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sábado, 21 de noviembre de 2020

Los otros parientes del SARS-CoV-2

 

Los otros parientes del SARS-CoV-2

  • gnacio López-Goñi, microbiólogo, nos explica el origen de la familia de virus respiratorios conocidos como coronavirus
  • Todos los coronavirus son muy parecidos entre sí en la organización y la expresión de su genoma y tienen un origen animal
  • La familia de coronavirus es muy diversa, se mezclan entre ellos y saltan de una especie animal a otra
  • Coronavirus: última hora en directo | Mapa de España | Mapa mundial

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 Los otros parientes del SARS-CoV-2
Los coronavirus nos llevan dando sustos desde principio de siglo.
4 min.

En 1965 se describió un nuevo tipo de virus respiratorio en humanos, “parecido al virus de la gripe”, muy difícil de cultivar en el laboratorio y que solo se podían detectar infectando voluntarios. La naturaleza exacta de esos virus era un misterio hasta que en 1967, una mujer, June Almeida, desarrolló un nuevo método para poder verlos por microscopía electrónica. La técnica, absolutamente novedosa, consistía en emplear anticuerpos marcados que se unían a las partículas virales y así poderlas ver al microscopio. Las imágenes que los investigadores obtuvieron les recordaban al halo que se observa en el sol, la corona solar y decidieron llamarlos usando este término. Habían nacido un nuevo tipo de virus respiratorios: los coronavirus.

Que el SARS-CoV-2 es un coronavirus, es algo que ya casi todos sabemos. Pero los coronavirus son una gran familia dentro de los virus, compuesta por cuatro géneros (Alfa, Beta, Gamma y Delta-coronavirus), que a su vez contienen otras muchas especies. Pueden infectar tanto a animales como al ser humano. Los Alfa y Beta solo infectan mamíferos, mientras que los Gamma y Delta infectan sobre todo aves y en algunos casos también mamíferos.

Los veterinarios están muy acostumbrados a luchar contra ellos, porque causan enfermedades respiratorias y gastrointestinales en muchos animales de granja y domésticos: el virus de la bronquitis infecciosa de las aves, el coronavirus respiratorio canino, la hepatitis murina, el coronavirus bovino, el virus de la gastroenteritis transmisible en cerdos, la peritonitis infecciosa felina y un largo etcétera. Uno de los animales que más tipos diferentes de coronavirus alberga y que, por tanto, actúa como un almacén o reservorio de este tipo de virus es el murciélago. Estos animales, por cierto, no son roedores: son los únicos mamíferos voladores, de los cuales existen más de 1.200 especies distintas y representan aproximadamente un 20% de todas las especies de mamíferos. Están presentes en todos los continentes, excepto en la Antártida.

El Método | Capítulo 2: Zoonosis: Respuestas sobre el Coronavirus

n humanos, además del nuevo SARS-CoV-2, se conocen otros seis coronavirus que causan enfermedad. Cuatro de ellos causan una infección leve y se denominan HCoV (del inglés, Human CoronaVirus) seguido de un código: HCoV-229E, HCoV-OC43, HCoV-NL63 y HCoV-HKU1. El 30% de los catarros comunes los producen estos cuatro coronavirus, en algunos casos también cursan con trastornos digestivos, y en niños y personas mayores inmunocomprometidas pueden llegar a ser graves.

Los coronavirus están entre nosotros desde hace tiempo

Todos los coronavirus son muy parecidos entre sí en la organización y la expresión de su genoma y se mantienen de manera constante en la naturaleza. Esto permite una continua recombinación y mezcla entre ellos, generando nuevos coronavirus. Los coronavirus nos llevan dando sustos desde principio de siglo. En 2002 apareció el SARS-CoV que causaba un síndrome respiratorio agudo y severo en humanos. Infectó a unas 8.000 personas y tuvo una mortalidad aproximada del 10%. Se extendió por 27 países y, curiosamente, desde 2004 no se ha vuelto a detectar ningún caso de SARS-CoV. Diez años después, en 2012, apareció el MERS-CoV, un nuevo coronavirus que causó el síndrome respiratorio de Oriente Medio. Aunque infectó a menos personas, unas 2.500, su letalidad fue mucho mayor, alcanzando hasta el 35%. El MERS-CoV todavía se aísla de forma esporádica.

Como hemos visto, los coronavirus también dan problemas a los veterinarios: en 2013 apareció el coronavirus de la diarrea epidémica porcina en Estados Unidos, con una mortalidad en lechones de casi el 100% y que acabó con más de un 10% de la población de cerdos en ese país, en un solo año. Todos los coronavirus humanos tiene un origen animalSARS-CoV, MERS-CoV, HCoV-NL63 y HCoV-229E se han originado en murciélagos, mientras que el origen de HCoV-OC43 y HCoV-HKU1 está en roedores.

A este tipo de virus, que infectan al ser humano pero que tienen un origen animal, se les denomina zoonóticos. Hoy sabemos que en ese salto desde una especie animal al ser humano ha habido otros que han actuado como intermediarios: las civetas en el caso del SARS-CoV, los dromedarios en MERS-CoV, o el ganado vacuno en HCoV-OC43. Aunque todavía no lo sabemos a ciencia cierta, el pangolín ha sido uno de los candidatos de intermediario del viaje del SARS-CoV-2 desde los murciélagos hasta el ser humano.

Como vemos, la familia de coronavirus es muy diversa, se mezclan entre ellos y saltan de una especie animal a otra. Es muy probable, por tanto, que otro nuevo coronavirus como SARS-CoV, MERS-CoV o SARS-CoV-2 vuelva a aparecer y a darnos problemas en el futuro.Conocer a los otros parientes del SARS-CoV-2, nos permite entender algunas de las preguntas que se hacen los científicos. Por ejemplo, si he pasado una infección por un coronavirus leve, uno de esos cuatro que causan los catarros comunes que son tan frecuentes, ¿he podido adquirir inmunidad cruzada que me proteja contra el SARS-CoV-2? Todavía no lo sabemos, pero solo la ciencia nos sacará de dudas.

