cantidad máxima ingerida se encuentran, por los motivos anteriores, en unos seguros 1 miligramo por litro. ¿Qué ocurre entonces si ingerimos estas concentraciones tan bajas? Nada.

Mejor dicho, un ataque a las paredes de las células que la solución baña en su recorrido, y la desactivación del MMS, que en ningún caso irá más allá del estómago. Tanto el ion clorito, la fracción realmente oxidante del clorito de sodio, como el dióxido de cloro se desactivan al realizar el ataque a toda materia orgánica que se encuentran en su recorrido a través del esófago y estómago. Podrán entonces atacar bacterias y otros patógenos que se encuentren ahí, incluidos todos aquellos microorganismos que necesitamos, pues su función es necesaria. Pero atacarán también las mucosas, principalmente proteínas, que protegen las paredes de los órganos, y continuarán hacia las células, degradando ràpidamente su membrana celular.

El resultado del ataque es que los componentes activos del preparado ASC original se transforman en especies inocuas, sobre todo como ion cloruro, que se mezcla con más iones cloruro aportados por el ácido clorhídrico del estómago y ahí termina su recorrido como agente oxidante. Por tanto, ni puede llegar en concentraciones apreciables al torrente sanguíneo ni mucho menos al hígado, por ejemplo. Ese es, en cambio, el recorrido de los medicamentos como tales, puesto que, como decía, son inertes para el organismo hasta que se encuentran con las enzimas que realmente pueden desactivar.

Por suerte, la dosis hace al veneno y el cuerpo repara el daño causado, a esas concentraciones más bajas. De ahí que su ingestión pueda hacer creer, por efecto placebo, que es efectivo. Pero tomarlo es jugar con fuego, sobretodo en aquellos pacientes con otras dolencias, puesto que el estrés oxidativo al que se somete el cuerpo es muy importante.

El tema subyacente es que los desinfectantes no sirven como medicamentos, como ya investigaron los pioneros Traube, Lister o Koch, y tantos otros científicos, desde finales del siglo XIX.  Por ello, del mismo modo que el agua "clorada" que nos llega de la red doméstica no nos sirve como medicamento dentro de nuestro cuerpo, o que las bebidas alcohólicas no actúan como antivirales, lo mismo sucede con cualquier otro desinfectante.  Debe resaltarse que el enjuague bucal "Listerine", una solución alcohólica, funcionaba tan bien que se llegó a prescribir, precisamente, para tratar infecciones virales, a mediados del siglo XX, hasta que las autoridades sanitarias prohibieron su prescripción, por ausencia de efecto.

Si el ClO2 se diluye, para bajar la concentración, menos actúa y antes se desactiva.  Y si la aumentamos, nos acercamos peligrosamente a las dosis tóxicas.  Es este un cuerpo de conocimiento totalmente consolidado, que justifica por qué no se atienden las insistentes peticiones de los partidarios del MMS.  

Por otro lado, por extraño que parezca, las frecuentes declaraciones del "a mí me funciona", no son prueba de nada, o en todo caso del ya mencionado efecto placebo. La razón es que, del mismo modo que ocurre con muchas infecciones —no con todas, cuidado—, el sistema inmunológico es capaz de luchar y vencer al agente vírico invasor, por sí mismo y sin medicación.

Por tanto, no se puede afirmar que un tratamiento funciona, si ya nos curamos sin tomar nada, que por suerte es lo que ocurre con el 98–99%, aproximadamente, de los infectados por el SARS–CoV–2.  La única forma de conocer la efectividad es con el método científico, probándola con grupos de control, y demostrar que su efecto es superior a la capacidad natural del organismo de recuperarse y al efecto placebo.

Otra cuestión de seguridad. El clorito sódico sólido, es decir, antes de disolverse en agua, puede resultar explosivo si no se manipula con cuidado. Si se golpea bruscamente, sobre una base grasienta, explota de forma bastante violenta. También puede incendiarse si se frota en presencia de azufre o fósforo.

¿Cómo es posible que se comercialice el MMS?

