traductor

sábado, 6 de septiembre de 2025

La ciencia y la verdad

  ABC

La ciencia no es la única verdad, pero al menos es una de las verdades. No pueden ni deben encontrarse todas explicaciones en la ciencia. Tampoco negar validez a las evidencias científicas suficientemente contrastadas por métodos admitidos como válidos. Arias Maldonado distingue varios tipos de verdad, las reveladas, las morales, las políticas, las factuales y las científicas. Y estas últimas serían aquellas que tratan de explicar de manera axiomática el funcionamiento de la realidad. La ciencia nos aproxima al camino de las verdades, como explicación que, si bien puede ser refutada, es, al menos, robusta.

Y en un momento en el que la ciencia nos ofrece ya muchas explicaciones robustas resulta ciertamente paradójico que asistamos a una ingente reaparición de la actitud y discurso anticientifistas. No es un fenómeno nuevo. Lo que Weber llamó desencantamiento del mundo y Nietzsche expresó a través de la metáfora del asesinato de Dios produce en parte de la población el temor a la desaparición de las verdades reveladas, de la esperanza, de la creencia en algo trascendente frente a la sequedad y frialdad de la indagación racional.

Quizás estemos, como dice Victoria Camps, ante el fracaso de la Ilustración en la medida que ésta no ha sido capaz de proporcionar referencias concretas a los individuos, referencias a partir de las cuales sea posible construir una identidad moral. El pensamiento abstracto y racional en el que se basó la Ilustración impide que el individuo sienta el atractivo del relato. La Ilustración nos ofreció la libertad, especialmente, de pensamiento, pero también, en cierta medida, nos despojó de la esperanza.

Sin embargo, el anticientifista que predomina ahora no es el que se niega a que la ciencia refute sus verdades reveladas o que tiene miedo de perderlo todo por el impacto de la ciencia en parte de la sociedad, la más vulnerable por falta de adaptación formativa. Nuestro anticientifista rechaza el consenso científico con argumentos ajenos a la propia ciencia o sin argumento alguno, generando la impresión de que hay debate donde no lo hay (A. Diéguez), pero es un negacionista motivado. Tiene perfecto acceso a la información y actúa en contra de su mejor conocimiento. No hay ingenuidad, hay rencor, predeterminación. Incluso, se trata de un liberal que encuentra en el rechazo a la ciencia la fórmula perfecta para poner en entredicho la voluntad pública de promover o, solamente, sugerir una conducta del ciudadano conforme a lo que nos dice la ciencia. No se reniega de la ciencia, pues, sino de algunas ciencias o, mejor dicho, de algunas de las evidencias que la ciencia nos ofrece (las vacunas, el cambio climático…). Es decir, aquellas que legitiman las decisiones del poder público. Los anticientifistas son activistas políticos que promueven la politización de la mayoría de los temas, contribuyendo al surgimiento de la epistemología populista de la posverdad. Y la posverdad implica el rechazo de las aspiraciones liberales modernas al establecimiento de la verdad en incontables ámbitos y asuntos, de acuerdo con las premisas centrales del conocimiento experto (Waisbord). El negacionismo busca crear una alternativa al consenso mediante un debate generado artificialmente, en diferentes ámbitos y, entre ellos, en la ciencia. Deconstruyendo a la ciencia se deconstruye el consenso, la moderación.

Si la actitud científica se caracteriza por su preocupación por la evidencia y la disposición a cambiar la teoría a la luz de las nuevas evidencias, la anticientífica supone lo contrario. El anticientifista se limita a seleccionar aquella evidencia, por residual que sea, que pueda interesar a su discurso (el denominado 'cherry picking'), y no está nunca dispuesto a cambiar. El científico, en palabras de Rovelli, está dispuesto en todo momento a cambiar de idea. El anticientifista no está nunca abierto a nuevas ideas. Los negacionistas no son precisamente escépticos, son muy crédulos.

El anticientifismo no puede confundirse con una visión cautelosa del progreso científico en el sentido de considerar que éste conlleva siempre un beneficio para la humanidad. Hay quienes dudamos de algunos de los cambios que el avance de la ciencia supone, pero no ponemos en duda ni la ciencia ni su método, sino, sus aplicaciones prácticas. Cuando Sandel o Habermas denuncian los riesgos que el desarrollo de la biotecnología puede suponer para el ser humano y su dignidad no están adoptando una posición negacionista, sino prudencial. Su verdad es moral, no anticientífica.

Tampoco es anticientifista quien se muestra escéptico. El escepticismo es intrínseco a la investigación científica. Permite a los científicos abstenerse de emitir juicios mientras evalúan hipótesis, garantizando que las explicaciones se prueben de forma rigurosa. Por el contrario, el negacionismo solo acepta pruebas que confirman sus creencias previas. Un rechazo motivado por la preferencia.

¿Afecta este nuevo anticientifismo sólo a la ciencia? El problema de los discursos negacionistas es cuando son asumidos por una parte de la sociedad que naturaliza un pensamiento irracional. Se obstaculiza con ello el progreso de nuestra convivencia. Este anticientifismo afecta directamente a la democracia. La difusión generalizada de negacionismo científico amenaza la toma de decisiones basada en la evidencia en las políticas y la acción pública. Si no cabe un mínimo consenso sobre determinadas explicaciones no hay una base para construir el exigido marco de convivencia. Si las verdades científicas y factuales son puestas en solfa, sobre qué base se construye el consenso en una democracia que debe aspirar a la deliberación racional. Las verdades reveladas, las políticas no tienen que compartirse. Para eso están aquellas en las que el progreso de la ciencia nos muestra que puede haber acuerdo.

Si desaparece la verdad científica, no cabe distinción de verdad y mentira y la verdad forma parte de las condiciones que hacen posible una sociedad democrática. Sin verdad no cabe una democracia pluralista ni es posible la participación de todos en el espacio público. Sin verdad no hay igualdad y sin igualdad no hay democracia ni constitución (F. Balaguer). Desde esta perspectiva democrática, la anticiencia socava la toma de decisiones basada en la evidencia, la eficacia y eficiencia de las políticas públicas y, por ende, la confianza en las instituciones democráticas. Sin ciencia no cabe rendición de cuentas de los representantes políticos.

Para Holton la relación entre populismo y anticientifismo es muy preocupante. Y así recuerda que si miramos hacia atrás en la historia, podemos extraer dos aprendizajes importantes. Primero, el anticientifismo, por sí solo, tal vez resulta inocuo, pero cuando es asimilado por movimientos políticos puede convertirse en una bomba de relojería lista para estallar. Segundo, si bien los primeros luditas fueron derrotados pronto, los luditas culturales, los que deconstruyen la realidad, la verdad, han sido con frecuencia los vencedores, al menos de manera provisional, ocasionando graves daños.

Por todo ello, como diría Orwell, en tiempos de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario. Seamos, pues, revolucionarios una vez más y defendamos las verdades de la ciencia para defender nuestra democracia liberal, sin incurrir en cientifismos ni renunciar a la verdad revelada.

Federico de Montalvo Jääskeläinen es profesor de Derecho Constitucional, Universidad Pontificia Comillas-ICADE.


Este artículo, publicado originalmente en ABC, se reproduce al amparo de lo establecido en la legislación nacional e internacional (ver cobertura legal).

Nota informativa: ABC es un diario español fundado en 1903 por Torcuato Luca de Tena y Álvarez-Ossorio. Tiene implementado un «muro de pago» por lo que es necesario suscribirse para tener acceso a todos sus contenidos. Más información en ABC Premium.

jueves, 28 de agosto de 2025

¿Puede servir el código abierto para proteger la infraestructura digital de Europa?

 

¿Puede servir el código abierto para proteger la infraestructura digital de Europa?