Ignacio López-Goñi, catedrático de Microbiología de la Universidad de Navarra y divulgador científico

https://www.rtve.es/television/20201023/como-son-coronavirus-otros-parientes-del-sars-cov-2/2048299.shtml?fbclid=IwAR0130JpulltqYAblpZwvHwnpDjIVPGHUqlDytpWfay9FpBMJwgzfQL42X0

 

jueves, 19 de noviembre de 2020

La respuesta académica a COVID-19

 

The Academic Response to COVID-19

  • Frontiers, Lausanne, Switzerland

COVID-19 has posed an unprecedented challenge to the international scientific community. Along with the disruption faced by most of the world's population, many researchers have felt an added pressure to understand, cure and mitigate the virus. In order to gain insight into what impact COVID-19 has had on the international scientific community, their work and the implications for science, we conducted a survey with our editors, reviewers and authors in May and June 2020. In one of the largest academic surveys ever conducted, 25,307 members of our academic community participated, representing diverse countries, roles, and areas of research.

Summary of key findings

1. Despite the massive disruption, researchers' day to day work has not been significantly affected by COVID-19 at the time of the survey, with many able to continue their professional role throughout.

2. Many researchers expressed that policy makers had not sufficiently taken scientific advice into account to mitigate the pandemic.

3. Nearly half of the researchers surveyed fear that the pandemic will have a long-lasting effect on funding.

4. Researchers ask that policy makers invest more funding into basic research, and better ways for science to advise policy and decision making.

5. The pandemic has encouraged many to reconsider how they share their work with researchers more likely to publish open access, share their data and use preprint servers.

6. Most researchers want to contribute to task forces, primarily with research into the virus itself or through interdisciplinary knowledge-sharing.

7. There is concern about future pandemics, but researchers are equally concerned about climate change, which we can prepare for and mitigate with the help of science.

8. Researchers stress the importance of learning from the COVID-19 pandemic, allowing us to become more resilient in the future.

1. A pesar de la masiva interrupción, el trabajo diario de los investigadores no se ha visto afectado significativamente por COVID-19 en el momento de la encuesta, y muchos de ellos han podido continuar con su papel profesional durante todo el tiempo.

2. Muchos investigadores expresaron que los encargados de formular políticas no habían tenido suficientemente en cuenta el asesoramiento científico para mitigar la pandemia.

3. Casi la mitad de los investigadores encuestados temen que la pandemia tenga un efecto duradero en la financiación.

4. Los investigadores piden que los encargados de formular políticas inviertan más fondos en la investigación básica, y mejores formas de que la ciencia asesore a la política y la toma de decisiones.

5. La pandemia ha animado a muchos a reconsiderar la forma en que comparten su trabajo con los investigadores, que tienen más probabilidades de publicar el acceso abierto, compartir sus datos y utilizar servidores de preimpresión.

6. La mayoría de los investigadores desean contribuir a los grupos de trabajo, principalmente con la investigación del propio virus o mediante el intercambio de conocimientos interdisciplinarios.

7.. Existe preocupación por las futuras pandemias, pero los investigadores están igualmente preocupados por el cambio climático, para el que podemos prepararnos y mitigarlo con la ayuda de la ciencia.

8. Los investigadores destacan la importancia de aprender de la pandemia COVID-19, lo que nos permitirá tener más capacidad de recuperación en el futuro.



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Read the full report to gain insight into what impact COVID-19 has had on researchers, their work and the implications for science.

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Supplementary Material

The Supplementary Material for this article can be found online at: https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fpubh.2020.621563/full#supplementary-material

Data Sheet 1. The academic response to COVID-19 survey data.

Conflict of Interest

This survey was conceptualized, conducted, analyzed and produced by Frontiers, led by Chantelle Rijs, Director of Communications and Frederick Fenter, Executive Editor.

These results have not been peer-reviewed and represent only a subset of the full collection of responses. The dataset provided as the supplementary material is the data used by Frontiers to create the survey report. A full dataset is available on request. Please send enquiries to: chantelle.rijs@frontiersin.org.

This survey was run on Qualtrics, who provided complimentary access to their platform. It was conducted in the absence of any commercial or financial relationships that could be construed as a potential conflict of interest.

Acknowledgments

We would like to thank all 25,307 Frontiers authors, editors and reviewers who participated, for their ongoing dedication to science and uniting against COVID-19. We would also like to thank our internal key contributors for their work in creating this report.

Keywords: SARS-CoV-2, COVID-19, coronavirus, survey, international survey, science policy, open access, open science, challenge, shared research, essential cooperation, preparedness, resilience

Citation: Rijs C and Fenter F (2020) The Academic Response to COVID-19. Front. Public Health 8:621563. doi: 10.3389/fpubh.2020.621563

Received: 26 October 2020; Accepted: 28 October 2020;
Published: 28 October 2020.

Edited and reviewed by: Frontiers, Lausanne, Switzerland

Copyright © 2020 Frontiers. This is an open-access article distributed under the terms of the Creative Commons Attribution License (CC BY). The use, distribution or reproduction in other forums is permitted, provided the original author(s) and the copyright owner(s) are credited and that the original publication in this journal is cited, in accordance with accepted academic practice. No use, distribution or reproduction is permitted which does not comply with these terms.

*Correspondence: Chantelle Rijs, chantelle.rijs@frontiersin.org

Ali Mobasheri Congratulations, this is very timely and interesting. It's good to see that the academic community is showing its resilience under the exceptional and unprecedented current circumstances.

  • 12:54 PM, 04 November 2020

Shah Jahan Leghari Congratulations, Dear Prof. Dr. Chantelle Rijs and Frederick Fenter. These research findings are interesting, effective, and would be helpful for future planning. We all participated to provide you correct information.

