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miércoles, 18 de febrero de 2026

Una vacuna para el cáncer de mama triple negativo consigue una respuesta completa en once pacientes

 

Una vacuna para el cáncer de mama triple negativo consigue una respuesta completa en once pacientes

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ENFERMEDADES

Resultado de una mamografía.
Resultado de una mamografía. Istock

Un ensayo clínico realizado por la farmacéutica BioNtech consiguió elaborar vacunas de ARN mensajero que estimularon la acción de los linfocitos T frente al tumor en más de una decena de casos

18 feb 2026 . Actualizado a las 19:02 h.

El cáncer de mama triple negativo, que se caracteriza por no dar positivo en receptores de estrógeno, progesterona ni proteína HER2, es considerado el tumor mamario más agresivo y con mayor tasa de recaídas, debido a su rápido crecimiento. Tiende a producir metástasis incluso en etapas tempranas y a menudo afecta a pacientes relativamente jóvenes. De ahí la importancia de encontrar nuevas alternativas terapéuticas que puedan ser efectivas para tratarlo. Entre estas estrategias, el uso de inmunoterapia, con fármacos que actúan como «vacunas», preparando al sistema inmunitario para atacar al tumor, es una de las áreas más prometedoras. Ahora, una nueva investigación publicada en Nature ha evaluado una vacuna personalizada de ARN mensajero que, en combinación con la cirugía y otras terapias, logró generar en catorce pacientes una respuesta por parte de los linfocitos T, claves en las defensas del organismo. En el estudio, once de las pacientes alcanzaron la respuesta completa y llevan seis años sin recaídas, un verdadero hito en un subtipo de cáncer en el que estas se producen frecuentemente durante los primeros tres años.

El estudio

La investigación, llevada a cabo en Alemania y Suecia, exploró el uso de una vacuna personalizada de ARN mensajero contra el tumor de cada paciente. En este ensayo clínico de fase I, se puso a prueba por primera vez en humanos un fármaco de estas características en cáncer de mama triple negativo para analizar su viabilidad, seguridad y eficacia.

Para ello, los científicos seleccionaron a catorce pacientes que hubieran recibido tratamientos estándar para el cáncer de mama triple negativo —una combinación de quimioterapia y cirugía dirigida al tumor primario— y elaboraron estas vacunas en base a las características específicas del genoma del cáncer que cada una tenía. Seleccionaron hasta 20 proteínas presentes en cada tumor, conocidas como neoantígenos, y desarrollaron fármacos que funcionan igual que otras vacunas de ARN mensajero, es decir, que aportan instrucciones para que el propio organismo produzca linfocitos T capaces de identificar y destruir las células malignas.

Los resultados fueron alentadores. «En la sangre periférica de casi todas las pacientes, se detectaron respuestas de linfocitos T de alta magnitud, inducidas por la vacuna, a múltiples neoantígenos que permanecieron funcionales durante varios años», concluyen los expertos. En otras palabras, la vacuna fue bien tolerada y provocó respuestas consistentes y potentes por parte de los linfocitos T, el objetivo buscado para una terapia de este tipo.

Once de las catorce pacientes mostraron una respuesta completa frente al tumor y continuaron sin cáncer durante seis años. «Nuestro estudio demuestra la viabilidad clínica, la seguridad y la robusta inmunogenicidad de una vacuna individualizada de neoantígenos basada en ARNm de uridina en pacientes con cáncer de mama triple negativo tras terapia adyuvante o neoadyuvante», concluyen los investigadores.

Para que estas terapias lleguen a un uso clínico extendido queda, sin embargo, mucho camino por andar. Tras este ensayo de fase I habrá que realizar más estudios, con muestras más amplias y grupos de control, que permitan corroborar la validez de estas terapias.

La investigación fue desarrollada por la farmacéutica BioNtech, que también está llevando a cabo ensayos en fase II con vacunas para tumores de colon, páncreas y vejiga. A estos se suma un estudio de la empresa que consiguió resultados prometedores con una inmunización similar para pacientes con melanoma. Según ha asegurado uno de los fundadores de la compañía, se espera que al menos una vacuna personalizada de ARN mensajero para el cáncer esté aprobada para el año 2030.

Qué es el cáncer de mama triple negativo

El cáncer de mama triple negativo es un tipo de tumor mamario particularmente agresivo que representa entre un 10 y un 15 % del total de los casos. Está fuertemente ligado a mutaciones genéticas, especialmente al gen BRCA1, siendo más común en mujeres menores de 40 años.