Líneas de código en la pantalla de un ordenador portátil con texto resaltado en naranja, azul, blanco y verde sobre un fondo oscuro. Código abierto

Mensajes clave

  • Entre el 70% y el 90% del software moderno incluye componentes de código abierto. Esta capa sustenta casi todos los sistemas digitales y conforma el núcleo central de la cadena de suministro digital de Europa, pese a lo que suele carecer de una financiación sostenida, auditorías de seguridad y una gobernanza acorde con los intereses europeos.
  • La gobernanza del código abierto influye en quién se encarga del mantenimiento de los proyectos, quién establece las prioridades y quién ve satisfechas sus necesidades gracias al software. Europa corre el riesgo de depender de infraestructuras gestionadas por agentes externos cuyas decisiones puedan entrar en conflicto con sus objetivos económicos y de seguridad.
  • Aunque los proyectos gocen de la calificación de código abierto, se sigue pudiendo restringir la participación. Por ejemplo, GitHub (propiedad de Microsoft) bloqueó el acceso de desarrolladores iraníes a repositorios públicos a raíz de las sanciones estadounidenses.
  • Europa puede consolidar su propia posición financiando componentes críticos de código abierto, estableciendo requisitos en materia de gobernanza y promoviendo un software transparente, seguro y explicable. Se reforzaría así la autonomía digital de Europa y se mitigarían los riesgos derivados de dependencias ocultas o la imposición de normas desde fuera.
  • Un incremento del 10% en las contribuciones de código abierto podría conllevar una subida de entre un 0,4% y un 0,6% del PIB de la Unión Europea y generar más de 600 empresas emergentes.

Análisis[1]

1. ¿Qué es el código abierto y por qué tiene importancia en estos momentos?

El informe “EuroStack–A European Alternative for Digital Sovereignty” (“EuroStack: una alternativa europea para la soberanía digital”) instó al colectivo europeo de políticas tecnológicas a ver la tecnología como una pila de materiales acumulados; un sistema por capas en el que se produce una interacción de materias primas, mano de obra, semiconductores, redes, dispositivos, infraestructuras en la nube, software, datos e inteligencia artificial (IA). Cada una de las capas se construye encima de las anteriores. Cuando una de las piezas se rompe o depende en exceso de controles externos, todo el sistema acaba volviéndose frágil.

Una de esas capas que Europa debería plantearse como un cuello de botella o un catalizador posible de sus objetivos estratégicos es el software. Por software se entiende el código y la lógica que hacen funcionar las herramientas digitales. Se trata de la capa que hace que el resto del sistema pueda utilizarse al convertir en aplicaciones la capacidad del hardware y los flujos de datos. Además, el software es una capa que consume pocos recursos computacionales. Europa debe ampliar su poder de computación (y así lo está intentando a través del Plan de Acción “Continente de IA”). Al mismo tiempo, la búsqueda de un mayor control sobre el software es otra buena estrategia paralela (y también más barata).

En el ámbito del software, el código abierto es un aspecto especialmente importante al que prestar atención. Código abierto significa que el código fuente se publica a la libre disposición de cualquiera que desee utilizarlo, modificarlo y compartirlo conforme a unas licencias que respetan esas libertades.

La otra cara de la moneda del código abierto es el software de propiedad exclusiva, en el que se trata de código fuente cerrado y controlado por la empresa propietaria. En estos sistemas, el titular de los derechos es el único que puede modificar el código y los usuarios dependen del proveedor para las actualizaciones, los parches de seguridad y el acceso sostenido en el tiempo.

En 2023, organizaciones de todo el mundo aportaron alrededor de 7.700 millones de dólares en mano de obra al código abierto y casi el 40% de las empresas declararon haber realizado una contribución financiera, con políticas específicas, marcos de cumplimiento y auditorías de seguridad ya en marcha.

¿Por qué optan las organizaciones por difundir libremente su trabajo como código abierto? En muchos casos, el objetivo es compartir y externalizar el desarrollo (y los riesgos) del software. Al abrir sus herramientas a un ecosistema más amplio, comparten la carga de detectar errores, mantener la compatibilidad y proteger un código que, de otro modo, sería responsabilidad exclusiva suya. También les ayuda a dar forma a las herramientas de las que dependen a diario, arreglar lo que no funciona o subsanar las carencias, ya que cuentan con el respaldo de una amplia comunidad deslocalizada que puede revisar, mejorar y ampliar el código.

Esta lógica la podemos apreciar con claridad en el sector europeo de la automoción. 11 grandes fabricantes y proveedores importantes han llegado a un acuerdo para crear juntos el software de sus vehículos. Lo están consiguiendo gracias al proyecto S-CORE, que proporciona un espacio neutral con una gobernanza técnica sólida. Estos componentes compartidos cuentan con una seguridad funcional certificada de antemano y se crean conforme a una metodología modular para que cada empresa los pueda conectar después a sus propios sistemas.

En el presente análisis se da respuesta a de qué modo afecta la gobernanza del código abierto a la seguridad, las bazas económicas y la influencia geopolítica de Europa. Además, se examinan los motivos por los que otras grandes potencias ya están recurriendo a la gobernanza del código abierto para cumplir sus objetivos nacionales y se ahonda en los pasos prácticos que debe dar Europa para consolidar esta capa crítica de su infraestructura digital.

2. El código abierto como una vulnerabilidad en la cadena de suministro digital

Si el software es el tronco que cohesiona la economía digital de Europa, el código abierto es la savia que fluye por él. Las aplicaciones modernas de software se basan en su amplia mayoría en componentes de software libre. Distintos estudios han llegado a la conclusión de que representan entre el 70% y el 90% de la totalidad del código, incluyendo las capas profundas de dependencias indirectas.

El primer problema es el de la visibilidad. En cualquier cadena de suministro, y en especial en las que incluyen infraestructuras críticas, es esencial conocer la procedencia de cada componente, el modo de llevar a cabo su mantenimiento y los riesgos que comporta. Con algo intangible como el software es más difícil tener esas precauciones, por lo que muchas organizaciones ni siquiera saben en qué componentes de código abierto se basan sus sistemas o quién se encarga de su mantenimiento. Esta falta de visibilidad genera puntos ciegos que pueden aflorar a posteriori como riesgos de seguridad o como dependencias estratégicas de agentes ajenos al control de Europa.

Un producto final puede ser una herramienta de propiedad exclusiva controlada por una única empresa, pero los desarrolladores que crean esas herramientas suelen recurrir a incontables bibliotecas y marcos de código abierto mantenidos por comunidades externas, lo que implica que incluso los sistemas de propiedad exclusiva acarrean los riesgos, las prioridades y las opciones de gobernanza inherentes a los componentes de código abierto de los que dependen. En consecuencia, el código abierto representa una importante concentración de riesgo que se suele pasar por alto al hablar de la soberanía y la seguridad digitales.

Figura 1. Metáfora visual satírica citada con frecuencia sobre la dependencia estructural del software de código abierto

Por ejemplo, un estudio sobre Kubernetes (una tecnología ampliamente utilizada en el sector) constató que dos terceras partes de sus dependencias de Go podrían sufrir vulnerabilidades a medio plazo, debido en gran medida a la falta de mantenimiento.

El incidente de Log4j demostró en 2021 que hay economías enteras que se encuentran expuestas a esta vulnerabilidad. Log4j era una pequeña biblioteca de código abierto muy utilizada para el registro en aplicaciones Java. Cuando se descubrió una vulnerabilidad grave, varios ciberatacantes pudieron ejecutar código de forma remota en numerosos servidores. Al estar incrustada en lo más profundo de las pilas de software, incluso empresas y organismos públicos que no tenían ni idea de que dependían de Log4j tuvieron que hacer frente de improviso a una crisis de seguridad urgente.

Mientras tanto, el número de ataques a la cadena de suministro digital aumenta año tras año, con consecuencias como un incremento de los costes, un perjuicio para la continuidad del servicio y una mella importante en la confianza depositada.

Por todo lo expuesto, el código abierto representa un tipo singular de vulnerabilidad. Se trata de una infraestructura crítica, pero en su mayor parte escapa al control directo de cualquier país en concreto. Puede convertirse en un riesgo por falta de financiación o por acabar siendo un componente de las distintas estrategias geopolíticas.

