La ciencia no es la única verdad, pero al menos es una de las
verdades. No pueden ni deben encontrarse todas explicaciones en la
ciencia. Tampoco negar validez a las evidencias científicas
suficientemente contrastadas por métodos admitidos como válidos. Arias
Maldonado distingue varios tipos de verdad, las reveladas, las morales,
las políticas, las factuales y las científicas. Y estas últimas serían
aquellas que tratan de explicar de manera axiomática el funcionamiento
de la realidad. La ciencia nos aproxima al camino de las verdades, como
explicación que, si bien puede ser refutada, es, al menos, robusta.
Y en un momento en el que la ciencia nos ofrece ya muchas
explicaciones robustas resulta ciertamente paradójico que asistamos a
una ingente reaparición de la actitud y discurso anticientifistas. No es
un fenómeno nuevo. Lo que Weber llamó desencantamiento del mundo y
Nietzsche expresó a través de la metáfora del asesinato de Dios produce
en parte de la población el temor a la desaparición de las verdades
reveladas, de la esperanza, de la creencia en algo trascendente frente a
la sequedad y frialdad de la indagación racional.
Quizás estemos, como dice Victoria Camps, ante el fracaso de la
Ilustración en la medida que ésta no ha sido capaz de proporcionar
referencias concretas a los individuos, referencias a partir de las
cuales sea posible construir una identidad moral. El pensamiento
abstracto y racional en el que se basó la Ilustración impide que el
individuo sienta el atractivo del relato. La Ilustración nos ofreció la
libertad, especialmente, de pensamiento, pero también, en cierta medida,
nos despojó de la esperanza.
Sin embargo, el anticientifista que predomina ahora no es el que se
niega a que la ciencia refute sus verdades reveladas o que tiene miedo
de perderlo todo por el impacto de la ciencia en parte de la sociedad,
la más vulnerable por falta de adaptación formativa. Nuestro
anticientifista rechaza el consenso científico con argumentos ajenos a
la propia ciencia o sin argumento alguno, generando la impresión de que
hay debate donde no lo hay (A. Diéguez), pero es un negacionista
motivado. Tiene perfecto acceso a la información y actúa en contra de su
mejor conocimiento. No hay ingenuidad, hay rencor, predeterminación.
Incluso, se trata de un liberal que encuentra en el rechazo a la ciencia
la fórmula perfecta para poner en entredicho la voluntad pública de
promover o, solamente, sugerir una conducta del ciudadano conforme a lo
que nos dice la ciencia. No se reniega de la ciencia, pues, sino de
algunas ciencias o, mejor dicho, de algunas de las evidencias que la
ciencia nos ofrece (las vacunas, el cambio climático…). Es decir,
aquellas que legitiman las decisiones del poder público. Los
anticientifistas son activistas políticos que promueven la politización
de la mayoría de los temas, contribuyendo al surgimiento de la
epistemología populista de la posverdad. Y la posverdad implica el
rechazo de las aspiraciones liberales modernas al establecimiento de la
verdad en incontables ámbitos y asuntos, de acuerdo con las premisas
centrales del conocimiento experto (Waisbord). El negacionismo busca
crear una alternativa al consenso mediante un debate generado
artificialmente, en diferentes ámbitos y, entre ellos, en la ciencia.
Deconstruyendo a la ciencia se deconstruye el consenso, la moderación.
Si la actitud científica se caracteriza por su preocupación por la
evidencia y la disposición a cambiar la teoría a la luz de las nuevas
evidencias, la anticientífica supone lo contrario. El anticientifista se
limita a seleccionar aquella evidencia, por residual que sea, que pueda
interesar a su discurso (el denominado 'cherry picking'), y no está
nunca dispuesto a cambiar. El científico, en palabras de Rovelli, está
dispuesto en todo momento a cambiar de idea. El anticientifista no está
nunca abierto a nuevas ideas. Los negacionistas no son precisamente
escépticos, son muy crédulos.
El anticientifismo no puede confundirse con una visión cautelosa del
progreso científico en el sentido de considerar que éste conlleva
siempre un beneficio para la humanidad. Hay quienes dudamos de algunos
de los cambios que el avance de la ciencia supone, pero no ponemos en
duda ni la ciencia ni su método, sino, sus aplicaciones prácticas.
Cuando Sandel o Habermas denuncian los riesgos que el desarrollo de la
biotecnología puede suponer para el ser humano y su dignidad no están
adoptando una posición negacionista, sino prudencial. Su verdad es
moral, no anticientífica.
Tampoco es anticientifista quien se muestra escéptico. El
escepticismo es intrínseco a la investigación científica. Permite a los
científicos abstenerse de emitir juicios mientras evalúan hipótesis,
garantizando que las explicaciones se prueben de forma rigurosa. Por el
contrario, el negacionismo solo acepta pruebas que confirman sus
creencias previas. Un rechazo motivado por la preferencia.
¿Afecta este nuevo anticientifismo sólo a la ciencia? El problema de
los discursos negacionistas es cuando son asumidos por una parte de la
sociedad que naturaliza un pensamiento irracional. Se obstaculiza con
ello el progreso de nuestra convivencia. Este anticientifismo afecta
directamente a la democracia. La difusión generalizada de negacionismo
científico amenaza la toma de decisiones basada en la evidencia en las
políticas y la acción pública. Si no cabe un mínimo consenso sobre
determinadas explicaciones no hay una base para construir el exigido
marco de convivencia. Si las verdades científicas y factuales son
puestas en solfa, sobre qué base se construye el consenso en una
democracia que debe aspirar a la deliberación racional. Las verdades
reveladas, las políticas no tienen que compartirse. Para eso están
aquellas en las que el progreso de la ciencia nos muestra que puede
haber acuerdo.
Si desaparece la verdad científica, no cabe distinción de verdad y
mentira y la verdad forma parte de las condiciones que hacen posible una
sociedad democrática. Sin verdad no cabe una democracia pluralista ni
es posible la participación de todos en el espacio público. Sin verdad
no hay igualdad y sin igualdad no hay democracia ni constitución (F.
Balaguer). Desde esta perspectiva democrática, la anticiencia socava la
toma de decisiones basada en la evidencia, la eficacia y eficiencia de
las políticas públicas y, por ende, la confianza en las instituciones
democráticas. Sin ciencia no cabe rendición de cuentas de los
representantes políticos.
Para Holton la relación entre populismo y anticientifismo es muy
preocupante. Y así recuerda que si miramos hacia atrás en la historia,
podemos extraer dos aprendizajes importantes. Primero, el
anticientifismo, por sí solo, tal vez resulta inocuo, pero cuando es
asimilado por movimientos políticos puede convertirse en una bomba de
relojería lista para estallar. Segundo, si bien los primeros luditas
fueron derrotados pronto, los luditas culturales, los que deconstruyen
la realidad, la verdad, han sido con frecuencia los vencedores, al menos
de manera provisional, ocasionando graves daños.
Por todo ello, como diría Orwell, en tiempos de engaño universal,
decir la verdad es un acto revolucionario. Seamos, pues, revolucionarios
una vez más y defendamos las verdades de la ciencia para defender
nuestra democracia liberal, sin incurrir en cientifismos ni renunciar a
la verdad revelada.
Federico de Montalvo Jääskeläinen es profesor de Derecho Constitucional, Universidad Pontificia Comillas-ICADE.
Este artículo, publicado originalmente en ABC, se reproduce al amparo de lo establecido en la legislación nacional e internacional (ver cobertura legal).
Nota informativa: ABC
es un diario español fundado en 1903 por Torcuato Luca de Tena y
Álvarez-Ossorio. Tiene implementado un «muro de pago» por lo que es
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¿Puede servir el código abierto para proteger la infraestructura digital de Europa?