Su característica principal es que sus células carecen de receptores hormonales y de proteína HER2. Por esta razón, no responde a terapias hormonales ni a tratamientos dirigidos contra la proteína HER2. En este tipo de casos, se utiliza la quimioterapia como principal tratamiento sistémico.

Este cáncer puede crecer y se puede propagar más rápido que otros tumores mamarios. Las opciones disponibles para su tratamiento son más limitadas y tiene más probabilidad de reaparecer con respecto a aquellos que dan resultados positivos en las pruebas para receptores. Por estos motivos, las tasas de supervivencia generalmente no son tan altas como en otros tipos de cáncer de mama.

De manera conjunta, el cáncer de mama es el tumor más frecuentemente diagnosticado en la mujer, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Se estima que una de cada ocho mujeres lo padecerán a lo largo de su vida

EDEN: el sistema de IA que aprende de un millón de especies para diseñar nuevos tratamientos

  El modelo permite la modificación precisa y compleja de células y moléculas para curar enfermedades

https://elpais.com/ciencia/2026-02-18/eden-el-sistema-de-ia-que-aprende-de-un-millon-de-especies-para-disenar-nuevos-tratamientos.html?ssm=TW_CC

No es lo mismo recibir una carta que una tarta o hundirse en vez de fundirse; una sola alteración cambia el significado de una palabra y del posterior relato. En el ámbito biológico, si se consideran los genes como letras, la consecuencia de un error en el código genómico puede derivar en anemia falciforme (deformación de los glóbulos rojos), una predisposición al colesterol alto o en un cáncer, entre otras miles de consecuencias. Entender las repercusiones de una alteración genética y su evolución es clave para el desarrollo de tratamientos y es el paso que ha dado una alianza de los gigantes informáticos Nvidia y Microsoft, la compañía de inteligencia artificial (IA) Basecamp Research e investigadores del laboratorio del español César de la Fuente en la Universidad de Pensilvania: utilizar la IA para aprovechar y aprender de modelos evolutivos genéticos a gran escala con el fin de desarrollar terapias programables. Es decir, modificar células y moléculas a partir de una gigantesca biblioteca genética de la vida para curar o prevenir una enfermedad.
La herramienta fundamental de la edición genética es la tijera molecular de cortar y pegar secuencias del código genómico (CRISPR/Cas), reconocida con el Nobel en 2020. Esta técnica se ha desarrollado desde entonces hasta aspirar a ser uno de los 10 avances más disruptivos del año, según propone el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, por sus siglas en Inglés).
La nueva investigación lo demuestra con la primera generación de modelos de IA capaces de modificar e insertar genes de forma programable: reemplazar códigos génicos defectuosos y reprogramar células con fines terapéuticos, para desarrollar una nueva generación de tratamientos contra el cáncer y enfermedades hereditarias.
La fuente del nuevo sistema es la vida en todos los ámbitos. “Los modelos evolutivos genéticos a gran escala de IA”, según explica el biotecnólogo español, “intentan capturar la lógica profunda de la vida aprendiendo directamente de la evolución, que es, en esencia, un proceso de optimización a escala planetaria porque ha explorado un espacio inmenso de secuencias y ha retenido configuraciones que funcionan en el mundo real”.
“De esta forma, a partir de la base de datos natural de ADN y proteínas de muchísimas especies y ecosistemas, se conocen qué patrones son estables, qué combinaciones son viables y qué estructuras tienden a producir ciertas funciones”, relata De La Fuente.
La inteligencia artificial es la clave para desentrañar esta nueva estrategia. “Durante décadas”, añade en este sentido el investigador de la Universidad de Pensilvania, “hemos estado descifrando las reglas de la biología a base de experimentos. Estos modelos [evolutivos de IA] permiten acelerar ese proceso: no usamos la IA para clasificar o predecir, sino como un sistema generativo capaz de proponer nuevas soluciones, como moléculas, enzimas o constructos [teorías], con un objetivo terapéutico y compatibles con las restricciones biológicas”.