Las instituciones europeas han empezado a percatarse de esta realidad. La Ley de Ciberresiliencia, que entró en vigor en diciembre de 2024, tiene como objetivo proteger toda la cadena de suministro digital al exigir que fabricantes y desarrolladores se atengan a normas mínimas de ciberseguridad para los productos con componentes digitales, incluidos los programas informáticos dependientes de código abierto. Otras iniciativas como la Ley de IA y la Ley sobre la Europa Interoperable hacen hincapié en la apertura, en las normas y en la compatibilidad transfronteriza, y la propia estrategia de código abierto de la Comisión Europea insta a los órganos de la Unión Europea (UE) a reutilizar y a efectuar aportaciones a las bases de código públicas. Aun así, gran parte de estas iniciativas siguen siendo demasiado genéricas y no contemplan quién debe encargarse del mantenimiento del software, cómo se adoptan las decisiones relacionadas con la gobernanza ni qué intereses estratégicos determinan estas decisiones.

3. La capa de la gobernanza del código abierto

Se suele entender que “código abierto” significa lo mismo en todas partes: libre, transparente y de gestión comunitaria, pero, en realidad, puede significar casi cualquier cosa. Si nos atenemos a la definición formal (que un programa informático se publique bajo una licencia de código abierto), la respuesta es binaria: o lo es o no lo es. Sin embargo, las dinámicas de poder se sitúan precisamente en la capa de la gobernanza. Esta capa introduce formas de control e influencia que llevan al código abierto en direcciones muy diversas, con frecuencia ajustándose a distintas estrategias nacionales o empresariales. Ahí radica la importancia de la gobernanza. Con la gobernanza se decide quién crea y mantiene el software, cómo se toman las decisiones y quién verá satisfechas sus necesidades gracias a la tecnología correspondiente.

Un mecanismo fundamental de la gobernanza del código abierto son las fundaciones. Sirven para coordinar a las comunidades, poner en común la financiación y gestionar la infraestructura compartida. Como ejemplos están la Fundación Linux, que supervisa proyectos críticos como Hyperledger (empleado para crear productos basados en la cadena de bloques) y la Apache Software Foundation, encargada del mantenimiento de un programa tan utilizado como Hadoop (para almacenamiento y procesamiento de datos a gran escala). ¿Quién está detrás de las fundaciones de código abierto? Algunas fundaciones están compuestas por empresas de distintos países, de modo que existe un reparto más uniforme de la influencia. En otras predominan con fuerza empresas de un único país o sector que pueden dirigir las prioridades en direcciones más restringidas.

Un ejemplo útil de cómo moldean los resultados de código abierto los diferentes modelos de gobernanza son los sistemas de identidad digital (eID). Privacy International ha hecho un seguimiento del desarrollo de los sistemas de identidad digital en distintos países y ha puesto de manifiesto que las diferencias en materia de gobernanza influyen en el resultado incluso al recurrir a código abierto:

  • MOSIP (siglas en inglés de “Plataforma Modular de Identidad de Código Abierto”), desarrollada en la India y adoptada en países como Marruecos, Filipinas y Etiopía, es una plataforma basada íntegramente en código abierto. Hace público todo su código y toda su documentación y está diseñada para ser modular y adaptable.
  • Del mismo modo, Estonia utiliza X-Road, una capa de intercambio de datos de código abierto que conecta servicios públicos y privados en distintas instituciones. En 2024, el gobierno estonio dio un paso más y publicó todo el software de desarrollo estatal bajo licencias abiertas.
  • Aadhaar (sistema nacional de identidad de la India, que presta servicio a 1.300 millones de habitantes del país) es una plataforma que se suele describir como de código abierto, pero incluye componentes esenciales de propiedad exclusiva. La estructura de Aadhaar es opaca. Los módulos fundamentales están cerrados, las auditorías son limitadas y la documentación técnica no es plenamente accesible.

Los “modelos de lenguaje de gran tamaño” (LLM) plantean las mismas dudas. DeepSeek, desarrollada en China, vio la luz como código abierto, pero sus datos de entrenamiento, su documentación y su infraestructura de despliegue se siguen controlando de manera centralizada. Este modelo de gobernanza refleja los objetivos nacionales y sitúa a DeepSeek en el marco de la estrategia más amplia de China en el ámbito de la IA. Este hito deja patente la facilidad con la que el código abierto puede convertirse en una herramienta estratégica de influencia en función de cómo se gestione, quién se encargue y con qué propósito.

4. ¿El código abierto ha pasado a ser un elemento geopolítico?

Al ser tan flexible, el código abierto se ha convertido en una herramienta natural de la estrategia geopolítica. Los Estados y las grandes empresas cada vez confeccionan más ecosistemas de código abierto para proyectar poder blando a través de las normas técnicas incorporadas y promover sus propios objetivos industriales o de seguridad.

En Estados Unidos (EEUU), el código abierto está fuertemente integrado en el sector del software comercial. Algunas herramientas de uso muy extendido como TensorFlow, Kubernetes o React fueron desarrolladas y publicadas por empresas estadounidenses como código abierto. Estos proyectos han ayudado a fijar las normas técnicas que se siguen en todo el mundo. Las principales plataformas que se emplean para desarrollar y distribuir programas de código abierto también están en manos estadounidenses. El mantenimiento de PyPI y TensorFlow corre a cargo de entidades vinculadas respectivamente a la Python Software Foundation y a Google. GitHub es propiedad de Microsoft. No es una plataforma de código abierto como tal, pero cumple una función esencial en el ecosistema del código abierto. Los desarrolladores la utilizan para almacenar código, gestionar las contribuciones, hacer un seguimiento de los problemas y coordinar proyectos entre equipos deslocalizados. Estos servicios están sujetos a la legislación estadounidense. En los últimos años, GitHub ha restringido el acceso de desarrolladores de Irán, Crimea y Siria, impidiéndoles abrir o mantener repositorios. En consecuencia, aunque el código fuese público, los desarrolladores afectados no podían participar en el flujo de trabajo, colaborar ni publicar sus propias herramientas, lo que vulnera directamente el principio de una infraestructura digital abierta.

China ha optado por un planteamiento diferente. Tal y como documentó Alice Pannier (IFRI) en su informe “Software Power”, el código abierto forma ya parte de la estrategia de China para reducir la dependencia de la tecnología estadounidense y multiplicar su influencia a nivel internacional. China ha creado Gitee, una alternativa propia a GitHub, donde en ocasiones se censuran los proyectos por contravenir las leyes nacionales en materia de contenidos.

Otro ejemplo es OpenHarmony, el núcleo de código abierto del sistema operativo HarmonyOS de Huawei. Cuando las sanciones estadounidenses impidieron que Huawei accediese a componentes clave, China aceleró el desarrollo de este sistema basado en Android para ir eliminando de forma paulatina las dependencias de Google. En estos momentos, OpenHarmony es el sistema operativo nacional certificado para dispositivos de la internet de las cosas (IoT) en China y se emplea en distintos electrodomésticos, dispositivos ponibles (wearables) y sistemas industriales conectados. Gracias al tamaño de China como productora y consumidora de tecnologías IoT, OpenHarmony está ganando muchos adeptos y podría influir muy pronto en los estándares mundiales.

La Eclipse Foundation es una fundación con más de 300 miembros muy diversos. Entre sus fundadores aparecen entidades europeas como SAP, Fraunhofer, Mercedes-Benz y la Agencia Espacial Europea; empresas estadounidenses como Microsoft e IBM; y la empresa china Huawei, desarrolladora de OpenHarmony. La fundación está desarrollando ahora mismo Oniro, una versión de OpenHarmony compatible con Europa. El diseño de Oniro garantiza la interoperabilidad con las normas IoT de China sin tener que importar los modelos de gobernanza chinos. Fuentes internas aseguran que la Administración Trump se puso en contacto recientemente con la Eclipse Foundation para indagar acerca de sus vínculos con el gobierno chino.

Por su parte, el gobierno chino ha echado mano estratégicamente de dos recursos geopolíticos para obtener ventaja en la carrera mundial por el software.