  • 1:05 PM, 04 November 2020

Benjamin Mautner Blumberg On the basis of 30 years bench experience with RNA and DNA viruses, I offer this simple home remedy for people infected with the Chinese Coronavirus SARS-CoV-2 and suffering with COVID-19.<br/>Take a scant teaspoonful of CsCl (cesium chloride) mixed in a glass of orange juice or tomato juice to hide the saltiness, wait 8 hours, then eat a banana. Be prepared to experience diarrhea. The CsCl “bends” the N protein of the viral RNA polymerase and slows the viral rate of replication, allowing the immune system to catch up. <br/>CsCl is currently FDA approved for clinical use (to combat aggressive cancers). However its track record against cancer is spotty, and although it has been used at some prestigious Hospitals such as Memorial Sloan-Kettering since 1984, it is considered a niche drug and is practically unknown. CsCl has a serious side effect: it causes hypokalemia (low blood potassium, with attendant cardiac problems) when taken on a chronic basis. Therefore, patients should not take more than 5 doses of CsCl. The banana (which is full of potassium) is taken to rebalance the electrolytes. CsCl is not found in pharmacies. It can be ordered online from e.g. Amazon.com. One teaspoonful of CsCl weighs about 19 grams. To further boost the immune system, take multiple doses of AirBorne, which can be found in most pharmacies.<br/>Doctors have recently noticed that the course of COVID-19 typically is mild for a week or 10 days, with muscle aches, a persistent cough and a low fever, and then the patient either recovers slowly, or suddenly crashes with high fever and acute respiratory distress syndrome (ARDS). CsCl can help the patient past the ARDS danger point.<br/>In the light of the recent maybe-partial-success of the drug Remdesivir or the now-disputed drug combination hydroxychloroquine+azithromycin, it is unlikely that any practicing physician will reach for a bottle of CsCl in preference. However, the current FDA-approval means that its off-label use against coronavirus puts it in the same category as the chloroquine drugs. Even better, its action is based in scientific data (unpublished). <br/>By nature, a new virus has to spread before its identity and its characteristics become recognizable. SARS-CoV-2 has spread widely for three reasons. 1. It is as infectious as measles or flu. 2. Its incubation period of 20 days means that there are a LOT of infectious but symptom-free people walking around. 3. Recent testing shows that as many as 35% of infected persons never know they had the disease. 4. There is virtually no "herd immunity" in the USA. In theory, herd immunity only begins to suppress the spread of infection after about 80% of a population has become immune, either through vaccination or through natural infection.<br/>The CsCl remedy was originally conceived (by me) as a remedy for Ebola virus, when Ebola visited NYC in late 2014. In fact, it should work against any RNA virus whose genome is in a nucleocapsid structure. That includes measles virus and the current seasonal strain of flu. Since CsCl targets the viral polymerase, there is little chance that it can mutate in such a way as to become resistant to CsCl without also becoming replication-incompetent.

 

The Economist: “Are governments following the science on covid-19?

https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fpubh.2020.621563/full

martes, 17 de noviembre de 2020

¿Cómo se desplazan las células?

 

¿Cómo se desplazan las células?

Una estrategia similar a la del comecocos orienta a las amebas y a las células tumorales en los recorridos complejos.

Emily Willingham

as células pueden emprender viajes increíbles que en ocasiones las llevan a atravesar el cuerpo entero. Se desplazan por quimiotaxia, siguiendo las concentraciones cambiantes de ciertas sustancias que señalan el camino hasta el destino. Ahora bien, ese tipo de gradiente no abarca grandes distancias porque el rastro se disipa, así que los especialistas se han preguntado qué las guía a través de las variadas señales químicas de un viaje largo. Entender el proceso podría ayudar algún día a predecir mejor la diseminación del cáncer por el organismo o saber de qué modo las células hallan su lugar idóneo en el embrión en desarrollo.

En un estudio publicado en Science se explica ahora el uso de laberintos en miniatura para ilustrar cómo llevan a cabo esos desplazamientos inverosímiles dos formas de vida microscópica: una ameba saprófita y células de una estirpe tumoral de ratón. En lugar de viajar a lo largo de un gradiente preexistente durante todo el recorrido, crean el suyo propio. Descomponen las sustancias con las que se guían a medida que las encuentran, de modo que estas se acumulan en mayor cantidad delante de ellas que por detrás. Igual que Teseo recogió el hilo mientras caminaba por el laberinto o el comecocos va devorando las filas de bolas, el tramo que queda sin sustancia al paso de la célula la mantiene orientada hacia adelante.

Ya se sabía que ciertas células generan sus propios gradientes conforme se mueven, pero no que esta estrategia fuera lo bastante eficaz como para posibilitar largos recorridos a través del cuerpo. El nuevo estudio muestra que tanto la estirpe de células tumorales de mamífero como la ameba se desplazan de ese modo a través de laberintos, lo que induce a pensar que podría ser una táctica esencial para recorrer grandes distancias.

Luke Tweedy, del Instituto Beatson de Investigaciones Oncológicas de Glasgow, y sus colaboradores razonaron que seguir un camino sinuoso a través de la intrincada topografía de un ser vivo podría ser algo muy parecido a recorrer un verdadero laberinto. Para examinar esa capacidad de rastreo, eligieron células de cáncer de páncreas de ratón y la ameba Dictyostelium discoideum. Esta última, a la que Tweedy califica de «prodigio de la quimiotaxia», es conocida por su habilidad en recorrer grandes distancias por medio degradientes químicos.

En efecto, no defraudó en absoluto: solo necesitó una hora para recorrer un laberinto complejo y sembrado de quimioatrayentes que las células tumorales tardaron días en atravesar. Eso sí, ambas lo acabaron consiguiendo. Las células fueron sometidas a prueba en varios laberintos, algunos con callejones sin salida más cortos o más largos y con distintas bifurcaciones. Cuando tuvieron que elegir entre un callejón sin salida y el recorrido correcto, algunas células erráticas despacharon toda la sustancia quimiotáctica atrapada en la vía muerta. El resto se orientó hacia la otra rama de la bifurcación, donde seguían fluyendo las moléculas atrayentes.