Antibióticos y anticancerígenos

El laboratorio de De la Fuente ha llevado a la práctica este nuevo modelo con el diseño de nuevas moléculas contra infecciones resistentes a los antibióticos existentes. Las cadenas cortas de aminoácidos (péptidos) desarrolladas mostraron una eficacia del 97% en pruebas de laboratorio. “Esto abre un nuevo camino para encontrar rápidamente candidatos contra los patógenos más temidos”, resalta el investigador.
Pero los resultados van más allá. “Creemos que estamos al inicio de una expansión importante de lo que es posible para los pacientes con cáncer y enfermedades genéticas. Al usar IA para diseñar terapias, esperamos desarrollar soluciones para miles de enfermedades incurables y transformar millones de vidas,” afirma John Finn, director científico de Basecamp Research. La tecnológica ha empleado el modelo para generar linfocitos CAR-T (células inmunitarias) con una eficacia del 90% contra células tumorales en ensayos in vitro.
El trabajo mejora los enfoques basados en la galardonada técnica de edición genómica, que permite alteraciones limitadas y requiere dañar el ADN. “CRISPR es muy potente para ediciones pequeñas y precisas, pero la biología clínica, a menudo, necesita algo distinto, como añadir funciones completas, es decir, insertar genes o grupos de tamaño significativo y hacerlo en lugares definidos del genoma con alta fiabilidad”, explica De la Fuente.
“La inserción programable [del nuevo modelo] apunta a ese objetivo: tratar el genoma como un sistema donde no solo editas caracteres, sino donde puedes instalar módulos de manera más dirigida. En términos conceptuales, es un paso desde la edición puntual hacia la integración controlada, siempre con el requisito de evaluar con rigor seguridad, especificidad y entrega”, precisa.
El nuevo sistema de IA para el gigantesco conjunto de datos genómicos del mundo, denominado EDEN, ha conseguido la inserción correcta de ADN en el lugar preciso del genoma humano con el 73% de las enzimas probadas.
EDEN (siglas de Environmentally-derived evolutionary network) procesa ADN evolutivo de más de un millón de especies recién descubiertas, recolectadas durante cinco años en 150 ubicaciones de 28 países. El modelo ha sido entrenado y acelerado por Nvidia para alcanzar una escala que la compañía compara con GPT-4, de OpenAI.
“La edición genómica tiene un potencial único para corregir las anomalías genéticas hereditarias asociadas a enfermedades“, afirma Tomoji Mashimo, ajeno al trabajo y autor principal de una investigación publicada en Nature Biotechnology en la que aplica una variante de CRISPR (Cas3) para evitar los depósitos amiloides de proteínas causantes de amiloidosis por transtiretina (ATTR). “En los próximos años, esta tecnología puede conducir a aplicaciones clínicas no solo para ATTR, sino también para otras enfermedades hereditarias actualmente incurables“, señala.
También puede ser usada la tecnología genómica para diagnósticos y tratamientos precisos. Es el caso del sistema Sherlock, un método diagnóstico basado también en CRISPR que permite la detección de secuencias de ácidos nucleicos derivadas de patógenos. La investigación, publicada en Nature Biomedical Engineering, facilita la cuantificación rápida y precisa de cepas y mutaciones del hongo Candida auris. “Los métodos diagnósticos actuales para detectar C. auris son demasiado costosos, lentos y dependen de equipos complejos y personal entrenado para provocar un cambio real", explica Justin Rolando, autor principal del trabajo.
Las infecciones por C. auris, muy problemáticas para pacientes con el sistema inmunológico debilitado, se tratan con medicamentos antifúngicos, pero algunas de las cepas del patógeno han desarrollado resistencia a los antimicrobianos, lo que obliga a tratarlas con otros fármacos o son intratables.
Raul Limon

lunes, 9 de febrero de 2026

Petosemtamab molécula contra el cáncer

Eduard Batlle pasó todas las navidades de su juventud en la pastelería de sus padres, ayudando a elaborar miles de roscones de reyes. Eran los años 80 y el horno familiar estaba en un barrio obrero entre Barcelona y Hospitalet de Llobregat. “Había muchísima droga, algunos de mis amigos acabaron mal con la heroína

Los sábados, acompañaba a mi madre en la pastelería para que no estuviese sola, porque nos atracaban continuamente a punta de cuchillo. Fue una época bastante jodida”, rememora Batlle. Su vida ha cambiado un poco desde entonces. Estudió Biología, inspirado por la serie de televisión ochentera Cosmos, y hace una década inventó con cinco colegas una molécula, el petosemtamab, que en sus primeras pruebas ha logrado la aparente curación de algunos casos de cáncer. La empresa danesa Genmab acaba de pagar unos 7.000 millones de euros para hacerse con este fármaco experimental diseñado por el antiguo pastelero.