Mensajes clave
Entre el 70% y el 90% del software moderno incluye
componentes de código abierto. Esta capa sustenta casi todos los
sistemas digitales y conforma el núcleo central de la cadena de
suministro digital de Europa, pese a lo que suele carecer de una
financiación sostenida, auditorías de seguridad y una gobernanza acorde
con los intereses europeos.
La gobernanza del código abierto influye en quién se encarga del
mantenimiento de los proyectos, quién establece las prioridades y quién
ve satisfechas sus necesidades gracias al software. Europa
corre el riesgo de depender de infraestructuras gestionadas por agentes
externos cuyas decisiones puedan entrar en conflicto con sus objetivos
económicos y de seguridad.
Aunque los proyectos gocen de la calificación de código abierto, se
sigue pudiendo restringir la participación. Por ejemplo, GitHub
(propiedad de Microsoft) bloqueó el acceso de desarrolladores iraníes a
repositorios públicos a raíz de las sanciones estadounidenses.
Europa puede consolidar su propia posición financiando componentes
críticos de código abierto, estableciendo requisitos en materia de
gobernanza y promoviendo un software transparente, seguro y explicable. Se reforzaría así la autonomía digital de Europa y se mitigarían los riesgos derivados de dependencias ocultas o la imposición de normas desde fuera.
Un incremento del 10% en las contribuciones de código abierto podría
conllevar una subida de entre un 0,4% y un 0,6% del PIB de la Unión
Europea y generar más de 600 empresas emergentes.
1. ¿Qué es el código abierto y por qué tiene importancia en estos momentos?
El informe “EuroStack–A European Alternative for Digital Sovereignty”
(“EuroStack: una alternativa europea para la soberanía digital”) instó
al colectivo europeo de políticas tecnológicas a ver la tecnología como
una pila de materiales acumulados; un sistema por capas en el que se
produce una interacción de materias primas, mano de obra,
semiconductores, redes, dispositivos, infraestructuras en la nube, software,
datos e inteligencia artificial (IA). Cada una de las capas se
construye encima de las anteriores. Cuando una de las piezas se rompe o
depende en exceso de controles externos, todo el sistema acaba
volviéndose frágil.
Una de esas capas que Europa debería plantearse como un cuello de
botella o un catalizador posible de sus objetivos estratégicos es el software. Por software
se entiende el código y la lógica que hacen funcionar las herramientas
digitales. Se trata de la capa que hace que el resto del sistema pueda
utilizarse al convertir en aplicaciones la capacidad del hardware y los flujos de datos. Además, el software es una capa que consume pocos recursos computacionales. Europa debe ampliar su poder de computación (y así lo está intentando a través del Plan de Acción “Continente de IA”). Al mismo tiempo, la búsqueda de un mayor control sobre el software es otra buena estrategia paralela (y también más barata).
En el ámbito del software, el código abierto es un aspecto
especialmente importante al que prestar atención. Código abierto
significa que el código fuente se publica a la libre disposición de
cualquiera que desee utilizarlo, modificarlo y compartirlo conforme a
unas licencias que respetan esas libertades.
La otra cara de la moneda del código abierto es el software
de propiedad exclusiva, en el que se trata de código fuente cerrado y
controlado por la empresa propietaria. En estos sistemas, el titular de
los derechos es el único que puede modificar el código y los usuarios
dependen del proveedor para las actualizaciones, los parches de
seguridad y el acceso sostenido en el tiempo.
En 2023, organizaciones de todo el mundo aportaron alrededor de 7.700
millones de dólares en mano de obra al código abierto y casi el 40% de
las empresas declararon haber realizado una contribución financiera, con
políticas específicas, marcos de cumplimiento y auditorías de seguridad
ya en marcha.
¿Por qué optan las organizaciones por difundir libremente su trabajo
como código abierto? En muchos casos, el objetivo es compartir y
externalizar el desarrollo (y los riesgos) del software. Al
abrir sus herramientas a un ecosistema más amplio, comparten la carga de
detectar errores, mantener la compatibilidad y proteger un código que,
de otro modo, sería responsabilidad exclusiva suya. También les ayuda a
dar forma a las herramientas de las que dependen a diario, arreglar lo
que no funciona o subsanar las carencias, ya que cuentan con el respaldo
de una amplia comunidad deslocalizada que puede revisar, mejorar y
ampliar el código.
Esta lógica la podemos apreciar con claridad en el sector europeo de la automoción. 11 grandes fabricantes y proveedores importantes han llegado a un acuerdo para crear juntos el software de sus vehículos.
Lo están consiguiendo gracias al proyecto S-CORE, que proporciona un
espacio neutral con una gobernanza técnica sólida. Estos componentes
compartidos cuentan con una seguridad funcional certificada de antemano y
se crean conforme a una metodología modular para que cada empresa los
pueda conectar después a sus propios sistemas.
En el presente análisis se da respuesta a de qué modo afecta la
gobernanza del código abierto a la seguridad, las bazas económicas y la
influencia geopolítica de Europa. Además, se examinan los motivos por
los que otras grandes potencias ya están recurriendo a la gobernanza del
código abierto para cumplir sus objetivos nacionales y se ahonda en los
pasos prácticos que debe dar Europa para consolidar esta capa crítica
de su infraestructura digital.
2. El código abierto como una vulnerabilidad en la cadena de suministro digital
Si el software es el tronco que cohesiona la economía
digital de Europa, el código abierto es la savia que fluye por él. Las
aplicaciones modernas de software se basan en su amplia mayoría en componentes de software
libre. Distintos estudios han llegado a la conclusión de que
representan entre el 70% y el 90% de la totalidad del código, incluyendo
las capas profundas de dependencias indirectas.
El primer problema es el de la visibilidad. En cualquier cadena de
suministro, y en especial en las que incluyen infraestructuras críticas,
es esencial conocer la procedencia de cada componente, el modo de
llevar a cabo su mantenimiento y los riesgos que comporta. Con algo
intangible como el software es más difícil tener esas
precauciones, por lo que muchas organizaciones ni siquiera saben en qué
componentes de código abierto se basan sus sistemas o quién se encarga
de su mantenimiento. Esta falta de visibilidad genera puntos ciegos que
pueden aflorar a posteriori como riesgos de seguridad o como dependencias estratégicas de agentes ajenos al control de Europa.
Un producto final puede ser una herramienta de propiedad exclusiva
controlada por una única empresa, pero los desarrolladores que crean
esas herramientas suelen recurrir a incontables bibliotecas y marcos de
código abierto mantenidos por comunidades externas, lo que implica que
incluso los sistemas de propiedad exclusiva acarrean los riesgos, las
prioridades y las opciones de gobernanza inherentes a los componentes de
código abierto de los que dependen. En consecuencia, el código abierto
representa una importante concentración de riesgo que se suele pasar por
alto al hablar de la soberanía y la seguridad digitales.
Figura 1. Metáfora visual satírica citada con frecuencia sobre la dependencia estructural del software de código abierto
Fuente: CC-BY-NC 2.5 XKCD.
Por ejemplo, un estudio sobre Kubernetes (una tecnología ampliamente
utilizada en el sector) constató que dos terceras partes de sus
dependencias de Go podrían sufrir vulnerabilidades a medio plazo, debido
en gran medida a la falta de mantenimiento.
El incidente de Log4j
demostró en 2021 que hay economías enteras que se encuentran expuestas a
esta vulnerabilidad. Log4j era una pequeña biblioteca de código abierto
muy utilizada para el registro en aplicaciones Java. Cuando se
descubrió una vulnerabilidad grave, varios ciberatacantes pudieron
ejecutar código de forma remota en numerosos servidores. Al estar
incrustada en lo más profundo de las pilas de software, incluso
empresas y organismos públicos que no tenían ni idea de que dependían
de Log4j tuvieron que hacer frente de improviso a una crisis de
seguridad urgente.