El empleo de esta táctica por estos dos tipos de células parece denotar la existencia de una habilidad común en las células que se orientan a gran distancia. La conclusión «es realmente interesante y muestra que los gradientes autogenerados constituyen un mecanismo universal de la migración direccional de grupos de células a larga distancia», afirma Pablo Sáez, bioquímico del Hospital Universitario de Hamburgo-Eppendorf, a título de observador externo. Añade que los resultados ponen de manifiesto la utilidad de algunas de las técnicas implicadas, como la predicción mediante modelos matemáticos del posible comportamiento de las células y la comprobación de las predicciones en laberintos.

En un ensayo memorable, se tomó como modelo el famoso laberinto de los jardines del Palacio de Hampton Court, en las afueras de Londres. Según Teedy, lo escogieron por su carácter extravagante y sorprendente, que cautivaba la imaginación. La ameba prodigiosa no se limitó a recorrerlo de cabo a rabo, sino que demostró su dominio en la generación del gradiente encontrando un atajo.

«Creo que el diseño de los laberintos está muy logrado», opina Denise Montell, bióloga molecular y celular de la Universidad de California en Santa Barbara. «Es una forma realmente ingeniosa de poner a prueba el modo en que las células toman las decisiones, aunque no creo que en condiciones reales se encuentren con laberintos de verdad.» Montell plantea que las células también podrían servirse de otros mecanismos para recorrer distancias largas, como seguir las señales químicas liberadas por una fuente móvil.

Los métodos de investigación y el diseño experimental empleados por el equipo podrían adaptarse para investigar el comportamiento de otras células migrantes en el cuerpo humano, como la actividad de las células inmunitarias o los desplazamientos patológicos de las células tumorales metastásicas, aclara Tweedy: «Comparten el mismo mecanismo básico de migración, en el que los receptores detectan los atrayentes y orientan el citoesqueleto para que la célula se desplace.»

De hecho, las semejanzas son lo bastante grandes para que Tweedy vislumbre muchos modos de aprovechar esa capacidad de la ameba para desentrañar el comportamiento de las células humanas. De este modo, los planteamientos basados en laberintos podrían ayudar a predecir los caminos que el glioblastoma, un tipo de cáncer, toma a través del encéfalo.

Montell afirma que los hallazgos también ayudar a entender el comportamiento de las células especialmente peripatéticas de los embriones. Algunas, como los melanocitos, se dispersan por todo el embrión y dotan a la piel de su pigmentación al producir la melanina. En momentos posteriores de la vida, se convierten a veces en el origen de un melanoma, y pueden mostrar unas dotes de orientación equiparables cuando producen metástasis. Que esas células puedan alcanzar ambos objetivos mediante gradientes generados por ellas mismas «es una idea muy interesante, nada evidente y probablemente importante», opina Montell.

Los resultados del estudio podrían también ofrecer una visón singular de otros procesos tempranos del embrión mamífero. Un ejemplo lo protagonizan el grupo de células que, en las fases iniciales del desarrollo embrionario, acaban en las gónadas desde un punto de partida lejano. Llamadas germinales, estas células tienen que hallar el camino a través de la accidentada geografía del embrión para llegar al destino correcto.

Si se confirmase que el comportamiento de Dictyostelium y de las mucho más lentas células tumorales pancreáticas es universal, no se podría descartar que las células germinales hiciesen uso de una táctica similar para encontrar las futuras gónadas y no acabar tomando un camino equivocado hacia, por ejemplo, el intestino. Tal vez sea inevitable que, durante la creación de un ser vivo complejo, algunas células tengan que abrir su propio camino para llegar adonde deben ir.

 

 

La neuropilina, la otra puerta de entrada para el SARS-CoV-2

 

La neuropilina, la otra puerta de entrada para el SARS-CoV-2

Ya se conocía una vía de entrada del coronavirus a las células humanas, el receptor ACE2. Ahora dos equipos han identificado otra que puede resultar clave en futuros tratamientos.

El virus SARS-CoV-2 se ayuda de las proteínas S (en rojo) para introducirse en las células humanas. [iStock]

Una proteína de superficie del SARS-CoV-2, el virus responsable de la COVID-19, ha sido objeto de gran atención desde el comienzo de la epidemia: la proteína espícula, o «S» (del inglés spike, que significa «punta»). El coronavirus infecta a las células humanas después de que esta proteína se acopla con un receptor de la membrana plasmática, el receptor ACE2 (enzima convertidora de la angiotensina 2). A continuación, la envoltura vírica se une con la membrana plasmática, lo que permite la entrada del genoma del virus en la célula humana, que comienza entonces a fabricar nuevos virus. ¿Es esta la única forma que tiene el virus de entrar en las células? Se pensaba que sí, pero dos estudios independientes han identificado ahora una nueva llave para acceder a las células. El equipo dirigido por James Daly, de la Universidad de Bristol, y el de Ludovico Cantuti-Castelvetri, de la Universidad de Múnich, han demostrado que la proteína S del SARS-CoV-2 también reconoce y se une a una proteína transmembrana, la neuropilina, que facilitaría asimismo la infección.

Al principio de su trabajo, Cantuti-Castelvetri y sus colaboradores se plantearon la siguiente pregunta: ¿por qué el SARS-CoV, responsable de la epidemia de SARS en Asia entre 2002 y 2004, y el SARS-CoV-2, involucrado en la actual pandemia, se propagan de manera diferente cuando ambos utilizan el receptor ACE2? Para obtener una respuesta, los investigadores examinaron el genoma del nuevo coronavirus (disponible desde enero de 2020), en particular, la parte que codifica la proteína S. Al compararlo con el genoma del SARS-CoV, identificaron una pequeña secuencia específica del SARS-CoV-2 que codifica un motivo parecido al que se halla en las proteínas humanas que interactúan con la neuropilina.