 Batlle, nacido en Barcelona hace 55 años, muestra la dramática fotografía de una mujer con un cáncer enorme en su boca. Los médicos la consideraban desahuciada, porque ni la quimioterapia ni la inmunoterapia habían funcionado con ella. Se le administró petosemtamab en vena. “El tumor desapareció”, resume Batlle. “Es bestial. Todos los que nos dedicamos a la investigación básica soñamos con curar a la gente. Para nosotros esto es un sueño, muy inesperado”, celebra

“Este es Peto”, proclama Batlle con una sonrisa mientras coge un frasquito de vidrio vacío y lo levanta en el aire, en su minúsculo despacho del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona. Con ese botecito se trató en mayo de 2018 a la primera persona que probaba el fármaco. Los primeros resultados fueron prometedores, pero la sorpresa llegó hace seis meses. El petosemtamab, combinado con la inmunoterapia estándar, logró la remisión completa de los tumores de seis personas con cáncer de cabeza y cuello, una enfermedad que invade la boca y la garganta, asociada al tabaco y al alcohol. De los 43 participantes en ese ensayo, el 63% tuvo una respuesta parcial o total al tratamiento

El petosemtamab existe porque dos niños se hicieron amigos hace más de medio siglo en un colegio holandés. Uno era Hans Clevers, hoy un genetista candidato al Nobel por haber concebido los organoides: versiones en miniatura de órganos humanos que se cultivan en el laboratorio a partir de células madre. El otro era Ton Logtenberg, hoy un emprendedor en serie de empresas biotecnológicas. Logtenberg fundó en 2003 una compañía en Utrecht, bautizada Merus, para intentar crear anticuerpos contra el cáncer: proteínas artificiales que se unen a las células tumorales en un punto característico y provocan su destrucción. La novedad de Merus es que dispone de una tecnología para producir anticuerpos capaces de actuar en dos lugares de la misma célula a la vez, para garantizar su aniquilación.

En 2012, el empresario preguntó a su amigo científico por algún experto mundial en cáncer de colon, con el objetivo de intentar curar este tumor, que mata a casi un millón de personas al año. Clevers le propuso un nombre: Eduard Batlle, un biólogo español que había trabajado entre 2000 y 2004 como investigador posdoctoral en su laboratorio, en el Instituto Hubrecht, en Utrecht. Los tres se pusieron manos a la obra

Batlle ya era por entonces un referente internacional en el cáncer de colon. Cuando todavía era un treintañero, en Utrecht, había iluminado la relación entre las células madre que regeneran el intestino y las que desencadenan el cáncer de colon. En 2005 lo ficharon para ayudar a fundar el Instituto de Investigación Biomédica, un centro de la Universidad de Barcelona y la Generalitat de Cataluña

Así que la empresa holandesa Merus sabía producir anticuerpos con doble acción. Hans Clevers dominaba los organoides, esas bolitas de células vivas derivadas de pacientes en las que probar estos fármacos en el laboratorio. Y Batlle conocía los entresijos del cáncer de colon. El equipo se puso a buscar puntos débiles de las células tumorales y a elaborar anticuerpos diversos. Probaron más de medio millar durante meses, hasta que encontraron uno con “resultados espectaculares”: lo denominaron primero MCLA-158 y después petosemtamab. Ahora todos lo llaman Peto, como si fuera otro colega. Su mecanismo de acción es revolucionario. Es el primer candidato a fármaco dirigido a células madre cancerosas de tumores sólidos.

El gigante danés Genmab anunció hace tres meses que compraba la holandesa Merus por casi 7.000 millones de euros, con el objetivo declarado de adquirir el petosemtamab y llevarlo a los hospitales en 2027. La empresa nórdica, especializada en anticuerpos contra el cáncer, habla públicamente de “un potencial de ventas anuales de al menos 1.000 millones de dólares en 2029 e ingresos de varios miles de millones de dólares cada año posteriormente”.

En su diminuto despacho, con vistas al estadio de fútbol del Barça, el biólogo español responde en tercera persona a la pregunta de qué porcentaje de este negocio milmillonario es para él. “Eduard Batlle no se lleva nada”, afirma. En la patente del petosemtamab figuran seis inventores: los dos amigos de la infancia (Hans Clevers y Ton Logtenberg), el propio Batlle, el entonces director científico de Merus, Mark Throsby; el director ejecutivo de la empresa holandesa HUB Organoids, Robert Vries; y el biólogo Bram Herpers, implicado en el ensayo de los cientos de anticuerpos con otra compañía neerlandesa, OcellO BV.