  • En primer lugar, ha respaldado el rápido crecimiento de miles de “pequeños gigantes”, es decir, pequeñas y medianas empresas centradas en dominar tecnologías y componentes críticos a lo largo y ancho de la pila de software.
  • En segundo lugar, ha echado mano de las relaciones diplomáticas, los acuerdos comerciales y la ayuda al desarrollo para implantar las normas chinas del software en el extranjero. A través de acuerdos de infraestructuras y asociaciones técnicas, China facilita la adopción de sus herramientas digitales en países de África, el Sudeste Asiático y América Latina.

Estas tácticas (crear plataformas nacionales e implantar sus normas en el extranjero) permiten a China promover la adopción de su propia arquitectura digital.

China también recurre al código abierto para mitigar las repercusiones de los controles a la exportación de hardware, en particular en el sector de los semiconductores. Un ejemplo palmario es su decisión de optar por RISC-V, un conjunto de instrucciones de código abierto con el que los desarrolladores pueden diseñar chips a la carta sin depender de arquitecturas bajo licencia como las de Intel o ARM. RISC-V representa una alternativa modular y libre de derechos que reduce las barreras de entrada para la innovación en el diseño de chips. En 2020, la RISC-V Foundation trasladó su sede de EEUU a Suiza explícitamente para evitar injerencias geopolíticas y proteger la colaboración internacional.

EEUU confía en las plataformas comerciales y los efectos de red. China integra el código abierto en la política industrial y la diplomacia digital del Estado. En ambos casos, la gobernanza del código abierto se convierte en un canal de influencia, sobre todo por lo que respecta a la implantación de normas y dependencias tecnológicas.

Los planteamientos de EEUU y China se basan en la participación a gran escala y en la capacidad de implantar normas técnicas a nivel transfronterizo. Europa no cuenta con la misma capacidad de proyectar su influencia a través de plataformas de uso masivo, su escala comercial o el control férreo de una infraestructura digital crítica como en el caso estadounidense o chino. Por eso precisamente son tan importantes las cuestiones de gobernanza para Europa, ya que se trata del método más económico para proteger su cadena de suministro digital.

5. ¿Qué puede hacer Europa para proteger su posición?

Europa debería esforzarse por preservar una capa crítica de su cadena de suministro digital y mantenerla segura, fiable y alineada con sus necesidades. Al no contar con las grandes plataformas ni con la escala global de EEUU o China, la mejor vía para que Europa proteja su posición consiste en influir en la gobernanza del código abierto.

El planteamiento más pragmático puede ser desgeopolitizar el código abierto: mantener estructuras de gobernanza abiertas, descentralizadas y equilibradas en la medida de lo posible para que no se consolide el poder de ningún actor con prioridades distintas a la seguridad y los intereses económicos de Europa. Las autoridades políticas europeas podrían plantearse las siguientes opciones:

5.1. Financiar componentes críticos para influir en la gobernanza

La mayoría de los programas informáticos de código abierto dependen de empresas privadas y de particulares voluntarios que pueden anteponer las características “llamativas” y que generen ingresos para la seguridad a largo plazo, la documentación o el mantenimiento. De este modo, se dejan sin financiar funciones esenciales y la capa de software de Europa queda expuesta a riesgos estructurales. Un estudio puso de manifiesto que más de dos terceras partes de las bibliotecas externas empleadas en los grandes proyectos de Java eran innecesarias o estaban mal gestionadas, lo que amplía la superficie de ataque sin aportar un valor real.

La financiación pública es una de las vías más directas para que Europa proteja esta capa crítica. Debe usarse la financiación para modelar la gobernanza y garantizar que los proyectos cuenten con un proceso transparente de toma de decisiones, auditorías de seguridad, una gestión compartida y estructuras inclusivas que repartan la influencia en vez de concentrarla. La Sovereign Tech Agency de Alemania ya sigue estos criterios al haber destinado más de 80 millones de euros desde 2022 al imponer obligaciones de información pública y normas de seguridad específicas a proyectos clave de código abierto.

Los cambios en la contratación pública pueden ser un método eficaz de conseguirlo. Los marcos de contratación pueden establecer condiciones como la necesidad de contar con grupos técnicos de pilotaje, auditorías de seguridad periódicas y obligaciones de presentación de informes vinculadas a instituciones europeas o fundaciones plurinacionales, de modo que ningún participante individual pueda acaparar el control.

EEUU ya está recurriendo a esta estrategia. Las agencias federales son ahora grandes compradoras y usuarias de software de código abierto. Tal y como explicó Cori Zarek (administradora adjunta del Servicio Digital estadounidense entre 2022 y 2024) en el transcurso de un seminario sobre modelos responsables de fundaciones abiertas en el Centro de Políticas sobre Tecnologías de la Información de Princeton, el gobierno estadounidense utiliza su papel de comprador para determinar las expectativas en materia de gobernanza al incluir requisitos sobre las auditorías, las licencias y el mantenimiento del software.

En la práctica, esta estrategia podría ser una vía para que el gasto europeo influya en los incentivos de los ecosistemas de código abierto, aportando fondos para componentes críticos y mal financiados o fijando condiciones a través de los marcos de adquisición de programas informáticos. Esa podría ser la manera más viable de armonizar la gobernanza del código abierto con la seguridad a largo plazo y los intereses económicos de Europa.

En un contexto de incremento de la competencia por los recursos en el seno de las negociaciones del MFP para 2028-2034 (guiadas por las prioridades en defensa y las restricciones fiscales), Europa no puede depender en exclusiva de la financiación pública para proteger su infraestructura digital. Lo que nos lleva a la siguiente dimensión: aprovechar las capacidades industriales de Europa como una forma adicional de conformar su agenda tecnológica.

5.2. Crear tecnologías basadas en principios como una propuesta de valor

Si Europa pretende que su capa de software vaya ganando adeptos, debe ofrecer un valor claro a los usuarios. Europa no cuenta con las ventajas de escala de las grandes empresas tecnológicas ni con el férreo control que otorga tener la propiedad de la infraestructura central. La exportación automática de sus normas (el llamado “efecto Bruselas”) también está de capa caída. En consecuencia, el software desarrollado en Europa debe imponerse por los méritos propios de los productos: deben ser programas informáticos que la gente elija porque resuelvan mejor sus problemas. Lo anterior implica definir una propuesta de valor única que convenza a desarrolladores, instituciones y empresas más allá de las fronteras. Si Europa no puede vencer a las grandes potencias tecnológicas por escala, tendrá que hacerlo por diseño, construyendo una infraestructura digital acorde con los valores democráticos que satisfaga las crecientes expectativas de los usuarios en cuanto a confianza y rendición de cuentas.

Esa propuesta de valor única podría consistir en presentar un software transparente y explicable.

¿A qué nos referimos al hablar de transparencia y explicabilidad?

  • La transparencia supone que los usuarios puedan ver cómo funciona un sistema; que puedan inspeccionar los componentes, entender la lógica subyacente y auditar los flujos de datos.
  • La explicabilidad implica que los usuarios puedan comprender los motivos por los que el sistema toma determinadas decisiones.

¿Por qué son importantes estos aspectos? Cuesta mucho predecir las tendencias de consumo en el ámbito tecnológico, pero una de las tendencias más claras es la transición hacia soluciones de software transparentes y explicables que, al mismo tiempo, resulten fáciles de auditar y proteger, reduciendo de ese modo las dependencias ocultas. Los análisis recientes del sector apuntan a que, para 2027, el mercado mundial de las soluciones de transparencia de IA podría rebasar los 2.500 millones de dólares, lo que supone una tasa anual compuesta de crecimiento superior al 25%. Cada vez son más los usuarios que desean contar con sistemas auditables, justos y de confianza. Los escándalos sobre algoritmos opacos, resultados sesgados y el uso indebido de datos no han hecho sino incrementar la presión en favor del código abierto.

Este planteamiento encaja con las ideas presentadas en un informe reciente titulado “The European Way: A Blueprint for Reclaiming Our Digital Future” (“La vía europea: bases para reclamar nuestro futuro digital”). En este informe se determina que las normas democráticas, los derechos fundamentales y la competencia justa son los cimientos innegociables del modelo digital de Europa.