Un motivo característico

En concreto, este motivo corresponde a una sucesión de cuatro aminoácidos (arginina-arginina-alanina-arginina), denominado RRAR, y es reconocido por una proteasas llamadas «furinas». Estas enzimas cortan la proteína S en dos fragmentos: S1 y S2. Dicha escisión da lugar a la exposición por S1 de un motivo llamado CendR, conocido por unirse a la parte extracelular de las neuropilinas. ¿Es este el caso aquí? Así es, como lo confirmó el equipo de James Daly mediante cristalografía de rayos X: el motivo CendR de S1 se une a la neuropilina.

[Universidad de Bristol]

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Paralelamente, el grupo de Cantuti-Castelvetri realizó autopsias a seis pacientes de COVID-19 y a ocho personas no infectadas como grupo de control. Los investigadores compararon la expresión de los genes de ACE2 y de la neuropilina en el tejido pulmonar y en el epitelio olfativo. Mientras que el ACE2 se detectó con concentraciones muy bajas, la neuropilina resultó abundante en casi todas las células pulmonares y olfativas. Y en cinco de cada seis casos, las células del epitelio olfativo dotadas únicamente de neuropilina fueron infectadas por el SARS-CoV-2. Esto significa que el nuevo coronavirus puede prescindir del receptor ACE2.

Una posible diana terapéutica

En las zonas donde el ACE2 es infrecuente o está ausente, el nuevo coronavirus utiliza la neuropilina. Pero la infección es mayor cuando las células poseen ambos «puntos de entrada» en lugar de uno solo. De hecho, al eliminar la neuropilina de cultivos de células humanas, o al utilizar un anticuerpo dirigido contra ella, ambos equipos han reducido la capacidad infecciosa del SARS-CoV-2.

La neuropilina está ganando puntos como un posible nuevo objetivo en la lucha contra la COVID-19. ¿Será la inhibición de esta proteína un enfoque terapéutico eficaz? Aún es pronto para decirlo, insisten los autores. Pero la respuesta tal vez no tarde en llegar: unos investigadores de la Universidad de Helsinki (que forman parte del equipo dirigido por Cantuti-Castelvetri) ya han comenzado a trabajar con nuevas moléculas diseñadas específicamente para interrumpir la conexión entre el virus y la neuropilina.

Léna Hespel

Referencias: «Neuropilin-1 is a host factor for SARS-CoV-2 infection». James L. Daly et al. en Science, vol. 370, págs. 861-865, noviembre de 2020. «Neuropilin-1 facilitates SARS-CoV-2 cell entry and infectivity». Ludovico Cantuti-Castelvetri et al. en Science, vol. 370, págs. 856-860, noviembre de 2020.

 

Encuentra aquí todos los contenidos de Investigación y Ciencia sobre la pandemia de COVID-19. También puedes acceder a los artículos publicados por Scientific American y otras de sus ediciones internacionales a través de esta web. 

https://www.investigacionyciencia.es/noticias/la-neuropilina-la-otra-puerta-de-entrada-para-el-sars-cov-2-19234?utm_source=boletin&utm_medium=email&utm_campaign=Biolog%C3%ADa+-+Noviembre+%28I%29

La carrera contrarreloj frente al nuevo coronavirus

jueves, 12 de noviembre de 2020

Dinámica de la infección por SARS-CoV-2 en Dinamarca, de febrero a octubre de 2020: Naturaleza de la epidemia pasada y cómo puede desarrollarse en el futuro

 Dinámica de la infección por SARS-CoV-2 en Dinamarca, de febrero a octubre de 2020: Naturaleza de la epidemia pasada y cómo puede desarrollarse en el futuro

Michael Skytte Petersen, Niels Høiby indican tres posibles escenarios del COVID-19 a los que se puede enfrentar Dinamarca este invierno y cuáles son las soluciones en cada caso. Desde marzo, han tratado de desarrollar un entendimiento de la pandemia en Dinamarca. Las simulaciones hechas en su investigación pueden ser adaptadas a España. El objetivo de la investigación es que las simulaciones sean útiles para afrontar la temporada de invierno, ya que podría hacer estimaciones robustas tanto para la escala de una epidemia en expansión como para la carga esperada en el sistema de salud.

 Los datos más importantes a destacar son:

(i) Hay aproximadamente un 84% de asintomáticos y un 16% de infectados sintomáticos en Dinamarca;

(ii) La tasa de mortalidad danesa por COVID-19 es de aproximadamente 0,4%

(iii) La eficiencia estimada del rastreo de contactos y rastreo de infecciones en Dinamarca es de aproximadamente el 40%

(iv) El número estimado de muertes por COVID-19 en exceso en una pandemia libre sin políticas o modificaciones de comportamiento habría sido de unas 63.000 personas fallecidas, más del doble de la muerte anual en DK (en total 53.958 muertes en el año 2019)

 

SARS-CoV-2 infection dynamics in Denmark, February through October 2020: Nature of the past epidemic and how it may develop in the future

Steen Rasmussen, Michael Skytte Petersen, Niels Høiby

Abstract

Background There has long been uncertainty about the relative size of the “dark” numbers, the infected population sizes and the actual fatality rate in the COVID-19 pandemic and thus how the pandemic impacts the healthcare system. As a result it was initially predicted that the COVID-19 epidemic in Denmark would overwhelm the healthcare system and thus both the diagnosis and treatment of other hospital patients were compromised for an extended period.

Antecedentes Durante mucho tiempo ha existido incertidumbre sobre el tamaño relativo de las cifras "oscuras", el tamaño de las poblaciones infectadas y la tasa real de mortalidad en la pandemia de COVID-19 y, por tanto, sobre la forma en que la pandemia afecta al sistema sanitario. Como resultado, se predijo inicialmente que la epidemia de COVID-19 en Dinamarca desbordaría el sistema de salud y, por lo tanto, tanto el diagnóstico como el tratamiento de otros pacientes hospitalarios se vieron comprometidos durante un período prolongado.