Mientras tanto, el número de ataques a la cadena de suministro
digital aumenta año tras año, con consecuencias como un incremento de
los costes, un perjuicio para la continuidad del servicio y una mella
importante en la confianza depositada.
Por todo lo expuesto, el código abierto representa un tipo singular
de vulnerabilidad. Se trata de una infraestructura crítica, pero en su
mayor parte escapa al control directo de cualquier país en concreto.
Puede convertirse en un riesgo por falta de financiación o por acabar
siendo un componente de las distintas estrategias geopolíticas.
Las instituciones europeas han empezado a percatarse de esta realidad. La Ley de Ciberresiliencia,
que entró en vigor en diciembre de 2024, tiene como objetivo proteger
toda la cadena de suministro digital al exigir que fabricantes y
desarrolladores se atengan a normas mínimas de ciberseguridad para los
productos con componentes digitales, incluidos los programas
informáticos dependientes de código abierto. Otras iniciativas como la
Ley de IA y la Ley sobre la Europa Interoperable hacen hincapié en la
apertura, en las normas y en la compatibilidad transfronteriza, y la
propia estrategia de código abierto de la Comisión Europea insta a los
órganos de la Unión Europea (UE) a reutilizar y a efectuar aportaciones a
las bases de código públicas. Aun así, gran parte de estas iniciativas
siguen siendo demasiado genéricas y no contemplan quién debe encargarse
del mantenimiento del software, cómo se adoptan las decisiones relacionadas con la gobernanza ni qué intereses estratégicos determinan estas decisiones.
3. La capa de la gobernanza del código abierto
Se suele entender que “código abierto” significa lo mismo en todas
partes: libre, transparente y de gestión comunitaria, pero, en realidad,
puede significar casi cualquier cosa. Si nos atenemos a la definición
formal (que un programa informático se publique bajo una licencia de
código abierto), la respuesta es binaria: o lo es o no lo es. Sin
embargo, las dinámicas de poder se sitúan precisamente en la capa de la
gobernanza. Esta capa introduce formas de control e influencia que
llevan al código abierto en direcciones muy diversas, con frecuencia
ajustándose a distintas estrategias nacionales o empresariales. Ahí
radica la importancia de la gobernanza. Con la gobernanza se decide
quién crea y mantiene el software, cómo se toman las decisiones y quién verá satisfechas sus necesidades gracias a la tecnología correspondiente.
Un mecanismo fundamental de la gobernanza del código abierto son las
fundaciones. Sirven para coordinar a las comunidades, poner en común la
financiación y gestionar la infraestructura compartida. Como ejemplos
están la Fundación Linux, que supervisa proyectos críticos como
Hyperledger (empleado para crear productos basados en la cadena de
bloques) y la Apache Software Foundation, encargada del mantenimiento de
un programa tan utilizado como Hadoop (para almacenamiento y
procesamiento de datos a gran escala). ¿Quién está detrás de las
fundaciones de código abierto? Algunas fundaciones están compuestas por
empresas de distintos países, de modo que existe un reparto más uniforme
de la influencia. En otras predominan con fuerza empresas de un único
país o sector que pueden dirigir las prioridades en direcciones más
restringidas.
MOSIP (siglas en inglés de “Plataforma Modular de Identidad de
Código Abierto”), desarrollada en la India y adoptada en países como
Marruecos, Filipinas y Etiopía, es una plataforma basada íntegramente en
código abierto. Hace público todo su código y toda su documentación y
está diseñada para ser modular y adaptable.
Del mismo modo, Estonia utiliza X-Road, una capa de intercambio de
datos de código abierto que conecta servicios públicos y privados en
distintas instituciones. En 2024, el gobierno estonio dio un paso más y
publicó todo el software de desarrollo estatal bajo licencias abiertas.
Aadhaar (sistema nacional de identidad de la India, que presta
servicio a 1.300 millones de habitantes del país) es una plataforma que
se suele describir como de código abierto, pero incluye componentes
esenciales de propiedad exclusiva. La estructura de Aadhaar es opaca.
Los módulos fundamentales están cerrados, las auditorías son limitadas y
la documentación técnica no es plenamente accesible.
Los “modelos de lenguaje de gran tamaño” (LLM) plantean las mismas dudas. DeepSeek, desarrollada en China,
vio la luz como código abierto, pero sus datos de entrenamiento, su
documentación y su infraestructura de despliegue se siguen controlando
de manera centralizada. Este modelo de gobernanza refleja los objetivos
nacionales y sitúa a DeepSeek en el marco de la estrategia más amplia de
China en el ámbito de la IA. Este hito deja patente la facilidad con la
que el código abierto puede convertirse en una herramienta estratégica
de influencia en función de cómo se gestione, quién se encargue y con
qué propósito.
4. ¿El código abierto ha pasado a ser un elemento geopolítico?
Al ser tan flexible, el código abierto se ha convertido en una
herramienta natural de la estrategia geopolítica. Los Estados y las
grandes empresas cada vez confeccionan más ecosistemas de código abierto
para proyectar poder blando a través de las normas técnicas
incorporadas y promover sus propios objetivos industriales o de
seguridad.
En Estados Unidos (EEUU), el código abierto está fuertemente integrado en el sector del software
comercial. Algunas herramientas de uso muy extendido como TensorFlow,
Kubernetes o React fueron desarrolladas y publicadas por empresas
estadounidenses como código abierto. Estos proyectos han ayudado a fijar
las normas técnicas que se siguen en todo el mundo. Las principales
plataformas que se emplean para desarrollar y distribuir programas de
código abierto también están en manos estadounidenses. El mantenimiento
de PyPI y TensorFlow corre a cargo de entidades vinculadas
respectivamente a la Python Software Foundation y a Google. GitHub es
propiedad de Microsoft. No es una plataforma de código abierto como tal,
pero cumple una función esencial en el ecosistema del código abierto.
Los desarrolladores la utilizan para almacenar código, gestionar las
contribuciones, hacer un seguimiento de los problemas y coordinar
proyectos entre equipos deslocalizados. Estos servicios están sujetos a
la legislación estadounidense. En los últimos años, GitHub ha restringido el acceso de desarrolladores de Irán, Crimea y Siria, impidiéndoles abrir o mantener repositorios.
En consecuencia, aunque el código fuese público, los desarrolladores
afectados no podían participar en el flujo de trabajo, colaborar ni
publicar sus propias herramientas, lo que vulnera directamente el
principio de una infraestructura digital abierta.
China ha optado por un planteamiento diferente. Tal y como documentó Alice Pannier (IFRI) en su informe “Software Power”,
el código abierto forma ya parte de la estrategia de China para reducir
la dependencia de la tecnología estadounidense y multiplicar su
influencia a nivel internacional. China ha creado Gitee, una alternativa
propia a GitHub, donde en ocasiones se censuran los proyectos por
contravenir las leyes nacionales en materia de contenidos.
Otro ejemplo es OpenHarmony, el núcleo de código abierto del sistema
operativo HarmonyOS de Huawei. Cuando las sanciones estadounidenses
impidieron que Huawei accediese a componentes clave, China aceleró el
desarrollo de este sistema basado en Android para ir eliminando de forma
paulatina las dependencias de Google. En estos momentos, OpenHarmony es
el sistema operativo nacional certificado para dispositivos de la
internet de las cosas (IoT) en China y se emplea en distintos
electrodomésticos, dispositivos ponibles (wearables) y sistemas
industriales conectados. Gracias al tamaño de China como productora y
consumidora de tecnologías IoT, OpenHarmony está ganando muchos adeptos y
podría influir muy pronto en los estándares mundiales.