En Europa ya se encuentran ejemplos de seguimiento de esta estrategia y hay algunas herramientas de código abierto procedentes de Europa que se están usando en todo el mundo:

  • La biblioteca de explicabilidad DALEX, desarrollada con respaldo europeo, ayuda a los científicos de datos a comprender las decisiones que adoptan los modelos de aprendizaje automático.
  • Las herramientas de interpretabilidad añadidas a Transformers de Hugging Face (plataforma de código abierto con fuerte participación europea) también están gozando de una amplia aceptación.

Los responsables políticos de la UE podrían dar forma a este ecosistema recurriendo a herramientas de política industrial que ayuden a las empresas a crear programas transparentes y explicables. Podría tratarse de subvenciones específicas, normas de contratación que den prioridad a sistemas auditables y seguros y marcos reglamentarios que premien la claridad en los ámbitos de la gobernanza y la rendición de cuentas. De ese modo, Europa permitiría que empresas y desarrolladores experimenten con estrategias de salida al mercado, arquitecturas de producto y planteamientos de diseño que compartan principios básicos, pero que puedan adaptarse a distintos contextos. A medida que haya más herramientas creadas conforme a estas normas y vayan ganando aceptación entre los usuarios y en los mercados, será más probable que los productos basados en normas armonizadas con marcos europeos se conviertan en los estándares mundiales por defecto. Este enfoque vincula directamente la política industrial con la reducción de dependencias estratégicas y la incorporación de elementos de confianza y supervisión en la capa de software de su cadena de suministro digital.

Conclusiones
La mayor parte de los programas informáticos modernos dependen en gran medida de componentes de código abierto, pese a lo que esta capa suele carecer de financiación y se rige a menudo por estructuras moldeadas conforme a los intereses geopolíticos y comerciales de distintos actores. En ese contexto, se trata de un activo estratégico y representa una vulnerabilidad en potencia.

EEUU utiliza sus plataformas de alcance mundial y su legislación en materia de cumplimiento normativo para influir en la participación y las normas técnicas. China vincula directamente el código abierto a su estrategia industrial y sus asociaciones internacionales, incorporando sus prioridades a los ecosistemas digitales de los países con los que comercia. Estos ejemplos ponen de manifiesto que el código abierto se ha convertido en una herramienta para proteger los intereses nacionales, influir en las normas a nivel mundial y generar resiliencia económica.

Europa no controla las plataformas de desarrolladores de alcance mundial ni presenta la misma escala industrial. No obstante, puede influir en la evolución de la infraestructura crítica de software invirtiendo en los componentes adecuados, solicitando que las estructuras de gobernanza reflejen las normas europeas en materia de seguridad y rendición de cuentas y promoviendo herramientas transparentes, seguras y explicables. Se trata de una manera práctica de proteger la cadena de suministro digital de Europa y limitar las dependencias que podrían explotarse con fines geopolíticos o económicos.

El fortalecimiento de la gobernanza del código abierto es una estrategia para salvaguardar la autonomía de Europa. Serviría para garantizar que las normas y prioridades incorporadas al software del que depende Europa se ajusten a sus propias necesidades en materia de seguridad, a sus marc

Pantalla de ordenador portátil mostrando líneas de código en un editor oscuro. Foto: TaiBai (@agforl24).

viernes, 18 de julio de 2025

Dos edades clave en las que el envejecimiento se acelera drásticamente

 

Científicos identifican dos edades clave en las que el envejecimiento se acelera drásticamente.

¿Alguna vez te has preguntado a qué edad se acelera el envejecimiento? Aunque solemos pensar que envejecemos de forma progresiva y constante, un estudio publicado en Nature Aging demuestra que el cuerpo humano atraviesa dos etapas clave del envejecimiento, donde los cambios moleculares se intensifican de manera abrupta.

Comprender estas etapas no solo nos ayuda a anticipar riesgos para la salud, sino también a identificar momentos críticos donde la intervención médica podría ser más eficaz. El estudio ofrece una visión revolucionaria sobre cómo y cuándo nuestro cuerpo empieza a envejecer más rápido.

De acuerdo con los hallazgos, las edades aproximadas de 44 y 60 años marcan los puntos de mayor disrupción biológica. A partir de esos momentos, numerosos procesos internos comienzan a deteriorarse aceleradamente, aumentando el riesgo de enfermedades como la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas.



El envejecimiento no sigue una línea recta

Durante mucho tiempo, se asumió que los cambios relacionados con la edad seguían una progresión lineal. Sin embargo, el estudio realizado por Shen et al. (2024) desafía esta idea al analizar perfiles moleculares en 108 personas de entre 25 y 75 años, seguidas por hasta 6.8 años. Los datos incluyeron transcriptómica, proteómica, metabolómica, análisis de citoquinas y microbiomas, proporcionando una imagen muy detallada del envejecimiento humano

Los resultados mostraron que solo el 6.6% de las moléculas analizadas cambiaban de forma lineal con la edad. En cambio, el 81% de los perfiles biológicos mostraban alteraciones no lineales, con puntos de inflexión claros que marcaban aceleraciones del envejecimiento.

Este hallazgo refuerza la idea de que el envejecimiento ocurre en “olas moleculares” y que identificar estos momentos de transición puede ser clave para mejorar la salud y la longevidad.

Dos crestas del envejecimiento: 44 y 60 años

El análisis de las trayectorias moleculares reveló dos olas principales donde los cambios en el organismo se intensifican: una a los 44 años y otra a los 60. Estas “crestas” representan momentos críticos donde los sistemas biológicos sufren una reestructuración acelerada.

En la primera cresta, alrededor de los 44 años, se observaron alteraciones en rutas metabólicas, como el metabolismo de los lípidos y el alcohol, así como una disminución en la capacidad de remodelar lipoproteínas. También se vieron signos de debilitamiento estructural en piel y músculos, con disrupciones en la matriz extracelular y el citoesqueleto.

La segunda cresta, cerca de los 60 años, estuvo marcada por un deterioro en el sistema inmunitario, funciones renales y mayor riesgo de enfermedades como la diabetes tipo 2 y trastornos cardiovasculares. Esta fase también mostró caídas abruptas en rutas de respuesta antioxidante y metabolismo de ácidos grasos.

Cambios funcionales durante las etapas clave del envejecimiento

En las etapas de los 44 y 60 años, los investigadores identificaron funciones biológicas específicas afectadas. Por ejemplo, en la primera fase se alteraron rutas de metabolismo lipídico y de alcohol, y se redujo la eficiencia en la remodelación de lipoproteínas. Esto podría explicar el aumento del riesgo cardiovascular desde edades medias.

Ezoic

En la segunda fase, el estudio detectó un deterioro inmunológico que incluyó respuestas inflamatorias exacerbadas y disminución en la capacidad para metabolizar compuestos como la cafeína. Asimismo, se observaron signos de envejecimiento en funciones renales y menor capacidad antioxidante.

Estos resultados subrayan que no solo cambia la cantidad de moléculas con la edad, sino también sus funciones críticas para la salud y el equilibrio del organismo.

Un patrón común en hombres y mujeres

Un hallazgo interesante fue que estos dos momentos críticos del envejecimiento se presentaron tanto en hombres como en mujeres, independientemente del estado menopáusico. Esto indica que las etapas clave del envejecimiento identificadas responden a procesos biológicos universales, no exclusivos de un sexo.

Ezoic

Incluso al analizar los datos excluyendo la transcriptómica, los resultados se mantuvieron. Esto confirma que los puntos de inflexión son robustos y consistentes a través de distintos tipos de análisis ómicos.

Envejecimiento y riesgo de enfermedades

Los investigadores también relacionaron estas etapas con el aumento del riesgo de enfermedades. En la primera cresta (44 años), aparecieron marcadores vinculados con disfunción hepática, deterioro estructural de tejidos y alteraciones en el metabolismo de aminoácidos ramificados, asociados al desarrollo de enfermedades cardiovasculares y resistencia a la insulina.