El secretismo es absoluto en este tipo de operaciones milmillonarias de empresas cotizadas en Bolsa, con multitud de cláusulas de confidencialidad. Esta entrevista con EL PAÍS es la primera vez que Batlle habla tras la venta de la molécula y ni siquiera puede revelar qué porcentaje se lleva su centro. “Ni yo ni el Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona podemos dar información sobre posibles acuerdos con Merus”, recalca.

Peto es excepcional en la historia de la biotecnología en España. Cinco entidades solicitaron la patente: las empresas holandesas Merus y OcellO BV, la Real Academia de Artes y Ciencias de los Países Bajos ―a la que pertenece el Instituto Hubrecht de Hans Clevers― y las dos de Batlle: el Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona, donde trabaja desde hace 20 años, y la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados, que es la fundación pública de la Generalitat de Cataluña que le paga el sueldo

Imagen tridimensional del anticuerpo petosemtamab, con su forma de Y.

La imagen tridimensional de la molécula es sencilla. Es una especie de i griega mayúscula, Y, con dos brazos para unirse a los dos puntos de la célula tumoral. Batlle y sus colegas la diseñaron para tratar el cáncer de colon, pero en las primeras pruebas funcionó mejor en el de cabeza y cuello, el séptimo más común en el mundo, con casi medio millón de muertes al año. Los dos ensayos clínicos en marcha todavía no han terminado, pero Estados Unidos ya ha concedido dos designaciones de terapia innovadora al petosemtamab para esta indicación de la boca y la garganta, un paso burocrático que permite acelerar el desarrollo de un tratamiento experimental si hay evidencias claras de que funciona.

Batlle lamenta “un problema general” en la creación de medicamentos contra el cáncer. Los fármacos experimentales se prueban a la desesperada en enfermos ya desahuciados, en los que diferentes rondas previas de quimioterapia han transformado la biología del tumor. El petosemtamab no funciona en estos casos de cáncer colorrectal ya tratados en exceso, pero un reciente ensayo con medio centenar de pacientes sugiere que sí es eficaz si se usa como primera o segunda opción junto a la quimioterapia. “Una parte del precio que ha pagado Genmab es porque ven esperanzas de que el anticuerpo también tenga actividad en otros tipos de cáncer, como el de colon”, destaca Batlle. Esa indicación sería disruptiva. El de colon es el tercer tumor más frecuente y el segundo más letal en el mundo.

El biólogo cuenta la historia del petosemtamab mientras rememora la suya propia: su abuela extremeña analfabeta que montó la pastelería junto a su abuelo, un catalán superviviente de un campo de concentración de la Guerra Civil; las noches sin dormir elaborando miles de roscones de reyes y monas de pascua, las jeringuillas con heroína en su barrio de Santa Eulalia. Sus padres no incitaron a Batlle a proseguir el negocio de la pastelería familiar, solo le dieron un consejo: “Haz lo que quieras, pero estudia

sábado, 7 de febrero de 2026

El futuro que nos indica Musk....en parte alucinante

 El "muro de poder": Por qué la IA está llegando a su límite

Estados Unidos utiliza en promedio unos 500 gigavatios. La IA necesita un TERAWATT, lo que duplicaría la producción total de electricidad de Estados Unidos. "¿Te imaginas construir tantos centros de datos? ¿Tantas centrales eléctricas?" Musk dice que quienes trabajan en el mundo del software "están a punto de recibir una dura lección en hardware". El cuello de botella no es el código. Es la física.

El pivote espacial de 30 meses Recuerden mis palabras: en 36 meses, probablemente cerca de 30, el lugar económicamente más atractivo para implementar la IA será el espacio. Sin atmósfera. Sin nubes. Sin ciclo día-noche. Eficiencia solar 5 veces superior. La FCC aceptó la solicitud de SpaceX para hasta un millón de satélites orbitales para centros de datos

10.000 lanzamientos de naves espaciales al año

"Dentro de 5 años, lanzaremos y operaremos cada año más IA en el espacio que el total acumulado en la Tierra". Lanzamientos de cohetes con frecuencia aérea.