La Eclipse Foundation es una fundación con más de 300 miembros muy
diversos. Entre sus fundadores aparecen entidades europeas como SAP,
Fraunhofer, Mercedes-Benz y la Agencia Espacial Europea; empresas
estadounidenses como Microsoft e IBM; y la empresa china Huawei,
desarrolladora de OpenHarmony. La fundación está desarrollando ahora
mismo Oniro, una versión de OpenHarmony compatible con Europa. El diseño
de Oniro garantiza la interoperabilidad con las normas IoT de China sin
tener que importar los modelos de gobernanza chinos. Fuentes internas
aseguran que la Administración Trump se puso en contacto recientemente
con la Eclipse Foundation para indagar acerca de sus vínculos con el
gobierno chino.
Por su parte, el gobierno chino ha echado mano estratégicamente de
dos recursos geopolíticos para obtener ventaja en la carrera mundial por
el software.
En primer lugar, ha respaldado el rápido crecimiento de miles de
“pequeños gigantes”, es decir, pequeñas y medianas empresas centradas en
dominar tecnologías y componentes críticos a lo largo y ancho de la
pila de software.
En segundo lugar, ha echado mano de las relaciones diplomáticas, los
acuerdos comerciales y la ayuda al desarrollo para implantar las normas
chinas del software en el extranjero. A través de acuerdos de
infraestructuras y asociaciones técnicas, China facilita la adopción de
sus herramientas digitales en países de África, el Sudeste Asiático y
América Latina.
Estas tácticas (crear plataformas nacionales e implantar sus normas
en el extranjero) permiten a China promover la adopción de su propia
arquitectura digital.
China también recurre al código abierto para mitigar las repercusiones de los controles a la exportación de hardware,
en particular en el sector de los semiconductores. Un ejemplo palmario
es su decisión de optar por RISC-V, un conjunto de instrucciones de
código abierto con el que los desarrolladores pueden diseñar chips a la
carta sin depender de arquitecturas bajo licencia como las de Intel o
ARM. RISC-V representa una alternativa modular y libre de derechos que
reduce las barreras de entrada para la innovación en el diseño de chips.
En 2020, la RISC-V Foundation trasladó su sede de EEUU a Suiza explícitamente para evitar injerencias geopolíticas y proteger la colaboración internacional.
EEUU confía en las plataformas comerciales y los efectos de red.
China integra el código abierto en la política industrial y la
diplomacia digital del Estado. En ambos casos, la gobernanza del código
abierto se convierte en un canal de influencia, sobre todo por lo que
respecta a la implantación de normas y dependencias tecnológicas.
Los planteamientos de EEUU y China se basan en la participación a
gran escala y en la capacidad de implantar normas técnicas a nivel
transfronterizo. Europa no cuenta con la misma capacidad de proyectar su
influencia a través de plataformas de uso masivo, su escala comercial o
el control férreo de una infraestructura digital crítica como en el
caso estadounidense o chino. Por eso precisamente son tan importantes
las cuestiones de gobernanza para Europa, ya que se trata del método más
económico para proteger su cadena de suministro digital.
5. ¿Qué puede hacer Europa para proteger su posición?
Europa debería esforzarse por preservar una capa crítica de su cadena
de suministro digital y mantenerla segura, fiable y alineada con sus
necesidades. Al no contar con las grandes plataformas ni con la escala
global de EEUU o China, la mejor vía para que Europa proteja su posición
consiste en influir en la gobernanza del código abierto.
El planteamiento más pragmático puede ser desgeopolitizar el código
abierto: mantener estructuras de gobernanza abiertas, descentralizadas y
equilibradas en la medida de lo posible para que no se consolide el
poder de ningún actor con prioridades distintas a la seguridad y los
intereses económicos de Europa. Las autoridades políticas europeas
podrían plantearse las siguientes opciones:
5.1. Financiar componentes críticos para influir en la gobernanza
La mayoría de los programas informáticos de código abierto dependen
de empresas privadas y de particulares voluntarios que pueden anteponer
las características “llamativas” y que generen ingresos para la
seguridad a largo plazo, la documentación o el mantenimiento. De este
modo, se dejan sin financiar funciones esenciales y la capa de software
de Europa queda expuesta a riesgos estructurales. Un estudio puso de
manifiesto que más de dos terceras partes de las bibliotecas externas
empleadas en los grandes proyectos de Java eran innecesarias o estaban
mal gestionadas, lo que amplía la superficie de ataque sin aportar un
valor real.
La financiación pública es una de las vías más directas para que
Europa proteja esta capa crítica. Debe usarse la financiación para
modelar la gobernanza y garantizar que los proyectos cuenten con un
proceso transparente de toma de decisiones, auditorías de seguridad, una
gestión compartida y estructuras inclusivas que repartan la influencia
en vez de concentrarla. La Sovereign Tech Agency de Alemania ya sigue
estos criterios al haber destinado más de 80 millones de euros desde
2022 al imponer obligaciones de información pública y normas de
seguridad específicas a proyectos clave de código abierto.
Los cambios en la contratación pública pueden ser un método eficaz de
conseguirlo. Los marcos de contratación pueden establecer condiciones
como la necesidad de contar con grupos técnicos de pilotaje, auditorías
de seguridad periódicas y obligaciones de presentación de informes
vinculadas a instituciones europeas o fundaciones plurinacionales, de
modo que ningún participante individual pueda acaparar el control.
EEUU ya está recurriendo a esta estrategia. Las agencias federales son ahora grandes compradoras y usuarias de software
de código abierto. Tal y como explicó Cori Zarek (administradora
adjunta del Servicio Digital estadounidense entre 2022 y 2024) en el
transcurso de un seminario sobre modelos responsables de fundaciones abiertas
en el Centro de Políticas sobre Tecnologías de la Información de
Princeton, el gobierno estadounidense utiliza su papel de comprador para
determinar las expectativas en materia de gobernanza al incluir
requisitos sobre las auditorías, las licencias y el mantenimiento del software.
En la práctica, esta estrategia podría ser una vía para que el gasto
europeo influya en los incentivos de los ecosistemas de código abierto,
aportando fondos para componentes críticos y mal financiados o fijando
condiciones a través de los marcos de adquisición de programas
informáticos. Esa podría ser la manera más viable de armonizar la
gobernanza del código abierto con la seguridad a largo plazo y los
intereses económicos de Europa.
En un contexto de incremento de la competencia por los recursos en el
seno de las negociaciones del MFP para 2028-2034 (guiadas por las
prioridades en defensa y las restricciones fiscales), Europa no puede
depender en exclusiva de la financiación pública para proteger su
infraestructura digital. Lo que nos lleva a la siguiente dimensión:
aprovechar las capacidades industriales de Europa como una forma
adicional de conformar su agenda tecnológica.
5.2. Crear tecnologías basadas en principios como una propuesta de valor
Si Europa pretende que su capa de software vaya ganando
adeptos, debe ofrecer un valor claro a los usuarios. Europa no cuenta
con las ventajas de escala de las grandes empresas tecnológicas ni con
el férreo control que otorga tener la propiedad de la infraestructura
central. La exportación automática de sus normas (el llamado “efecto
Bruselas”) también está de capa caída. En consecuencia, el software
desarrollado en Europa debe imponerse por los méritos propios de los
productos: deben ser programas informáticos que la gente elija porque
resuelvan mejor sus problemas. Lo anterior implica definir una propuesta
de valor única que convenza a desarrolladores, instituciones y empresas
más allá de las fronteras. Si Europa no puede vencer a las grandes
potencias tecnológicas por escala, tendrá que hacerlo por diseño,
construyendo una infraestructura digital acorde con los valores
democráticos que satisfaga las crecientes expectativas de los usuarios
en cuanto a confianza y rendición de cuentas.
Esa propuesta de valor única podría consistir en presentar un software transparente y explicable.
¿A qué nos referimos al hablar de transparencia y explicabilidad?
La transparencia supone que los usuarios puedan ver cómo funciona un
sistema; que puedan inspeccionar los componentes, entender la lógica
subyacente y auditar los flujos de datos.
La explicabilidad implica que los usuarios puedan comprender los motivos por los que el sistema toma determinadas decisiones.