Su comercialización, como medicamento o como preparado listo para consumirse, no es legal, al menos en Estados Unidos y en Europa. Por este motivo, Pàmies ha sido multado por tercera vez por la justicia española, con 600.000 €. El agricultor ha recurrido la sentencia, pero en ningún caso se ha archivado, por mucho que él lo afirme públicamente. En otros países han ocurrido casos parecidos. Por ejemplo, diversos vendedores del MMS han sido encarcelados y/o multados en Estados Unidos, ya hace más de diez años, y el mismo destino tuvieron L. R. Vasallo y A. D. Smith, conocidos promotores del uso de la sustancia en Australia, en 2009.

Incluso circula por las redes que el MMS se usa para el tratamiento de la esclerosis lateral amiotrófica, ELA. La cuestión es que se llegó a solicitar, a la Agencia Europea del Medicamento, su admisión. Pero los estudios en fase clínica fracasaron y fueron abandonados. Podéis consultar los estudios aquí y aquí. También se han propuesto diversas patentes para el uso del MMS, pero o son sólo ideas que no se materializan, o bien son patentes de desinfección, un comportamiento conocido y autorizado adecuadamente, pero tan peligroso, si se extrapola, que imposibilita justificar su ingestión.

Una de las amistades que me ha contactado estos días se preguntaba agriamente: "¿Cómo puede ser que esta gente [refiriéndose a los autores de los vídeos] intente sacar beneficio mintiendo de esta forma, se aprovechen de los temores y jueguen con el bienestar de los ciudadanos de a pie?" Por la misma y triste razón por la que los vendedores de productos milagrosos han existido siempre, y nos han engañado siempre, porque hay beneficio fácil a la vista.

Nota final

Soy perfectamente consciente de que este artículo despertará no pocas respuestas agresivas, por parte de los defensores del MMS. Ya me ha sucedido cuando he escrito sobre los chemtrails o sobre la homeopatía. Ya anticipo que no responderé a todas aquellas intervenciones que no muestren un deseo respetuoso de análisis racional de las discrepancias. Y también anticipo que, de acuerdo con lo que me manifiestan los responsables de la revista, todos aquellos mensajes que contengan insultos serán borrados.

Nota del 11/04/20

He añadido comentarios adicionales, así como referencias a documentos, de acuerdo con las peticiones de los lectores. Inicialmente no quería entrar en tanto detalle, para no hacer demasiado denso un texto divulgativo, pero es justo incorporarlos.

Por otro lado, he modificado el tono con el que escribí el último párrafo del artículo. El sufrimiento a raíz de la pandemia provocó que estuviera más crispado de lo que corresponde. Pido disculpas.

Agradezco pues a los lectores que han contribuído y contribuyen con sus intervenciones, aunque me entristece ver que algunas intervenciones demuestran que el escrito no se ha leído con la suficiente atención.  La mayoría de las preguntas de los lectores están ya respondidas en el texto.  

Es más, estas mismas intervenciones no dudan en aportar datos totalmente falsos, como que Otto Warburg investigó sobre el tema y ganó tres premios Nobel de medicina.  Ganó el de 1931, que no es poco, pero por sus descubrimientos sobre el mecanismo de la respiración y el papel del hierro.  Tampoco dudan en cuestionar toda la ciencia oficial, pero se basan en ella para respaldar sus argumentos... que cuando los compruebas son todos falsos.

En ese sentido,  quiero aclarar que no pretendo convencer a nadie que crea profundamente en la cuestión. Sólo pretendo informar sobre lo que soy capaz de razonar, a partir de las evidencias de la literatura científica y mis conocimientos, y evitar así que su uso lleve a casos muy graves, como los que se reportan aquí.

Xavier Giménez Font
Xavier Giménez Font

Profesor titular del Departamento de Ciencia de Materiales y Química Física, y miembro del Instituto de Quimica Teórica y Computacional, de la Universidad de Barcelona. Docente en química ambiental y química física de materiales, e investigador en simulación computacional de reacciones químicas con aplicación a I+D, y en innovación docente. Divulgador científico, autor del libro El aire que respiramos (UB Edicions, 2018).

¿Las ideas se deben publicar?

¿Las ideas se deben publicar?

Ideas otrora utópicas permiten hoy a las proteínas dibujar su imagen.Alberto Luis D’Andrea


La cuestión está relacionada con la pregunta ¿Las ideas se deben publicar?