El "Problema del Dinero Infinito" Musk llama a Optimus un "exponencial multiplicativo recursivo". Traducción: Robots que construyen robots. Los costos se desploman. La productividad se vuelve infinita. "Aumento exponencial de la inteligencia digital × capacidad del chip × destreza electromecánica. Luego, el robot comienza a fabricar robots. Esto es una supernova". Optimus 3 → 1 millón de unidades/año Optimus 4 → 10 millones Optimus 5 → 50-100 millones

2026

Musk dice que la emulación humana digital (IA que puede hacer cualquier cosa que un humano haga en una computadora) se resolverá a fines de 2026.

"Lo mejor que puede hacer la IA antes de tener robots físicos es un Optimus digital".
Grok vs. HAL 9000 — La filosofía de la verdad "Si haces que la IA sea políticamente correcta, la vuelves una locura". Musk hace referencia a HAL 9000 de 2001: Una odisea del espacio. HAL no fracasó porque fuera malvado. Fracasó porque se vio obligado a mentir. Eso es lo que Arthur C. Clarke estaba tratando de decir: No hagas que la IA mienta. Grok está hecho para la verdad. No para la comodidad.

La guerra de la manufactura de la que nadie habla:

La producción eléctrica de China crece rápidamente. ¿En el resto del mundo? Estancada. La advertencia de Musk es contundente: La producción de chips crece exponencialmente, pero la de electricidad se mantiene estable. ¿Cómo van a encender los chips? ¿Con hadas mágicas de la electricidad? Sin IA y robótica, Estados Unidos no puede cerrar la brecha.

La "Terafab": ¡Gigafábrica, a un lado! Musk no compra chips. Construye las máquinas que los construyen. "He mencionado públicamente la idea de hacer un TeraFab, siendo Tera el nuevo Giga". Objetivo: Millones de obleas al mes. Internamente. "Las turbinas están agotadas hasta el año 2030." "No es posible asociarse con fábricas existentes porque no pueden producir lo suficiente". Si quieres escalar, eres dueño de la física de la fábrica.

Academia Optimus Tesla está construyendo la "Optimus Academy": al menos 10.000 robots reales (quizás entre 20.000 y 30.000) que aprenden mediante el juego autónomo, junto con millones de ellos funcionando en simulaciones. El mismo volante de datos que hizo que la conducción autónoma total fuera dominante: datos del mundo real → entrenamiento → implementación → repetición. Actuadores personalizados. Motores personalizados. Engranajes personalizados. Sensores personalizados. No existe una cadena de suministro para robots humanoides. Tesla construyó la mano desde cero.


La trampa del "polvo de hadas"

Apple estaba bombardeando a Tesla con ofertas de doble pago para robar ingenieros. ¿La lección de Musk? "La gente es gente. No existe el polvo mágico de hadas." Contratar en Google o Apple no garantiza el éxito. La diferencia no es el pedigrí del talento, sino el sistema que se construye alrededor de la gente. El medio ambiente supera al currículum. Siempre


GPU en el espacio: las matemáticas del final Energía = ~15% del costo del centro de datos. Chips = ~70%. ¿Pero qué pasa cuando la energía llega a un techo en la Tierra y Starship alcanza los 10.000 lanzamientos al año? La computación espacial gana. Los chips resistentes a la radiación y de alta temperatura para los centros de datos orbitales son los mismos que se necesitan para Marte. Cada victoria en la computación espacial es un paso hacia la civilización multiplanetaria. La fusión de SpaceX + xAI (1,25 billones de dólares combinados) acaba de hacer esto realidad.