Aim To develop a robust method for reliable estimation of the epidemic and the healthcare system load in Denmark, both retrospectively and prospectively. To do this a new pandemic simulation had to be developed that accounts for the size and the infection impact of the infectious incubating and asymptomatic infected individuals (dark numbers).

 Desarrollar un método robusto para la estimación fiable de la epidemia y la carga del sistema sanitario en Dinamarca, tanto retrospectiva como prospectivamente. Para ello se tuvo que desarrollar una nueva simulación de la pandemia que tuviera en cuenta el tamaño y el impacto de la infección de los individuos infectados incubados y asintomáticos (números oscuros).

Methods Our epidemic simulation is based on a SEIRS (Susceptible - Exposed - Infected - Recovered - Susceptible) model, coupled to a simple healthcare model that also includes deaths outside hospital settings. The SEIRS model has separate assessments of asymptomatic and symptomatic cases with different immunological memories. The main data used for parameter estimation in the models are hospital and ICU occupations, death data, serological data of antibody prevalence from the onset through August 2020 together with hospital data and clinical data about the viral infection. Optimal model parameters are in part identified by Monte Carlo based Least Square Error methods while micro-outbreaks are modeled by noise and explored in Monte Carlo simulations. Estimates for the infected population sizes are obtained by using a quasi steady state method.

Results The age adjusted antibody prevalence in the general population in May 2020 was 1.37%, which yields a relative frequency of symptomatic and asymptomatic cases of 1 to 5.2. Due to the large asymptomatic population found, the actual mortality rate to date is 0.4%. However, with no behavioral and policy restrictions the COVID-19 death toll would have more than doubled the national average yearly deaths within a year. The transmission rate ℛ0 was 5.4 in the initial free epidemic period, 0.4 in the lock-down period and 0.8 -1.0 in the successive re-opening periods through August 2020. The estimated infected population size July 15 to August 15 was 2, 100 and 12, 200 for October 1 - 20, 2020. The efficiency of the applied daily testing strategy for both periods are estimated to be 40% of the PCR observable infected. Of more theoretical interest we demonstrate how the critical infection parameters for COVID-19 are tightly related in a so-called iso-symptomatic infection diagram.

La prevalencia de anticuerpos ajustada a la edad en la población general en mayo de 2020 era del 1,37%, lo que arroja una frecuencia relativa de casos sintomáticos y asintomáticos de 1 a 5,2. Debido a la gran población asintomática encontrada, la tasa de mortalidad real hasta la fecha es del 0,4%. Sin embargo, sin restricciones de comportamiento y de política, el número de muertes de COVID-19 habría más que duplicado el promedio nacional de muertes anuales en un año. La tasa de transmisión ℛ0 fue de 5,4 en el período inicial de la epidemia libre, 0,4 en el período de cierre y 0,8 -1,0 en los sucesivos períodos de reapertura hasta agosto de 2020. El tamaño estimado de la población infectada del 15 de julio al 15 de agosto fue de 2.100 y 12.200 para el 1 al 20 de octubre de 2020. Se estima que la eficiencia de la estrategia de pruebas diarias aplicadas para ambos períodos es del 40% de la PCR observable infectada. De mayor interés teórico demostramos cómo los parámetros críticos de infección para COVID-19 están estrechamente relacionados en el llamado diagrama de infección isosintomática.

Conclusions Our simulation may be useful if a major infection wave occurs in the winter season as it could make robust estimates both for the scale of an ongoing expanding epidemic and for the expected load on the healthcare system. Our simulation may also be useful to assess a future controlled epidemic, e.g. as a basis for evaluating different testing strategies based on estimated infected population sizes. Finally, we believe our simulation can be adjusted and scaled to other regions and countries, which we illustrate with Spain and the US.

Conclusiones Nuestra simulación puede ser útil si se produce una ola de infección importante en la temporada de invierno, ya que podría hacer estimaciones sólidas tanto para la escala de una epidemia en expansión como para la carga prevista en el sistema de salud. Nuestra simulación también puede ser útil para evaluar una futura epidemia controlada, por ejemplo, como base para evaluar diferentes estrategias de pruebas basadas en el tamaño estimado de la población infectada. Por último, creemos que nuestra simulación puede ser ajustada y escalada a otras regiones y países, lo que ilustramos con España y los EE.UU.

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

Competing Interest Statement

The authors have declared no competing interest.

Funding Statement

Fudning is provided by: University of Southern Denmark Statens Serum Institut University of Copenhagen Rigshospitalet

Author Declarations

I confirm all relevant ethical guidelines have been followed, and any necessary IRB and/or ethics committee approvals have been obtained.

Yes

The details of the IRB/oversight body that provided approval or exemption for the research described are given below:

No personal patient data are used

All necessary patient/participant consent has been obtained and the appropriate institutional forms have been archived.

Yes

I understand that all clinical trials and any other prospective interventional studies must be registered with an ICMJE-approved registry, such as ClinicalTrials.gov. I confirm that any such study reported in the manuscript has been registered and the trial registration ID is provided (note: if posting a prospective study registered retrospectively, please provide a statement in the trial ID field explaining why the study was not registered in advance).

Yes

I have followed all appropriate research reporting guidelines and uploaded the relevant EQUATOR Network research reporting checklist(s) and other pertinent material as supplementary files, if applicable.