Alexander Kolin (1910-1997), profesor emérito de biofísica e inventor del medidor de flujo electromagnético y del enfoque isoeléctrico (IEF), por el cual fue un fuerte candidato para el Premio Nobel, alguna vez comentó que cuando se pudieran generar gradientes de pH sería factible realizar una titulación invertida de proteínas.

Una titulación de proteínas en solución consiste básicamente en variar la acidez (pH) a su alrededor mediante el agregado del reactivo titulante con una bureta. El dispositivo consta de la proteína disuelta colocada en un vaso de precipitados conteniendo un electrodo para medir el pH y una bureta con ácido o base que permite, mediante el agregado gota a gota, variar en forma continua la acidez alrededor de la molécula.

Una proteína está caracterizada por su punto isoeléctrico, pH en el cuál no migra en un campo eléctrico, lo que sería equivalente a una carga neta cero (en realidad tiene una carga eléctrica muy pequeña pero el trasporte de masa por el campo eléctrico está equilibrado por el trasporte de masa por difusión). A pH inferiores a la pI (más ácidos) los grupos laterales de las proteínas se cargan positivos y a pH mayores a la pI (más básica) otros grupos se cargan negativos. El gráfico del pH vs los ml de titulante da una curva de titulación característica de la proteína ya que su forma depende cuali y cuantitativamente de los grupos laterales ionizables, su solubilidad en el rango de pH de 0 a 14, etc. (Figura 1).

En un celebre artículo, Olof Vesterberg "Synthesis and Isoelectric Fractionations of Carriers Ampholites (Acta Chem. Scandinav. 1969, 23, 2653-2666), sienta las bases para generar con sus "anfolitos" un gradiente de pH en un gel cuando este se somete a la acción un campo eléctrico. Los "anfolitos" comenzaron a comercializarse aprox. en 1970. Al generar un gradiente de pH muestras de proteínas pueden separase por sus pI cuando quedan enfocadas en el pH correspondiente. La técnica se denominó isoelectroenfoque o enfoque isoléctrico (IEF). Muchos años después tres investigadores (A. Rosengren, B. Bjellqvist y V. Gasparic) recordaron la idea de Alexander Kolin: en vez de cambiar el pH alrededor de la proteína mediante agregado de reactivo con una bureta, lograr lo mismo haciendo que la proteína se mueva en un gradiente de pH. Había nacido la titulación invertida. La secuencias de pasos necesarios para realizarla se resumen en la Figura 2.

<p style="text-align: center;">Crédito: Alberto L. D'Andrea. Series Monográficas. IAIA.

Crédito: Alberto L. D'Andrea. Series Monográficas. IAIA.

En la Figura 3 se ven las curvas obtenidas por electroforesis bidimensional movilidad (u) en función del gradiente de pH (isoelectroenfoque) para ocho proteínas distintas. Estás han dibujado su propia curva de titulación y la imagen es de ellas mismas luego de la tinción. Los puntos de intersección A, B, y C representan el pH, a modo de ejemplo, en el cual las proteínas tienen la misma carga neta representando un isoambiente particular. Las curvas dibujadas por las mismas proteínas también se pueden utilizar para definir estrategias de purificación de modo de lograr su separación-purificación seleccionando el/los pHs adecuados.

En síntesis, la pregunta queda contestada, publicar las ideas aunque haya que esperar la tecnología necesaria para concretarlas. Alexander Kolin lo hizo, por eso hoy las proteínas pueden dibujar su propia curva de titulación.

Alberto Luis D’Andrea
Alberto Luis D’Andrea

Director de Nanotecnología y Nuevas Tecnologías de la Universidad CAECE (Buenos Aires, Argentina).Profesor y Doctor en Ciencias Químicas egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Posgrado de Ingeniería Biomédica dictado en conjunto por la Fundación Favaloro y la Facultad de Medicina (UBA). Presidente de la Confederación Argentina de Biotecnología (CAB) y de la Confederación Argentina de Nanotecnología (CAN). Coordinador de la Comisión de Biotecnología y Nanotecnología del Colegio de Ingeniería Agronómica (CPIA). Autor de numerosos trabajos de investigación en revistas internacionales, libros relacionados con la docencia y artículos en diarios y revistas. Último libro (2017) "La Convergencia de las Tecnologías Exponenciales & la Singularidad Tecnológica". Creador y redactor del periódico online Biotecnología & Nanotecnología al Instante. Creador y columnista del programa radial Café Biotecnológico.