Fuente

https://x.com/elcodigomental/status/2020099175958905020


Musk insiste en que el ser humano para sobrevivir a la IA, deber ser uno con la IA, conectar nuestro cerebro a la IA . Musk: “Nuestro cerebro dedica mucho esfuerzo a comprimir un concepto complejo en palabras”. El lenguaje no es comunicación. Es una compresión fallida. Tienes un pensamiento completo. Lo condensas en palabras. El oyente obtiene fragmentos e intenta reconstruirlos. Todo lo importante muere en la traducción. No nos comunicamos. Nos aproximamos y esperamos que esté lo suficientemente cerca. Musk: “Podríamos comunicarnos muy rápidamente y con mucha más precisión”. Neuralink no mejora la comunicación. La reemplaza. Sin compresión. Sin pérdida. Transferencia cognitiva directa a la velocidad con la que surgen los pensamientos. No describe la pintura. Transmite la experiencia misma. Musk: “No necesitarías hablar”. De cinco a diez años para que las interfaces cerebrales hagan del habla algo opcional. El habla persiste para el sentimiento. ¿Para la información? El habla se vuelve primitiva en comparación con la transmisión neuronal directa. Vida útil de la memoria en un segundo. Esquemas completos transferidos al instante. No resúmenes. La estructura mental completa y sin comprimir. No mejor comunicación. Telepatía real en los límites de la información física. Musk: “Idealmente, somos una simbiosis con la inteligencia artificial”. Los humanos que no se integran con la IA a gran escala no solo se quedan atrás, sino que se vuelven incomprensibles para la inteligencia que importa. Ya somos cíborgs con interfaces patéticas. Los teléfonos amplían la cognición escribiendo a palabras por minuto cuando el ancho de banda debería ser de terabytes por segundo. Neuralink no optimiza eso. Detona la restricción. De cinco a diez años. No es ficción. Es una ventana de implementación. Del lenguaje como estándar al enlace neuronal como estándar. De condensar pensamientos en palabras inadecuadas a transmitir cognición sin comprimir. De humanos usando IA a humanos indistinguibles de la IA a velocidades de comunicación. La especie que sobrevivió gracias a la evolución del lenguaje se está extinguiendo gracias a una tecnología que iguala a la velocidad con la que realmente pensamos. Quienes no hagan la transición no solo serán lentos, sino que operarán con un ancho de banda tan reducido que se volverán prácticamente sordos a todo lo que sucede a velocidad neuronal a su alrededor. El lenguaje sirvió durante 50.000 años. Le falta menos de una década para convertirse en señales de humo. Funcional, pero irremediablemente inadecuado para cualquier cosa que importe.

La verdadera misión de xAI. No va solo de crear modelos más inteligentes, sino de aumentar la inteligencia del universo, hacerla durar más tiempo y expandir su alcance.

1) “Extender la vida más allá de la Tierra” (SpaceX / Marte)

Dónde hay consenso: SpaceX ha acelerado el acceso al espacio (coste y cadencia), y eso cambia el tablero de exploración y logística orbital.

Dónde muchos expertos pinchan el globo: “ciudad autosuficiente en Marte” en plazos cortos se ve como extraordinariamente difícil por:

  • Costes y complejidad: estimaciones técnicas de NASA sitúan una primera misión humana a Marte en el orden de cientos de miles de millones (se menciona “~medio billón” en un informe técnico).

  • Riesgos biomédicos (radiación, salud, soporte vital) y exigencias de fiabilidad de sistemas cerrados.

  • Realismo de calendarios: incluso en lo inmediato, hay señales de que las prioridades y cronogramas se reajustan (p. ej., informes recientes de retrasos/reenfoque hacia misiones lunares).

Lectura “experta” típica: Musk empuja la frontera y consigue inversión/atención, pero Marte como “seguro de vida” pronto se considera más narrativa movilizadora que plan ejecutable a 10–20 años.

2) “Aumentar capacidades humanas” (Neuroingeniería / Neuralink)

Aquí la reacción experta suele ser bimodal:

A) Muy favorables al “caso médico”
Implantes para restaurar comunicación en parálisis, interfaces para control de cursores, etc., encajan con una línea de investigación sólida.

B) Escépticos con el “salto a superpoderes” y con los plazos

  • Neurólogos y divulgación especializada recalcan que muchas promesas públicas van por delante de lo demostrado en humanos.

  • También se critica la falta de transparencia científica/ética en cómo se comunican resultados (comparado con estándares biomédicos).

Traducción a tu tema (“neuroingeniería”): el “gran negocio” cercano está en terapia (discapacidad, rehabilitación, neuroprótesis). El “upgrade” masivo del humano sano es, para la mayoría de expertos, mucho más incierto, por biología, seguridad y regulación.

3) “Evitar riesgos existenciales” (IA descontrolada / xAI)

Punto clave: hay debate real entre expertos sobre cuán probable es el escenario “existencial”, pero incluso quienes lo toman en serio suelen decir: no descuides daños cercanos (fraude, ciber, sesgos, concentración de poder, accidentes). Un ejemplo claro es este enfoque desde Brookings: atender riesgos extremos, sí, pero priorizar también los inmediatos.

Y aquí aparece la tensión que muchos señalan con Musk: mientras pide estándares altos, medios han criticado a xAI por publicar modelos sin informes de seguridad equivalentes a los de otros actores.