Yes

Paper in collection COVID-19 SARS-CoV-2 preprints from medRxiv and bioRxiv

  • https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2020.11.04.20225912v1?fbclid=IwAR3kwrDyX83WO_vbCkmPwew8UVh2rhavAmwcs254v-vQ6ZRz44Rvu77OG5g

 

 

Escenario en K: Gay de Liebana
https://www.youtube.com/watch?v=V10LM2hCQZM

Planteamiento de escenarios

https://articulosclaves.blogspot.com/2020/11/escenarios-2020-2030-actualizacion-3.html

 

lunes, 9 de noviembre de 2020

Pfizer’s Covid Vacuna Previene un 90 % de infecciones .Estudio 9 de noviembre de 2020

 

Pfizer’s Covid Vaccine Prevents 90% of Infections in Study

La vacuna Covid de Pfizer previene el 90% de las infecciones en el estudio

9 de noviembre de 2020

  • Preliminary results could pave way for vaccine by year-end
  • Pfizer, BioNTech expect to get two-month safety data next week 
     

    The Covid-19 vaccine being developed by Pfizer Inc. and BioNTech SE prevented more than 90% of infections in a study of tens of thousands of volunteers, the most encouraging scientific advance so far in the battle against the coronavirus.

    Eight months into the worst pandemic in a century, the preliminary results pave the way for the companies to seek an emergency-use authorization from regulators if further research shows the shot is also safe.

    Pfizer shares extended gains in premarket trading, rising about 15%, with BioNTech American depositary receipts up about 22%. The news added more than $500 billion to the value of the MSCI All Country World Index.

     La vacuna Covid-19 que está siendo desarrollada por Pfizer Inc. y BioNTech SE previno más del 90% de las infecciones en un estudio de decenas de miles de voluntarios, el avance científico más alentador hasta ahora en la batalla contra el coronavirus.

    Ocho meses después de la peor pandemia en un siglo, los resultados preliminares preparan el camino para que las compañías busquen una autorización de uso de emergencia de los reguladores si las investigaciones posteriores muestran que la vacuna también es segura.

    Las acciones de Pfizer han extendido las ganancias en el comercio pre-mercado, subiendo alrededor del 15%, con los recibos de depósito de BioNTech American subiendo alrededor del 22%. La noticia añadió más de 500.000 millones de dólares al valor del MSCI All Country World Index.


    The findings are based on an interim analysis conducted after 94 participants, split between those who got a placebo and those who were vaccinated, contracted Covid-19. The trial will continue until 164 cases have occurred. If the data hold up and a key safety readout Pfizer expects in about a week also looks good, it could mean that the world has a vital new tool to control a pandemic that has killed more than 1.2 million people worldwide.

    “This is about the best the news could possibly be for the world and for the United States and for public health,” said William Gruber, Pfizer senior vice president for vaccine clinical research and development. It was better than even the best result he had hoped for, he said.

    relates to Pfizer’s Covid Vaccine Prevents 90% of Infections in Study

    Ugur Sahin

    Courtesy: BioNTech

    With effectiveness for the first vaccines previously expected to be in the range of 60% to 70%, “more than 90% is extraordinary,” BioNTech Chief Executive Officer Ugur Sahin said.

    ‘Victory of Science’

    “It shows that Covid-19 can be controlled,” Sahin said in an interview. “At the end of the day, it’s really a victory of science.”

    The data do have limits. For now, few details on the vaccine’s efficacy are available. It isn’t known how well the shot works in key subgroups, such as the elderly. Those analyses haven’t been conducted. And it isn’t known whether the vaccine prevents severe disease, as none of the participants who got Covid-19 in this round of analysis had severe cases, Gruber said.

    However, the strong reading from the first large-scale trial to post efficacy results bodes well for other experimental vaccines, in particular one being developed by Moderna Inc. that uses similar technology. Its big trial could generate efficacy and safety results in weeks. If that study succeeds as well, there could be two vaccines available in the U.S. by around year-end.

    Pfizer expects to get two months of safety follow-up data, a key metric required by U.S. regulators before an emergency authorization is granted, in the third week in November. If those findings raise no problems, Pfizer could apply for an authorization in the U.S. this month. A rolling review began in Europe last month, and Sahin said regulators there are working with BioNTech to “further accelerate the process.”

    So far, the trial’s data monitoring committee has identified no serious safety concerns, Pfizer and BioNTech said.

    Demuestra que el Covid-19 puede ser controlado", dijo Sahin en una entrevista. "Al final del día, es realmente una victoria de la ciencia."

    Los datos tienen límites. Por ahora, hay pocos detalles sobre la eficacia de la vacuna. No se sabe qué tan bien funciona la vacuna en subgrupos clave, como los ancianos. Esos análisis no se han realizado. Y no se sabe si la vacuna previene la enfermedad grave, ya que ninguno de los participantes que recibieron Covid-19 en esta ronda de análisis tuvo casos graves, dijo Gruber.

    Sin embargo, la fuerte lectura del primer ensayo a gran escala para publicar los resultados de eficacia es un buen augurio para otras vacunas experimentales, en particular una que está siendo desarrollada por Moderna Inc. que utiliza una tecnología similar. Su gran ensayo podría generar resultados de eficacia y seguridad en semanas. Si ese estudio tiene éxito también, podría haber dos vacunas disponibles en los EE.UU. alrededor de fin de año.

    Pfizer espera obtener dos meses de datos de seguimiento de la seguridad, una medida clave requerida por los reguladores de EE.UU. antes de que se conceda una autorización de emergencia, en la tercera semana de noviembre. Si esos hallazgos no plantean problemas, Pfizer podría solicitar una autorización en los EE.UU. este mes. Una revisión continua comenzó en Europa el mes pasado, y Sahin dijo que los reguladores de allí están trabajando con BioNTech para "acelerar más el proceso".

    Hasta ahora, el comité de monitoreo de datos del ensayo no ha identificado ninguna preocupación seria de seguridad, dijeron Pfizer y BioNTech.


    Leading the Race

    The positive preliminary data mean the U.S. pharma giant and its German partner are on track to be first with a vaccine, after signing advance deals with governments worldwide for hundreds of thousands of doses. The companies have said they should be able to produce 1.3 billion doses -- enough to vaccinate 650 million people -- by the end of 2021. Only 50 million doses are expected to be available in 2020.