Este planteamiento encaja con las ideas presentadas en un informe reciente titulado “The European Way: A Blueprint for Reclaiming Our Digital Future”
(“La vía europea: bases para reclamar nuestro futuro digital”). En este
informe se determina que las normas democráticas, los derechos
fundamentales y la competencia justa son los cimientos innegociables del
modelo digital de Europa.
En Europa ya se encuentran ejemplos de seguimiento de esta estrategia
y hay algunas herramientas de código abierto procedentes de Europa que
se están usando en todo el mundo:
La biblioteca de explicabilidad DALEX, desarrollada con respaldo
europeo, ayuda a los científicos de datos a comprender las decisiones
que adoptan los modelos de aprendizaje automático.
Las herramientas de interpretabilidad añadidas a Transformers de
Hugging Face (plataforma de código abierto con fuerte participación
europea) también están gozando de una amplia aceptación.
Los responsables políticos de la UE podrían dar forma a este
ecosistema recurriendo a herramientas de política industrial que ayuden a
las empresas a crear programas transparentes y explicables. Podría
tratarse de subvenciones específicas, normas de contratación que den
prioridad a sistemas auditables y seguros y marcos reglamentarios que
premien la claridad en los ámbitos de la gobernanza y la rendición de
cuentas. De ese modo, Europa permitiría que empresas y desarrolladores
experimenten con estrategias de salida al mercado, arquitecturas de
producto y planteamientos de diseño que compartan principios básicos,
pero que puedan adaptarse a distintos contextos. A medida que haya más
herramientas creadas conforme a estas normas y vayan ganando aceptación
entre los usuarios y en los mercados, será más probable que los
productos basados en normas armonizadas con marcos europeos se
conviertan en los estándares mundiales por defecto. Este enfoque vincula
directamente la política industrial con la reducción de dependencias
estratégicas y la incorporación de elementos de confianza y supervisión
en la capa de software de su cadena de suministro digital.
Conclusiones La mayor parte de los programas
informáticos modernos dependen en gran medida de componentes de código
abierto, pese a lo que esta capa suele carecer de financiación y se rige
a menudo por estructuras moldeadas conforme a los intereses
geopolíticos y comerciales de distintos actores. En ese contexto, se
trata de un activo estratégico y representa una vulnerabilidad en
potencia.
EEUU utiliza sus plataformas de alcance mundial y su legislación en
materia de cumplimiento normativo para influir en la participación y las
normas técnicas. China vincula directamente el código abierto a su
estrategia industrial y sus asociaciones internacionales, incorporando
sus prioridades a los ecosistemas digitales de los países con los que
comercia. Estos ejemplos ponen de manifiesto que el código abierto se ha
convertido en una herramienta para proteger los intereses nacionales,
influir en las normas a nivel mundial y generar resiliencia económica.
Europa no controla las plataformas de desarrolladores de alcance
mundial ni presenta la misma escala industrial. No obstante, puede
influir en la evolución de la infraestructura crítica de software
invirtiendo en los componentes adecuados, solicitando que las
estructuras de gobernanza reflejen las normas europeas en materia de
seguridad y rendición de cuentas y promoviendo herramientas
transparentes, seguras y explicables. Se trata de una manera práctica de
proteger la cadena de suministro digital de Europa y limitar las
dependencias que podrían explotarse con fines geopolíticos o económicos.
El fortalecimiento de la gobernanza del código abierto es una
estrategia para salvaguardar la autonomía de Europa. Serviría para
garantizar que las normas y prioridades incorporadas al software del que depende Europa se ajusten a sus propias necesidades en materia de seguridad, a sus marc
Pantalla de ordenador portátil mostrando líneas de código en un editor oscuro. Foto: TaiBai (@agforl24).
Científicos identifican dos edades clave en las que el envejecimiento se acelera drásticamente.
👤 Por Michael M-V
¿Alguna vez te has preguntado a qué edad se acelera el envejecimiento? Aunque solemos pensar que envejecemos de forma progresiva y constante, un estudio publicado en Nature Aging
demuestra que el cuerpo humano atraviesa dos etapas clave del
envejecimiento, donde los cambios moleculares se intensifican de manera
abrupta.
Comprender estas etapas no solo nos ayuda a anticipar riesgos para la
salud, sino también a identificar momentos críticos donde la
intervención médica podría ser más eficaz. El estudio ofrece una visión
revolucionaria sobre cómo y cuándo nuestro cuerpo empieza a envejecer
más rápido.
De acuerdo con los hallazgos, las edades aproximadas de 44 y 60 años
marcan los puntos de mayor disrupción biológica. A partir de esos
momentos, numerosos procesos internos comienzan a deteriorarse
aceleradamente, aumentando el riesgo de enfermedades como la diabetes
tipo 2, enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas.
Durante mucho tiempo, se asumió que los cambios relacionados con la
edad seguían una progresión lineal. Sin embargo, el estudio realizado
por Shen et al. (2024)
desafía esta idea al analizar perfiles moleculares en 108 personas de
entre 25 y 75 años, seguidas por hasta 6.8 años. Los datos incluyeron
transcriptómica, proteómica, metabolómica, análisis de citoquinas y
microbiomas, proporcionando una imagen muy detallada del envejecimiento
humano
Los
resultados mostraron que solo el 6.6% de las moléculas analizadas
cambiaban de forma lineal con la edad. En cambio, el 81% de los perfiles
biológicos mostraban alteraciones no lineales, con puntos de inflexión
claros que marcaban aceleraciones del envejecimiento.
Este hallazgo refuerza la idea de que el envejecimiento ocurre en
“olas moleculares” y que identificar estos momentos de transición puede
ser clave para mejorar la salud y la longevidad.
Dos crestas del envejecimiento: 44 y 60 años
El análisis de las trayectorias moleculares reveló dos olas
principales donde los cambios en el organismo se intensifican: una a los
44 años y otra a los 60. Estas “crestas” representan momentos críticos
donde los sistemas biológicos sufren una reestructuración acelerada.
En la primera cresta, alrededor de los 44 años, se observaron
alteraciones en rutas metabólicas, como el metabolismo de los lípidos y
el alcohol, así como una disminución en la capacidad de remodelar
lipoproteínas. También se vieron signos de debilitamiento estructural en
piel y músculos, con disrupciones en la matriz extracelular y el
citoesqueleto.
La segunda cresta, cerca de los 60 años, estuvo marcada por un
deterioro en el sistema inmunitario, funciones renales y mayor riesgo de
enfermedades como la diabetes tipo 2 y trastornos cardiovasculares.
Esta fase también mostró caídas abruptas en rutas de respuesta
antioxidante y metabolismo de ácidos grasos.
Cambios funcionales durante las etapas clave del envejecimiento
En las etapas de los 44 y 60 años, los investigadores identificaron funciones biológicas específicas afectadas. Por ejemplo, en la primera fase
se alteraron rutas de metabolismo lipídico y de alcohol, y se redujo la
eficiencia en la remodelación de lipoproteínas. Esto podría explicar el
aumento del riesgo cardiovascular desde edades medias.
En la segunda fase, el estudio detectó un deterioro
inmunológico que incluyó respuestas inflamatorias exacerbadas y
disminución en la capacidad para metabolizar compuestos como la cafeína.
Asimismo, se observaron signos de envejecimiento en funciones renales y
menor capacidad antioxidante.
Estos resultados subrayan que no solo cambia la cantidad de moléculas
con la edad, sino también sus funciones críticas para la salud y el
equilibrio del organismo.
Un patrón común en hombres y mujeres
Un hallazgo interesante fue que estos dos momentos críticos del
envejecimiento se presentaron tanto en hombres como en mujeres,
independientemente del estado menopáusico. Esto indica que las etapas
clave del envejecimiento identificadas responden a procesos biológicos
universales, no exclusivos de un sexo.