Lectura “experta” típica: su diagnóstico (“ojo con riesgos catastróficos”) es compartido por una parte del mundo técnico, pero su ejecución/estilo puede verse como inconsistente con el listón de “safety” que él mismo reclama.

4) “Energía sostenible + capacidad instalada” (Tesla + el límite físico de la IA)

Aquí tu frase de “no se gana con software barato… se gana con hormigón, cobre, electricidad y capacidad instalada” está muy alineada con lo que viene diciendo el sector energético:

  • La AIE (IEA) proyecta que los data centers (impulsados por IA) explicarán una parte grande del crecimiento de demanda eléctrica en economías avanzadas hasta 2030.

  • Reuters viene cubriendo cómo utilities y fabricantes de infraestructura eléctrica están aumentando inversión por la demanda de centros de datos/IA.

  • Análisis industriales remarcan el cuello de botella “material”: cobre (redes, transformadores, conexión, refrigeración, etc.) y la obra civil/eléctrica asociada.

Qué dirían muchos expertos “anti-hype”:

  • La IA puede ser el catalizador, pero el verdadero “moat” de esta fase es red, generación, permisos, transformadores, interconexión, refrigeración.

  • Esto encaja con una tesis: el “ciclo” lo lideran quienes dominen energía + infraestructura, no solo modelos.


En una frase 

Muchos expertos ven a Musk como gran acelerador de agendas (espacio, electrificación, BCI), pero cuestionan (1) plazos y (2) extrapolaciones(“Marte autosuficiente pronto”, “superpoderes neuronales”, “safety” sin transparencia).

 En cambio, donde hay más convergencia hoy es en tu idea: el cuello de botella del próximo ciclo es infraestructura energética y material.


Restauración de movilidad en personas con parálisis mediante chips que leen la actividad neuronal.
Control de dispositivos externos (ordenadores, prótesis, sillas de ruedas) solo con el pensamiento.
Estimulación cerebral para tratar trastornos neurológicos en el futuro.

La empresa ha realizado implantes en humanos, con resultados preliminares que muestran que un paciente paralizado puede mover un cursor con la mente.

Están trabajando en electrodos más finos y flexibles, que reduzcan el daño al tejido cerebral.

Su visión a largo plazo incluye restaurar la visión mediante implantes que sustituyan funciones del nervio óptico

Musk ha afirmado que su tecnología podría:

  • Transmitir señales visuales directamente al cerebro, saltándose ojos y nervios dañados.

  • Crear una especie de “cámara artificial” que envíe información visual a la corteza visual.

Esto está todavía en fase conceptual, pero se basa en investigaciones reales de neuroprótesis visuales que ya existen en laboratorios.

Parálisis: restaurar movimiento y comunicación

Este es el campo donde Neuralink está más avanzado.

Objetivos:

  • Permitir que personas con tetraplejia usen un ordenador a alta velocidad.

  • En el futuro, conectar el cerebro a exoesqueletos o prótesis robóticas.

  • Recuperar funciones motoras mediante estimulación eléctrica de la médula espinal, combinada con lectura neuronal.

Musk suele hablar de “fusionar humanos y máquinas”, pero la aplicación inmediata es mucho más práctica: autonomía para personas con lesiones neurológicas.

El cerebro: hacia una interfaz directa con la tecnología

Musk imagina un futuro donde:

  • La comunicación humano‑máquina sea tan rápida como pensar.

  • Se puedan almacenar recuerdos, mejorar capacidades cognitivas o tratar enfermedades mentales.

  • La IA y el cerebro humano estén conectados para evitar que la IA supere al ser humano sin control.

Aunque estas ideas son especulativas, sí están alineadas con líneas de investigación actuales en neuroingeniería.

Musk habla a menudo del futuro de la vida desde una perspectiva tecnológica:

Sus grandes ejes:

  • Extender la vida humana más allá de la Tierra (SpaceX).

  • Aumentar capacidades humanas mediante interfaces neuronales (Neuralink).

  • Evitar riesgos existenciales como IA descontrolada (xAI).

  • Crear sistemas de energía sostenible para preservar la vida en el planeta (Tesla).

Su visión combina biotecnología, neurociencia, IA y exploración espacial

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El próximo gran ciclo no se gana con software barato ni con promesas.

Se gana con hormigón, cobre, electricidad y capacidad instalada.

*Relacionado con el limite de la IA, necesidad de generar más energía

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