miércoles, 3 de junio de 2020

La actitud cientifica Lee McIntyre





El sodio sustituye al litio en nuevas baterías sin perder energía

El sodio sustituye al litio en nuevas baterías sin perder energía

Una batería de iones de sodio que contiene tanta energía y funciona tan bien como algunas pilas de iones de litio comerciales, desarrollada en la Universidad de Washington State (WSU), hace posible una tecnología de batería potencialmente viable resultado de materiales abundantes y baratos.

El equipo, del que forma parte el PNNL (Pacific Northwest National Laboratory) informa uno de los mejores resultados hasta la fecha para una batería de iones de sodio. Es capaz de entregar una capacidad similar a algunas baterías de iones de litio y recargarse exitosamente, manteniendo más del 80 por ciento de su carga después de 1.000 cargas. La investigación, dirigida por Yuehe Lin, profesora de la Escuela de Ingeniería Mecánica y de Materiales de WSU, y Xiaolin Li, investigadora científica de PNNL, se publica en la revista ACS Energy Letters.

Las baterías de iones de litio son ubicuas, se utilizan en numerosas aplicaciones, como teléfonos celulares, computadoras portátiles y vehículos eléctricos. Pero están hechos de materiales, como el cobalto y el litio, que son escasos y caros. A medida que aumenta la demanda de vehículos eléctricos y el almacenamiento de electricidad, estos materiales serán más difíciles de obtener y posiblemente más caros. Las baterías a base de litio también serían problemáticas para satisfacer la enorme demanda creciente de almacenamiento de energía de la red eléctrica.

Por otro lado, las baterías de iones de sodio, hechas de sodio barato, abundante y sostenible de los océanos o la corteza terrestre, podrían ser un buen candidato para el almacenamiento de energía a gran escala. Desafortunadamente, no tienen tanta energía como las baterías de litio.

También tienen problemas para recargarse, ya que serían necesarios para un almacenamiento de energía efectivo. Un problema clave para algunos de los materiales catódicos más prometedores es que una capa de cristales de sodio inactivos se acumula en la superficie del cátodo, deteniendo el flujo de iones de sodio y, en consecuencia, matando la batería.

Como parte del trabajo, el equipo de investigación creó un cátodo de óxido de metal en capas y un electrolito líquido que incluía iones de sodio adicionales, creando una sopa más salada que tenía una mejor interacción con su cátodo. Su diseño de cátodo y sistema de electrolitos permitieron el movimiento continuo de iones de sodio, evitando la acumulación inactiva de cristales en la superficie y permitiendo la generación de electricidad sin obstáculos.

"Nuestra investigación reveló la correlación esencial entre la evolución de la estructura del cátodo y la interacción de la superficie con el electrolito", dijo Lin. "Estos son los mejores resultados reportados para una batería de iones de sodio con un cátodo en capas, lo que demuestra que esta es una tecnología viable que puede ser comparable a las baterías de iones de litio".

Los investigadores ahora están trabajando para comprender mejor la importante interacción entre su electrolito y el cátodo, para que puedan trabajar con diferentes materiales para mejorar el diseño de la batería. También quieren diseñar una batería que no use cobalto, otro metal relativamente caro y raro.

"Este trabajo allana el camino hacia baterías prácticas de iones de sodio, y las ideas fundamentales que obtuvimos sobre la interacción cátodo-electrolito arrojan luz sobre cómo podríamos desarrollar futuros materiales de cátodo sin cobalto o con bajo contenido de cobalto en baterías de iones de sodio, así como en otros tipos de química de baterías ", dijo Song. "Si podemos encontrar alternativas viables al litio y al cobalto, la batería de iones de sodio realmente podría ser competitiva con las baterías de iones de litio. Y eso sería un cambio de juego", agregó.

https://m.europapress.es/ciencia/laboratorio/noticia-sodio-sustituye-litio-nuevas-baterias-perder-energia-20200601121615.html?fbclid=IwAR2Q_CoeAKRe95WXk9ylGkxTiDQTa-Cvfsdv0WgWBOu3g8AnSHVFUCTeCH8