Incluso al analizar los datos excluyendo la transcriptómica, los
resultados se mantuvieron. Esto confirma que los puntos de inflexión son
robustos y consistentes a través de distintos tipos de análisis ómicos.
Envejecimiento y riesgo de enfermedades
Los investigadores también relacionaron estas etapas con el aumento del riesgo de enfermedades. En la primera cresta (44 años),
aparecieron marcadores vinculados con disfunción hepática, deterioro
estructural de tejidos y alteraciones en el metabolismo de aminoácidos
ramificados, asociados al desarrollo de enfermedades cardiovasculares y
resistencia a la insulina.
En la segunda cresta (60 años), las rutas
relacionadas con la inflamación, la función renal y la regulación
inmunitaria mostraron disrupciones significativas. También se observaron
cambios en el metabolismo de carbohidratos y aumento de marcadores de
daño oxidativo, lo que apunta a un deterioro multisistémico acelerado.
Implicaciones para la medicina preventiva
Estos hallazgos abren nuevas posibilidades para la medicina
personalizada. Saber a qué edad se acelera el envejecimiento podría
ayudar a establecer chequeos preventivos más precisos y tratamientos
enfocados a contrarrestar los cambios que aparecen en cada etapa.
Por ejemplo, antes de los 44 años podría priorizarse el monitoreo
metabólico y cardiovascular. Cerca de los 60, se podría intensificar la
vigilancia inmunológica y renal, o implementar estrategias antioxidantes
específicas.
Este enfoque adaptado podría mejorar la calidad de vida y aumentar la expectativa de vida saludable.
Conclusión
El presente estudio nos proporciona una evidencia clara de que el
envejecimiento humano ocurre en patrones no lineales, con dos etapas
clave: alrededor de los 44 y 60 años. Estas edades marcan momentos de
reorganización biológica profunda, donde se aceleran procesos
degenerativos y aumenta el riesgo de enfermedades.
Conocer a qué edad se acelera el envejecimiento permite anticipar
intervenciones clínicas, personalizar tratamientos y mejorar la
prevención. Estas “olas del envejecimiento” podrían convertirse en un
nuevo paradigma para la salud humana.
Biólogo
con especialidad en biotecnología, apasionado por la divulgación
científica, con el propósito de acercar la ciencia a todos en un
lenguaje sencillo y claro.
La ciencia explica por qué te desanimas (y cómo puedes evitarlo)
Emily FalkThe New York Times
Puede ser difícil compaginar una vida significativa con la
necesidad humana de gratificación instantánea. Muchos de los objetivos
que más nos importan requieren planificación y esfuerzo para
alcanzarlos, pero nuestro cerebro está configurado para buscar recompensas que lleguen lo antes posible.
Incluso decidir cómo pasar un fin de semana puede parecer una
negociación imposible: ¿trabajo o familia? ¿ahorrar dinero o salir con
los amigos? ¿descansar o defender una causa que te importa?
Comprender cómo nuestro cerebro sopesa estas decisiones puede ayudarnos a unir lo que nos hace sentir bien ahora con lo que realmente importa. Recalibrar
nuestro proceso de toma de decisiones puede ayudarnos. Eso significa
dedicar tiempo a identificar nuestros objetivos más importantes y pensar
en pasos claros y específicos para alcanzarlos. Luego podemos encontrar
formas de hacer que las pequeñas decisiones nos resulten gratificantes
tanto a corto como a largo plazo. Buscar recompensas sociales,
replantear nuestras elecciones y hacer pequeños cambios en la forma en
que consideramos cada decisión puede ayudar. Esto puede hacer que sea
más fácil pasar a la acción, incluso cuando los retos parecen
abrumadores.
Saskia Janssen
Los humanos sopesamoslas opciones en una red cerebral llamada sistema de valoración.
Es donde identificamos las opciones entre las que elegimos, calculamos
la recompensa probable de cada una y tomamos una decisión. Las
recompensas cercanas encienden el sistema que nos empuja a actuar. Pero
cuando las recompensas son lejanas o poco precisas —como influir en una
política gubernamental radical o hacer un cambio importante en la vida—
al cerebro le cuesta ver la recompensa, y la motivación flaquea. Por eso
las rosquillas pueden prevalecer sobre nuestros objetivos de salud y
por eso podemos darnos un atracón de televisión en vez de ir a una
reunión municipal, aunque digamos que estas últimas acciones son más
compatibles con quien queremos ser.
En los escáneres cerebrales, los neurocientíficos como yo podemos ver
cómo se desarrollan estos procesos. Las recompensas que están muy en el
futuro, las situaciones que están geográficamente muy alejadas o los acontecimientos que le ocurren a otra persona se representan todos de forma similar; tu ‘yo’ del futuro es algo parecido a un conocido. Cuanto menos vívidamenteimaginemos una recompensa, menos peso tendrá en nuestros cálculos de valor. Pero cuando intentamos motivarnos, a menudo nos centramos en los beneficios a largo plazo en vez de en las recompensas a corto plazo. Trabajamos en contra de nuestro cerebro cuando intentamos motivarnos de este modo.
Este año, me encontré en una situación que puso a prueba mi capacidad
para alinear el modo en que gastaba mi energía día a día con las cosas
que me importan profundamente. El gobierno de Donald Trump recortó miles
de millones de dólares en inversiones en investigación científica, de
salud y de defensa a las universidades, lo que afecta directamente a mi
laboratorio en la Universidad de Pensilvania. Esto formaba parte de un esfuerzo mayor para recortar el financiamiento de la salud y la ciencia que provocará un enorme dolor económico, dejará a los pacientes sin atención y dificultará el desarrollo de tratamientos para enfermedades como el cáncer, las cardiopatías, la demencia y la depresión.
He perdido a seres queridos a causa de estas enfermedades. Conozco a
las personas cuyos puestos de trabajo están en riesgo. Y conozco el
costo de detener un ensayo clínico a mitad de camino. A pesar de
comprender lo que está en juego con estos recortes, cuando llegaron las
primeras noticias sobre Penn, me sentí paralizada. Era incapaz de ver
cómo algo de lo que yo pudiera hacer ayudaría a mejorar la situación. Me
tumbaba en la cama, y hacía doomscrolling (el término en
inglés para esa práctica de hundirnos en nuestro celular viendo noticias
que nos aletargan) al fin y al cabo, el estrés cambia el funcionamiento del sistema de valoración.
Dar un paso atrás para reflexionar sobre lo que más nos importa hace que nuestro cerebro sea más receptivo
a nuevas ideas. Tenía un equipo brillante a mi lado. Pero no podía
aprovechar las herramientas clave si actuaba desde un lugar aislado.
Cuando imaginamos que actuamos solos, renunciamos a una de las fuentes
más importantes y poderosas de recompensa y resiliencia: nuestras conexiones con los demás. Nuestros cerebros están equipados con un sistema de procesamiento social que se dedica a pensar en la mente de otras personas y nos ayuda a comprenderlas y a conectar con ellas, incluidas las personas que han trabajado en causas similares antes que nosotros. Cuando nos sentimos conectados, se produce inmediatamente una activación en el sistema de recompensa y cambia nuestros cálculos de valor.
Mi equipo de investigación y yo utilizamos las recompensas sociales
en el laboratorio todo el tiempo: por ejemplo, reservamos tiempo para
hacer juntos nuestras tareas menos favoritas. El compromiso de aparecer
por otra persona hace que sea más fácil empezar una tarea, estar juntos
hace que la tarea sea más divertida y ver a las personas que apreciarán y
se beneficiarán de ese trabajo proporciona significado. Esos logros
pueden ayudarnos a motivarnos para alcanzar éxitos futuros. Ahora
nuestro equipo está utilizando las recompensas sociales para ayudar a
abordar nuestra crisis de financiación, trabajando juntos para crear un sitio web
que haga un seguimiento de los recortes en investigación en todo el
país, y atraer a otros a la mesa mientras emprendemos una acción más
amplia. Es fundamental que, al igual que otras personas influyen en
nosotros, nuestras decisiones influyan en ellas, difundiendo las
opciones que valoramos.