En la segunda cresta (60 años), las rutas relacionadas con la inflamación, la función renal y la regulación inmunitaria mostraron disrupciones significativas. También se observaron cambios en el metabolismo de carbohidratos y aumento de marcadores de daño oxidativo, lo que apunta a un deterioro multisistémico acelerado.

Implicaciones para la medicina preventiva

Estos hallazgos abren nuevas posibilidades para la medicina personalizada. Saber a qué edad se acelera el envejecimiento podría ayudar a establecer chequeos preventivos más precisos y tratamientos enfocados a contrarrestar los cambios que aparecen en cada etapa.

Por ejemplo, antes de los 44 años podría priorizarse el monitoreo metabólico y cardiovascular. Cerca de los 60, se podría intensificar la vigilancia inmunológica y renal, o implementar estrategias antioxidantes específicas.

Este enfoque adaptado podría mejorar la calidad de vida y aumentar la expectativa de vida saludable.

Conclusión

El presente estudio nos proporciona una evidencia clara de que el envejecimiento humano ocurre en patrones no lineales, con dos etapas clave: alrededor de los 44 y 60 años. Estas edades marcan momentos de reorganización biológica profunda, donde se aceleran procesos degenerativos y aumenta el riesgo de enfermedades.

Conocer a qué edad se acelera el envejecimiento permite anticipar intervenciones clínicas, personalizar tratamientos y mejorar la prevención. Estas “olas del envejecimiento” podrían convertirse en un nuevo paradigma para la salud humana.

Referencias

La ciencia explica por qué te desanimas (y cómo puedes evitarlo)

 

La ciencia explica por qué te desanimas (y cómo puedes evitarlo)

Puede ser difícil compaginar una vida significativa con la necesidad humana de gratificación instantánea. Muchos de los objetivos que más nos importan requieren planificación y esfuerzo para alcanzarlos, pero nuestro cerebro está configurado para buscar recompensas que lleguen lo antes posible. Incluso decidir cómo pasar un fin de semana puede parecer una negociación imposible: ¿trabajo o familia? ¿ahorrar dinero o salir con los amigos? ¿descansar o defender una causa que te importa?

Comprender cómo nuestro cerebro sopesa estas decisiones puede ayudarnos a unir lo que nos hace sentir bien ahora con lo que realmente importa. Recalibrar nuestro proceso de toma de decisiones puede ayudarnos. Eso significa dedicar tiempo a identificar nuestros objetivos más importantes y pensar en pasos claros y específicos para alcanzarlos. Luego podemos encontrar formas de hacer que las pequeñas decisiones nos resulten gratificantes tanto a corto como a largo plazo. Buscar recompensas sociales, replantear nuestras elecciones y hacer pequeños cambios en la forma en que consideramos cada decisión puede ayudar. Esto puede hacer que sea más fácil pasar a la acción, incluso cuando los retos parecen abrumadores.

La ciencia explica por qué te desanimas (y cómo puedes evitarlo)
Saskia Janssen

Los humanos sopesamos las opciones en una red cerebral llamada sistema de valoración. Es donde identificamos las opciones entre las que elegimos, calculamos la recompensa probable de cada una y tomamos una decisión. Las recompensas cercanas encienden el sistema que nos empuja a actuar. Pero cuando las recompensas son lejanas o poco precisas —como influir en una política gubernamental radical o hacer un cambio importante en la vida— al cerebro le cuesta ver la recompensa, y la motivación flaquea. Por eso las rosquillas pueden prevalecer sobre nuestros objetivos de salud y por eso podemos darnos un atracón de televisión en vez de ir a una reunión municipal, aunque digamos que estas últimas acciones son más compatibles con quien queremos ser.

En los escáneres cerebrales, los neurocientíficos como yo podemos ver cómo se desarrollan estos procesos. Las recompensas que están muy en el futuro, las situaciones que están geográficamente muy alejadas o los acontecimientos que le ocurren a otra persona se representan todos de forma similar; tu ‘yo’ del futuro es algo parecido a un conocido. Cuanto menos vívidamente imaginemos una recompensa, menos peso tendrá en nuestros cálculos de valor. Pero cuando intentamos motivarnos, a menudo nos centramos en los beneficios a largo plazo en vez de en las recompensas a corto plazo. Trabajamos en contra de nuestro cerebro cuando intentamos motivarnos de este modo.

Este año, me encontré en una situación que puso a prueba mi capacidad para alinear el modo en que gastaba mi energía día a día con las cosas que me importan profundamente. El gobierno de Donald Trump recortó miles de millones de dólares en inversiones en investigación científica, de salud y de defensa a las universidades, lo que afecta directamente a mi laboratorio en la Universidad de Pensilvania. Esto formaba parte de un esfuerzo mayor para recortar el financiamiento de la salud y la ciencia que provocará un enorme dolor económico, dejará a los pacientes sin atención y dificultará el desarrollo de tratamientos para enfermedades como el cáncer, las cardiopatías, la demencia y la depresión.

He perdido a seres queridos a causa de estas enfermedades. Conozco a las personas cuyos puestos de trabajo están en riesgo. Y conozco el costo de detener un ensayo clínico a mitad de camino. A pesar de comprender lo que está en juego con estos recortes, cuando llegaron las primeras noticias sobre Penn, me sentí paralizada. Era incapaz de ver cómo algo de lo que yo pudiera hacer ayudaría a mejorar la situación. Me tumbaba en la cama, y hacía doomscrolling (el término en inglés para esa práctica de hundirnos en nuestro celular viendo noticias que nos aletargan) al fin y al cabo, el estrés cambia el funcionamiento del sistema de valoración.

Dar un paso atrás para reflexionar sobre lo que más nos importa hace que nuestro cerebro sea más receptivo a nuevas ideas. Tenía un equipo brillante a mi lado. Pero no podía aprovechar las herramientas clave si actuaba desde un lugar aislado. Cuando imaginamos que actuamos solos, renunciamos a una de las fuentes más importantes y poderosas de recompensa y resiliencia: nuestras conexiones con los demás. Nuestros cerebros están equipados con un sistema de procesamiento social que se dedica a pensar en la mente de otras personas y nos ayuda a comprenderlas y a conectar con ellas, incluidas las personas que han trabajado en causas similares antes que nosotros. Cuando nos sentimos conectados, se produce inmediatamente una activación en el sistema de recompensa y cambia nuestros cálculos de valor.

Mi equipo de investigación y yo utilizamos las recompensas sociales en el laboratorio todo el tiempo: por ejemplo, reservamos tiempo para hacer juntos nuestras tareas menos favoritas. El compromiso de aparecer por otra persona hace que sea más fácil empezar una tarea, estar juntos hace que la tarea sea más divertida y ver a las personas que apreciarán y se beneficiarán de ese trabajo proporciona significado. Esos logros pueden ayudarnos a motivarnos para alcanzar éxitos futuros. Ahora nuestro equipo está utilizando las recompensas sociales para ayudar a abordar nuestra crisis de financiación, trabajando juntos para crear un sitio web que haga un seguimiento de los recortes en investigación en todo el país, y atraer a otros a la mesa mientras emprendemos una acción más amplia. Es fundamental que, al igual que otras personas influyen en nosotros, nuestras decisiones influyan en ellas, difundiendo las opciones que valoramos.

Un experimento tras otro demuestra que cuando las personas que nos rodean se preocupan por algo, nuestro sistema de valoración también tiende a valorarlo más. La gente toma decisiones alimentarias más sanas, hace más ejercicio, decide donar más a obras benéficas y es más propensa a votar cuando ve que los demás valoran esas decisiones. Las mismas herramientas funcionan también para otras decisiones. Por ejemplo, es más fácil cambiar las redes sociales por la lectura cuando tienes un club de lectura programado regularmente con amigos.

Otra herramienta que ayuda a replantear la toma de decisiones es comparar dónde estás con dónde quieres estar, y luego utilizar la planificación si/entonces para cruzar ese puente. Si quiero estar más en forma físicamente, podría decidir ir en bici al trabajo, y para facilitar ese objetivo, puedo decidir que si no llueve por la mañana, entonces iré en bici en vez de en coche. Esto crea una señal concreta, que facilita la decisión inmediata al tiempo que ayuda a conseguir una ambición a más largo plazo.