Un experimento tras otro demuestra que cuando las personas que nos
rodean se preocupan por algo, nuestro sistema de valoración también
tiende a valorarlo más. La gente toma decisiones alimentarias más sanas, hace más ejercicio, decide donar más a obras benéficas y es más propensa a votar
cuando ve que los demás valoran esas decisiones. Las mismas
herramientas funcionan también para otras decisiones. Por ejemplo, es
más fácil cambiar las redes sociales por la lectura cuando tienes un
club de lectura programado regularmente con amigos.
Otra herramienta que ayuda a replantear la toma de decisiones es comparar dónde estás con dónde quieres estar, y luego utilizar la planificación si/entonces
para cruzar ese puente. Si quiero estar más en forma físicamente,
podría decidir ir en bici al trabajo, y para facilitar ese objetivo,
puedo decidir que si no llueve por la mañana,entonces
iré en bici en vez de en coche. Esto crea una señal concreta, que
facilita la decisión inmediata al tiempo que ayuda a conseguir una
ambición a más largo plazo.
Otros pequeños cambios en la forma de pensar sobre nuestras
decisiones también pueden facilitar un cambio significativo y hacerlo
más sostenible. Podrías reformular tu objetivo de mantenerte sano para centrarte en el sabor de los alimentos que también son buenos para ti, en lugar de concentrarte solo en las consecuencias físicas.
Del mismo modo, dejar que los niños lean libros que les gustan y les
interesan puede ser más motivador que tratar únicamente sus perspectivas
académicas a largo plazo.
Vale la pena dedicar tiempo a encontrar estas dobles victorias:
acciones que son gratificantes ahora y significativas después. A veces
la opción correcta es descansar o cumplirse un capricho, pero es
fundamental tener también las herramientas para tomar decisiones de alto
riesgo. No tienes que hacerlo todo, y no hay una única forma correcta
de actuar. Pero al tomar decisiones basadas en tus objetivos y valores,
influirás no solo en ti mismo, sino también en los que te rodean.
Conseguir cosas difíciles y experimentar alegría en el proceso pueden ir
de la mano, especialmente cuando trabajamos juntos.
Emily Falk es profesora de la Universidad de Pensilvania y autora de What We Value: The Neuroscience of Choice and Change.
Este artículo, publicado originalmente en The New York Times, se reproduce al amparo de lo establecido en la legislación nacional e internacional (ver cobertura legal).
Revolución en Medicina con Sello Español: Desenmascarado un Nuevo Culpable del Infarto.
La pelea contra la aterosclerosis, enfermedad que obstruye nuestras arterias y que causa, a la larga, millones de muertes, se ha centrado durante décadas en el colesterol: he aquí el primer culpable. Pero muchos infartos han sido observados en personas con niveles normales de colesterol, lo que ha sido un misterio durante años que ha mantenido en vilo a la cardiología, y que acaba de ser probablemente desvelado.
Ahora, gracias a una gigantesca investigación liderada desde España, se ha ido encontrando un nuevo culpable y, ante él, también una nueva posibilidad de esperanza.
Imaginad que la aterosclerosis es como un crimen en serie que va lesionando nuestras "tuberías" arteriales. Hasta ahora, el principal sospechoso era el colesterol, pero un brillante equipo de investigadores liderado por David Sancho, los farmacólogos Annalaura Mastrangelo e Iñaki Robles, del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC, Madrid), y una eminencia como Valentín Fuster, sospechaba que había otro culpable en este enigma.
Un "chivato" en nuestra sangre.
Los autores realizaron un análisis sobre los datos de miles de voluntarios sanos, incluyendo los del macroestudio español PESA (CNIC-Banco Santander) y descubrieron un "chivato". La existencia de una molécula a la que llamaron propionato de imidazol (ImP), que no producimos nosotros, sino las bacterias de nuestro intestino, estaba presente en cantidades notablemente más altas en personas que, sin saberlo, ya tenían aterosclerosis en sus arterias. Y lo más llamativo, esta molécula es un indicador de riesgo independiente del colesterol.
La Prueba Irrefutable: De Cómplice a Culpable
Para demostrar que el ImP era el autor material del "crimen", el equipo del CNIC realizó un experimento clave. A ratones sanos con una dieta perfecta, sin un gramo de colesterol extra, les administraron únicamente ImP. El resultado fue inequívoco: los ratones desarrollaron aterosclerosis. Era la prueba definitiva: el ImP puede iniciar la enfermedad por sí solo, inaugurando una vía completamente nueva y desconocida hasta ahora.
El Modus Operandi: La Llave Maestra que Activa la Inflamación.
¿Cómo lo hace? El ImP es una llave maestra que encaja en una cerradura específica de nuestras células inmunitarias: el receptor I1R. Al girar la llave, se activa una alarma interna (la vía mTOR) que provoca que estas células inmunitarias, en lugar de proteger, desaten una respuesta inflamatoria descontrolada dentro de la pared de la arteria, formando así la placa de aterosclerosis.
Una Colaboración Internacional para Desarmar al Culpable.
Conociendo el mecanismo, el siguiente paso fue desarmarlo. Este avance no fue obra de un solo equipo; es el resultado de una gran colaboración internacional con expertos de Suecia, Alemania y EE. UU., coordinada magistralmente desde el CNIC.
Probaron un fármaco capaz de "taponar la cerradura" (el receptor I1R). Los resultados fueron espectaculares: no solo previno que el ImP causara la enfermedad, sino que logró frenar su progresión en ratones que ya la padecían por una dieta rica en grasas.
Un Futuro con Doble Esperanza: Diagnóstico y Tratamiento.
Este descubrimiento, liderado desde España, representa una revolución y abre dos caminos llenos de esperanza:
1) Un nuevo chivato para el diagnóstico precoz: medir el ImP en un simple análisis de sangre podría identificar a miles de personas con riesgo cardiovascular oculto.
2) Una nueva generación de fármacos: Se abre la puerta a crear tratamientos que, en lugar de actuar sobre el colesterol, bloqueen esta nueva vía inflamatoria, ofreciendo una alternativa vital para pacientes que no responden a las terapias actuales.
Como proponen los propios autores, la terapia del futuro podría ser una combinación sinérgica: seguir usando las estatinas para controlar al "culpable A" (colesterol) y añadir un nuevo fármaco para bloquear la vía del "culpable B" (ImP), atacando así la enfermedad por dos frentes a la vez.
Extended
Data Fig. 8: Inhibition of the ImP/I1R axis with AGN192403 prevents
HC-induced atherosclerosis without affecting circulating ImP and
cholesterol concentration.
ApoE−/− mice were fed a chow diet or high
cholesterol (HC) diet for 8 weeks. At 4 weeks post-diet initiation,
AGN192403 was administered (AGN) or not in the drinking water to mice
fed HC diet until week 8, followed by sacrifice and analysis. a,
Oil red O en face staining of the aorta in male mice showing
quantification of atherosclerotic lesions in the whole aorta. Chow=15;
HC = 14; HC + AGN = 13. b, ImP concentration in plasma of male mice at sacrifice. Chow=10; HC = 14; HC + AGN = 13. c,
Oil red O en face staining of the aorta in female mice showing
quantification of atherosclerotic lesion in the whole aorta (left),
aortic arch (middle) and representative images (right). Chow=8; HC = 15;
HC + AGN = 18. d, Caspase 3 staining of aortic roots. Quantification of caspase-3+ (left) and representative images of caspase-3 staining (right). Bar size= 500 µm. Chow=12; HC = 13; HC + AGN = 14. e,
Total cholesterol concentration in plasma in male (left), n = 15, and
female mice (right), Chow=7; HC = 14; HC + AGN = 17, at sacrifice. a-e,
Arithmetic mean ± SEM and individual data from at least two pooled
independent experiments. One-way ANOVA with Tukey post-hoc correction.
Revolution in medicine: A molecule produced by gut bacteria causes atherosclerosis, responsible for millions of deaths
The
discovery, made thanks to an experiment involving hundreds of bank
employees in Spain, opens the door to new treatments beyond reducing
cholesterol
A team of Spanish scientists made a striking announcement 15
years ago: they were seeking thousands of volunteers among the
employees of Banco Santander in Madrid: researchers wanted to study them
in depth for decades, in order to understand the onset of
cardiovascular disease in healthy people. The results are even more
surprising. Researchers have discovered that gut bacteria produce a
molecule that not only induces but also causes atherosclerosis, the
accumulation of fat and cholesterol in the arteries that can lead to
heart attacks and strokes. This unexpected link between microbes and cardiovascular disease — the leading cause of death in humanity — is a paradigm shift. The work was published Wednesday in the journal Nature, a showcase for the world’s best science.
The
in-depth study of Santander employees using advanced medical imaging
equipment soon revealed another shocking finding: atherosclerosis was
ubiquitous. The volunteers were apparently healthy, aged between 40 and
55, but 63% of the participants showed signs of the disease. The new
results show that some gut bacteria, in certain states, produce
imidazole propionate, a simple molecule with six carbon atoms, eight
hydrogen atoms, two nitrogen atoms, and two oxygen atoms (C₆H₈N₂O₂).
This compound enters the blood, interacts with immature white blood
cells, and triggers an inflammatory reaction in the arteries, which
promotes the buildup of fatty plaques.
"El propionato de imidazol induce la aterosclerosis por sí solo. Hay una relación causal ", asegura el biólogo David Sancho, de 53 años, líder del nuevo estudio en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) en Madrid. Su equipo administró la molécula a ratones, que desarrollaron la enfermedad
. Además, los científicos observaron niveles elevados de propionato de imidazol en uno de cada cinco voluntarios con aterosclerosis activa , el tipo en el que las placas grasas son más propensas a romperse y formar los coágulos sanguíneos que causan infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares. Los nuevos resultados demuestran que la aterosclerosis no es sólo una enfermedad causada por la grasa, sino que también tiene un componente inflamatorio y autoinmune, según Sancho.
Aorta
arteries from a healthy mouse (left), another exposed to imidazole
propionate (center), and another treated with propionate and an
inhibitor drug, with red staining of atherosclerotic plaque.CNIC
The
good news is that if C₆H₈N₂O₂ causes the problem in a significant
percentage of patients, steps can be taken to prevent it. Researchers
have identified the receptor to which the molecule binds and have
managed to block it with a drug, reducing the progression of
atherosclerosis in mice fed a high-cholesterol diet.
“With this inhibitor, we completely prevented the development of the
disease,” says Sancho, who has patented the experimental treatment with
other co-authors, such as the Italian pharmacologist Annalaura
Mastrangelo, their colleague Iñaki Robles, and the cardiologist Valentín
Fuster, director general of the CNIC in Madrid and president of the
Mount Sinai Fuster Heart Hospital in New York, which has borne his name
for two years.
Another of the study’s authors, the Swedish biologist
Fredrik Bäckhed, had already discovered in 2018 that imidazole
propionate levels were higher in people with type 2 diabetes.
And just three months ago, independent research led by the cardiologist
Arash Haghikia advanced the link between the bacterial molecule and
atherosclerosis. “The fact that two different groups came to the same
conclusion strengthens our confidence that this is a significant and
relevant discovery,” argues Haghikia, of Ruhr University Bochum
(Germany). “What is particularly striking is that imidazole propionate
appears to promote atherosclerosis even when cholesterol levels are
normal. This could help explain why some people develop heart disease
despite having few or no traditional risk factors, such as high
cholesterol or high blood pressure,” he emphasizes.
Left
to right: the biologist David Sancho and the pharmacologists Annalaura
Mastrangelo and Iñaki Robles, at the National Center for Cardiovascular
Research in Madrid.CNIC
Cardiovascular diseases kill 18 million people each year. Banco Santander’s chairman, Emilio Botín, died of a heart attack
four years after signing off on the project, which has allowed for the
analysis of more than 4,000 volunteer workers, 400 of whom are included
in this new study. The research, conducted using expensive and complex
techniques such as computed axial tomography (CAT) and positron emission
tomography (PET), has made it possible to detect high levels of
imidazole propionate in the very early stages of atherosclerosis, which
could greatly facilitate diagnosis at that invisible stage when a person
is unknowingly at risk.
Sancho and his colleagues
acknowledge that further research will be needed to identify the
specific strains of bacteria capable of producing the molecule, but they
point to “changes in intestinal microbial ecology” following dietary
modifications, with an increase in bacterial genera such as Escherichia, Shigella, and Eubacterium.
When Fuster presented the project in 2010, he noted how difficult it is
to diagnose cardiovascular problems early and how simple it is to
prevent them, with measures such as exercising,
following a healthy diet, and not smoking. The new study shows that
blood levels of imidazole propionate are lower in people with diets rich
in vegetables, fruits, whole grains, fish, tea, and low-fat dairy
products.
The Argentine microbiologist Federico Rey and
Indian pathologist Vaibhav Vemuganti applaud the “exciting
opportunities” that the new study opens for the prevention and treatment
of cardiovascular disease. In a commentary also published Wednesday in Nature,
the two experts emphasize that exposure to imidazole propionate worsens
plaque formation in the arteries of mice. “This effect occurs
independently of changes in cholesterol levels, a surprising result
given the central role of cholesterol in the development of
atherosclerosis,” note the two specialists, from the University of
Wisconsin-Madison. “This discovery offers an interesting clue about a
possible new factor involved in the origin of atherosclerosis. This is
very relevant because, although lowering cholesterol — through drugs
called statins, for example — can effectively reduce the risk of
cardiovascular disease, a considerable proportion of people still
experience adverse cardiovascular events, such as myocardial infarctions
or strokes,” they warn. The CNIC itself said in a statement that the
new study “could revolutionize” the diagnosis and treatment of
atherosclerosis.
Sancho stresses that the work has been
made possible thanks to the collaboration of thousands of volunteer
employees of Banco Santander in Madrid, but also thanks to grants of €1
million from the “la Caixa” Foundation, €150,000 from the European
Research Council and €100,000 from the State Research Agency.
The
discovery of the decisive effect of imidazole propionate on
atherosclerosis takes place against a backdrop in which the scientific
community is revealing the unknown role of intestinal microbes
in some human diseases. The biotechnologist Cayetano Pleguezuelos and
his colleagues at the Hubrecht Institute (The Netherlands) demonstrated
in February 2020 that a strain of the bacterium Escherichia coli produces a toxic molecule, called colibactin, which damages the DNA of human cells and causes malignant tumors.
Cases
of colorectal cancer are skyrocketing in people under the age of 50,
due to unknown causes, doubling in many countries in the last two
decades. Another study,
led by computational biologist Marcos Díaz Gay, suggested just three
months ago that behind this colorectal cancer epidemic is the Escherichia coli
toxin. “In young patients, up to 39 years of age, we see that
colibactin pattern in one out of every three cases,” stressed Díaz Gay,
of the National Cancer Research Center.
La aterosclerosis es una enfermedad común que aparece cuando una sustancia pegajosa llamada placa se acumula en las
arterias
. Las enfermedades relacionadas con la aterosclerosis son la principal causa de muerte en los Estados Unidos y el mundo entero.
La aterosclerosis no es lo mismo que la arteriosclerosis, que se refiere al “endurecimiento de las arterias” y significa que estas se engrosan y pierden flexibilidad.