Otros pequeños cambios en la forma de pensar sobre nuestras decisiones también pueden facilitar un cambio significativo y hacerlo más sostenible. Podrías reformular tu objetivo de mantenerte sano para centrarte en el sabor de los alimentos que también son buenos para ti, en lugar de concentrarte solo en las consecuencias físicas. Del mismo modo, dejar que los niños lean libros que les gustan y les interesan puede ser más motivador que tratar únicamente sus perspectivas académicas a largo plazo.

Vale la pena dedicar tiempo a encontrar estas dobles victorias: acciones que son gratificantes ahora y significativas después. A veces la opción correcta es descansar o cumplirse un capricho, pero es fundamental tener también las herramientas para tomar decisiones de alto riesgo. No tienes que hacerlo todo, y no hay una única forma correcta de actuar. Pero al tomar decisiones basadas en tus objetivos y valores, influirás no solo en ti mismo, sino también en los que te rodean. Conseguir cosas difíciles y experimentar alegría en el proceso pueden ir de la mano, especialmente cuando trabajamos juntos.

Emily Falk es profesora de la Universidad de Pensilvania y autora de What We Value: The Neuroscience of Choice and Change.


Este artículo, publicado originalmente en The New York Times, se reproduce al amparo de lo establecido en la legislación nacional e internacional (ver cobertura legal).

jueves, 17 de julio de 2025

Revolución en Medicina con Sello Español: Desenmascarado un Nuevo Culpable del Infarto.

 Revolución en Medicina con Sello Español: Desenmascarado un Nuevo Culpable del Infarto.

La pelea contra la aterosclerosis, enfermedad que obstruye nuestras arterias y que causa, a la larga, millones de muertes, se ha centrado durante décadas en el colesterol: he aquí el primer culpable. Pero muchos infartos han sido observados en personas con niveles normales de colesterol, lo que ha sido un misterio durante años que ha mantenido en vilo a la cardiología, y que acaba de ser probablemente desvelado.

Ahora, gracias a una gigantesca investigación liderada desde España, se ha ido encontrando un nuevo culpable y, ante él, también una nueva posibilidad de esperanza.

Imaginad que la aterosclerosis es como un crimen en serie que va lesionando nuestras "tuberías" arteriales. Hasta ahora, el principal sospechoso era el colesterol, pero un brillante equipo de investigadores liderado por David Sancho, los farmacólogos Annalaura Mastrangelo e Iñaki Robles, del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC, Madrid), y una eminencia como Valentín Fuster, sospechaba que había otro culpable en este enigma.

Un "chivato" en nuestra sangre. Los autores realizaron un análisis sobre los datos de miles de voluntarios sanos, incluyendo los del macroestudio español PESA (CNIC-Banco Santander) y descubrieron un "chivato". La existencia de una molécula a la que llamaron propionato de imidazol (ImP), que no producimos nosotros, sino las bacterias de nuestro intestino, estaba presente en cantidades notablemente más altas en personas que, sin saberlo, ya tenían aterosclerosis en sus arterias. Y lo más llamativo, esta molécula es un indicador de riesgo independiente del colesterol.

La Prueba Irrefutable: De Cómplice a Culpable Para demostrar que el ImP era el autor material del "crimen", el equipo del CNIC realizó un experimento clave. A ratones sanos con una dieta perfecta, sin un gramo de colesterol extra, les administraron únicamente ImP. El resultado fue inequívoco: los ratones desarrollaron aterosclerosis. Era la prueba definitiva: el ImP puede iniciar la enfermedad por sí solo, inaugurando una vía completamente nueva y desconocida hasta ahora.  

 El Modus Operandi: La Llave Maestra que Activa la Inflamación. ¿Cómo lo hace? El ImP es una llave maestra que encaja en una cerradura específica de nuestras células inmunitarias: el receptor I1R. Al girar la llave, se activa una alarma interna (la vía mTOR) que provoca que estas células inmunitarias, en lugar de proteger, desaten una respuesta inflamatoria descontrolada dentro de la pared de la arteria, formando así la placa de aterosclerosis.

Una Colaboración Internacional para Desarmar al Culpable. Conociendo el mecanismo, el siguiente paso fue desarmarlo. Este avance no fue obra de un solo equipo; es el resultado de una gran colaboración internacional con expertos de Suecia, Alemania y EE. UU., coordinada magistralmente desde el CNIC.

Probaron un fármaco capaz de "taponar la cerradura" (el receptor I1R). Los resultados fueron espectaculares: no solo previno que el ImP causara la enfermedad, sino que logró frenar su progresión en ratones que ya la padecían por una dieta rica en grasas.

Un Futuro con Doble Esperanza: Diagnóstico y Tratamiento. Este descubrimiento, liderado desde España, representa una revolución y abre dos caminos llenos de esperanza: 1) Un nuevo chivato para el diagnóstico precoz: medir el ImP en un simple análisis de sangre podría identificar a miles de personas con riesgo cardiovascular oculto. 2) Una nueva generación de fármacos: Se abre la puerta a crear tratamientos que, en lugar de actuar sobre el colesterol, bloqueen esta nueva vía inflamatoria, ofreciendo una alternativa vital para pacientes que no responden a las terapias actuales.

Como proponen los propios autores, la terapia del futuro podría ser una combinación sinérgica: seguir usando las estatinas para controlar al "culpable A" (colesterol) y añadir un nuevo fármaco para bloquear la vía del "culpable B" (ImP), atacando así la enfermedad por dos frentes a la vez.     

https://x.com/PabloFuente/status/1945842108356522423

Extended Data Fig. 8: Inhibition of the ImP/I1R axis with AGN192403 prevents HC-induced atherosclerosis without affecting circulating ImP and cholesterol concentration.

ApoE−/− mice were fed a chow diet or high cholesterol (HC) diet for 8 weeks. At 4 weeks post-diet initiation, AGN192403 was administered (AGN) or not in the drinking water to mice fed HC diet until week 8, followed by sacrifice and analysis. a, Oil red O en face staining of the aorta in male mice showing quantification of atherosclerotic lesions in the whole aorta. Chow=15; HC = 14; HC + AGN = 13. b, ImP concentration in plasma of male mice at sacrifice. Chow=10; HC = 14; HC + AGN = 13. c, Oil red O en face staining of the aorta in female mice showing quantification of atherosclerotic lesion in the whole aorta (left), aortic arch (middle) and representative images (right). Chow=8; HC = 15; HC + AGN = 18. d, Caspase 3 staining of aortic roots. Quantification of caspase-3+ (left) and representative images of caspase-3 staining (right). Bar size= 500 µm. Chow=12; HC = 13; HC + AGN = 14. e, Total cholesterol concentration in plasma in male (left), n = 15, and female mice (right), Chow=7; HC = 14; HC + AGN = 17, at sacrifice. a-e, Arithmetic mean ± SEM and individual data from at least two pooled independent experiments. One-way ANOVA with Tukey post-hoc correction.

https://www.nature.com/articles/s41586-025-09263-w/figures/12 

Revolution in medicine: A molecule produced by gut bacteria causes atherosclerosis, responsible for millions of deaths

The discovery, made thanks to an experiment involving hundreds of bank employees in Spain, opens the door to new treatments beyond reducing cholesterol

 

A team of Spanish scientists made a striking announcement 15 years ago: they were seeking thousands of volunteers among the employees of Banco Santander in Madrid: researchers wanted to study them in depth for decades, in order to understand the onset of cardiovascular disease in healthy people. The results are even more surprising. Researchers have discovered that gut bacteria produce a molecule that not only induces but also causes atherosclerosis, the accumulation of fat and cholesterol in the arteries that can lead to heart attacks and strokes. This unexpected link between microbes and cardiovascular disease — the leading cause of death in humanity — is a paradigm shift. The work was published Wednesday in the journal Nature, a showcase for the world’s best science.

The in-depth study of Santander employees using advanced medical imaging equipment soon revealed another shocking finding: atherosclerosis was ubiquitous. The volunteers were apparently healthy, aged between 40 and 55, but 63% of the participants showed signs of the disease. The new results show that some gut bacteria, in certain states, produce imidazole propionate, a simple molecule with six carbon atoms, eight hydrogen atoms, two nitrogen atoms, and two oxygen atoms (C₆H₈N₂O₂). This compound enters the blood, interacts with immature white blood cells, and triggers an inflammatory reaction in the arteries, which promotes the buildup of fatty plaques.

"El propionato de imidazol  induce la aterosclerosis por sí solo. Hay una relación causal ", asegura el biólogo David Sancho, de 53 años, líder del nuevo estudio  en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) en Madrid. Su equipo administró la molécula a ratones, que desarrollaron la enfermedad 


. Además, los científicos observaron niveles elevados de propionato de imidazol en uno de cada cinco voluntarios con aterosclerosis activa , el tipo en el que las placas grasas son más propensas a
romperse y formar los coágulos sanguíneos que causan infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares.
Los nuevos resultados demuestran que la aterosclerosis no es sólo una enfermedad  causada por la grasa, sino que también tiene un componente inflamatorio y autoinmune, según Sancho.


Aorta arteries from a healthy mouse (left), another exposed to imidazole propionate (center), and another treated with propionate and an inhibitor drug, with red staining of atherosclerotic plaque.

The good news is that if C₆H₈N₂O₂ causes the problem in a significant percentage of patients, steps can be taken to prevent it. Researchers have identified the receptor to which the molecule binds and have managed to block it with a drug, reducing the progression of atherosclerosis in mice fed a high-cholesterol diet. “With this inhibitor, we completely prevented the development of the disease,” says Sancho, who has patented the experimental treatment with other co-authors, such as the Italian pharmacologist Annalaura Mastrangelo, their colleague Iñaki Robles, and the cardiologist Valentín Fuster, director general of the CNIC in Madrid and president of the Mount Sinai Fuster Heart Hospital in New York, which has borne his name for two years.

Another of the study’s authors, the Swedish biologist Fredrik Bäckhed, had already discovered in 2018 that imidazole propionate levels were higher in people with type 2 diabetes. And just three months ago, independent research led by the cardiologist Arash Haghikia advanced the link between the bacterial molecule and atherosclerosis. “The fact that two different groups came to the same conclusion strengthens our confidence that this is a significant and relevant discovery,” argues Haghikia, of Ruhr University Bochum (Germany). “What is particularly striking is that imidazole propionate appears to promote atherosclerosis even when cholesterol levels are normal. This could help explain why some people develop heart disease despite having few or no traditional risk factors, such as high cholesterol or high blood pressure,” he emphasizes.

Left to right: the biologist David Sancho and the pharmacologists Annalaura Mastrangelo and Iñaki Robles, at the National Center for Cardiovascular Research in Madrid.

Cardiovascular diseases kill 18 million people each year. Banco Santander’s chairman, Emilio Botín, died of a heart attack four years after signing off on the project, which has allowed for the analysis of more than 4,000 volunteer workers, 400 of whom are included in this new study. The research, conducted using expensive and complex techniques such as computed axial tomography (CAT) and positron emission tomography (PET), has made it possible to detect high levels of imidazole propionate in the very early stages of atherosclerosis, which could greatly facilitate diagnosis at that invisible stage when a person is unknowingly at risk.

Sancho and his colleagues acknowledge that further research will be needed to identify the specific strains of bacteria capable of producing the molecule, but they point to “changes in intestinal microbial ecology” following dietary modifications, with an increase in bacterial genera such as Escherichia, Shigella, and Eubacterium. When Fuster presented the project in 2010, he noted how difficult it is to diagnose cardiovascular problems early and how simple it is to prevent them, with measures such as exercising, following a healthy diet, and not smoking. The new study shows that blood levels of imidazole propionate are lower in people with diets rich in vegetables, fruits, whole grains, fish, tea, and low-fat dairy products.

The Argentine microbiologist Federico Rey and Indian pathologist Vaibhav Vemuganti applaud the “exciting opportunities” that the new study opens for the prevention and treatment of cardiovascular disease. In a commentary also published Wednesday in Nature, the two experts emphasize that exposure to imidazole propionate worsens plaque formation in the arteries of mice. “This effect occurs independently of changes in cholesterol levels, a surprising result given the central role of cholesterol in the development of atherosclerosis,” note the two specialists, from the University of Wisconsin-Madison. “This discovery offers an interesting clue about a possible new factor involved in the origin of atherosclerosis. This is very relevant because, although lowering cholesterol — through drugs called statins, for example — can effectively reduce the risk of cardiovascular disease, a considerable proportion of people still experience adverse cardiovascular events, such as myocardial infarctions or strokes,” they warn. The CNIC itself said in a statement that the new study “could revolutionize” the diagnosis and treatment of atherosclerosis.

Sancho stresses that the work has been made possible thanks to the collaboration of thousands of volunteer employees of Banco Santander in Madrid, but also thanks to grants of €1 million from the “la Caixa” Foundation, €150,000 from the European Research Council and €100,000 from the State Research Agency.

The discovery of the decisive effect of imidazole propionate on atherosclerosis takes place against a backdrop in which the scientific community is revealing the unknown role of intestinal microbes in some human diseases. The biotechnologist Cayetano Pleguezuelos and his colleagues at the Hubrecht Institute (The Netherlands) demonstrated in February 2020 that a strain of the bacterium Escherichia coli produces a toxic molecule, called colibactin, which damages the DNA of human cells and causes malignant tumors.

Cases of colorectal cancer are skyrocketing in people under the age of 50, due to unknown causes, doubling in many countries in the last two decades. Another study, led by computational biologist Marcos Díaz Gay, suggested just three months ago that behind this colorectal cancer epidemic is the Escherichia coli toxin. “In young patients, up to 39 years of age, we see that colibactin pattern in one out of every three cases,” stressed Díaz Gay, of the National Cancer Research Center.


 https://english.elpais.com/health/2025-07-17/revolution-in-medicine-a-molecule-produced-by-gut-bacteria-causes-atherosclerosis-responsible-for-millions-of-deaths.html

https://www.infobae.com/america/agencias/2025/07/16/hallan-un-metabolito-de-la-microbiota-intestinal-asociado-al-desarrollo-de-aterosclerosis/

https://efe.com/ciencia-y-tecnologia/2025-07-16/molecula-bacterias-intestinales-aterosclerosis-cnic/ 

La aterosclerosis es una enfermedad común que aparece cuando una sustancia pegajosa llamada placa se acumula en las arterias . Las enfermedades relacionadas con la aterosclerosis son la principal causa de muerte en los Estados Unidos y el mundo entero. 

La aterosclerosis no es lo mismo que la arteriosclerosis, que se refiere al “endurecimiento de las arterias” y significa que estas se engrosan y pierden flexibilidad. 

https://www.nhlbi.nih.gov/es/salud/aterosclerosis

 

 

 

miércoles, 9 de julio de 2025

La ciencia no es la verdad, es el proceso de encontrar la verdad.

 "Si no eres científico y estás en desacuerdo con científicos sobre ciencia, realmente no es un desacuerdo; simplemente es que estás equivocado"

. La ciencia no es la verdad, es el proceso de encontrar la verdad.

Los científicos  no son superhombres, pueden cometer errores, tienen prejuicios, sesgos  

No cambia de opinión ni te engaña, ante nueva evidencia científica llegan nuevas conclusiones que hace que se vea que el conocimiento ha avanzado

Ciertamente es mas facil que acierten los cientificos que alguien que no sabe de que habla.

Cuando la ciencia cambia de opinión, no es que te haya mentido, es que ha aprendido algo nuevo."

Science Has Two Rules;

 First: There are no sacred truths; all assumptions must be critically examined; arguments from authority are worthless.

 Second: Whatever is inconsistent with the facts must be discarded or revised. - Carl Sagan, Cosmos