    The shot relies on messenger RNA technology never before used in an approved medicine. Using mRNA, which essentially teaches the body’s cells to become vaccine factories, allowed it to be developed much faster than a traditional vaccine.

    Pfizer had originally planned to conduct a first analysis of trial data after just 32 virus cases had occurred in the trial, which has enrolled 43,538 volunteers in multiple countries. Analyzing the data that early proved controversial among medical experts. Other companies working on vaccines planned to wait longer before scrutinizing trial information.

    After discussion with U.S. regulators, Pfizer and BioNTech said they recently elected to drop the 32-case analysis and conduct the first analysis at a minimum of 62 cases, one of several changes made in the trial-analysis plan.

    While Pfizer conducted those negotiations, it paused testing of participant samples for the virus, said Gruber. By the time Pfizer had made the changes in the trial plan and restarted virus testing a few days ago, some 94 cases had occurred, far more than the trial needed to meet the new threshold.

    Pfizer raced to verify the data, which were still blinded to almost everyone at the company beside a few statisticians. Early on Sunday afternoon, an independent data monitoring committee that included a noted statistician and four infectious-disease experts met in a closed video session to review the results for the first time. Afterward, the panel brought Gruber, Sahin and other company representatives onto the call and told them the vaccine had easily achieved its efficacy goal.

    “Everyone is pretty ecstatic,” said Gruber. He said that further details on the case breakdown weren’t aavailable.

    Uncertain Duration

    The vaccine is being tested in a two-dose regimen. The trial started in July, and since most participants only received their second dose much more recently, nobody knows how long any protection will last.

    Pfizer has found itself drawn into a contentious political debate about how quickly regulators in the U.S. should allow a vaccine to be given to Americans. President Donald Trump pushed to have a shot approved before Election Day, but regulators put in place rigorous standards that largely pushed that goal out of reach.

    On Oct. 16, Pfizer Chief Executive Officer Albert Bourla said the companies could seek an emergency use authorization from U.S. regulators by late November if the trial results were to show the shot is safe and effective. Writing in an open letter, Bourla quelled fears that Pfizer might be racing the clock to bring out a vaccine before the presidential election.

    Moderna is considered the next closest vaccine frontrunner. It has said it could get safety and efficacy data from its late-stage trial this month. Johnson & Johnson, which has a one-shot vaccine using a different technology, could get efficacy data from a final stage trial by the end of this year. AstraZeneca Plc is also working on a vaccine using different technology, with results from studies in the U.K. and Brazil expected by year-end.

    — With assistance by Celeste Perri

 La vacuna se está probando en un régimen de dos dosis. El ensayo comenzó en julio, y como la mayoría de los participantes sólo recibieron su segunda dosis mucho más recientemente, nadie sabe cuánto tiempo durará la protección.

Pfizer se ha visto envuelta en un polémico debate político sobre la rapidez con la que los reguladores de los EE.UU. deben permitir que se administre la vacuna a los estadounidenses. El presidente Donald Trump presionó para que se aprobara una vacuna antes del día de las elecciones, pero los reguladores establecieron normas rigurosas que en gran medida hicieron que ese objetivo estuviera fuera de alcance.

El 16 de octubre, el director ejecutivo de Pfizer, Albert Bourla, dijo que las compañías podrían solicitar una autorización de uso de emergencia a los reguladores estadounidenses para finales de noviembre si los resultados de las pruebas demuestran que la vacuna es segura y eficaz. En una carta abierta, Bourla acalló los temores de que Pfizer pudiera estar corriendo el reloj para sacar una vacuna antes de las elecciones presidenciales.

Moderna está considerada como la siguiente vacuna más cercana a la delantera. Ha dicho que podría obtener datos de seguridad y eficacia de su ensayo de última etapa este mes. Johnson & Johnson, que tiene una vacuna de una sola dosis que utiliza una tecnología diferente, podría obtener datos de eficacia de una etapa final de prueba a finales de este año. AstraZeneca Plc también está trabajando en una vacuna que utiliza una tecnología diferente, con resultados de estudios en el Reino Unido y Brasil que se esperan para finales de año.



https://www.bloomberg.com/news/articles/2020-11-09/pfizer-s-covid-vaccine-prevents-90-of-infections-in-large-study?fbclid=IwAR0RCTvfvr_X-7KyufDOp4MriG3ULcCjXsKwr8Sw7y0Iy0NG5efFObnO8EM 

¿Cómo funciona la vacuna de Pfizer que ha anunciado una eficacia del 90%?
Hoy Pfizer ha anunciado que su vacuna tiene una eficacia del 90%. Esto es muchísimo. No obstante, los resultados aún son preliminares y no se han publicado en ninguna revista científica, es decir, aún no se han revisado.
Estos datos se han obtenido de la fase 3 del ensayo clínico, que es la fase previa a su aprobación comercial. En estas pruebas han participado 43.538 personas. De ellas, 94 han intervenido en este estudio intermedio de la fase 3 que ha llevado a Pfizer a anunciar su eficacia.
Como siempre, serán las autoridades sanitarias quienes tendrán que verificar que la vacuna cumple con los requisitos se seguridad y eficacia, igual que cualquier otra vacuna antes de administrarse a la población.
👩🏼‍🔬¿Cómo funciona esta vacuna?
Se trata de una vacuna basada en «ARN mensajero». Esto significa que han tomado parte del material genético del coronavirus y lo han metido en una cápsula que es capaz de penetrar en nuestras células. Ese material genético da instrucciones a las células para que estas fabriquen unas proteínas llamadas antígenos. Estos antígenos están en las espículas que sobresalen del coronavirus. Son los que le dicen al sistema inmune "¡Oye, sistema inmune, estoy aquí, ven a pelear!" 🙋🏼‍♀️. El sistema inmune empieza a fabricar soldados como las células T y los anticuerpos. Estos soldados van a tope de entrenados para liquidar al coronavirus.
Así que la vacuna de Pfizer es una forma de introducir en el cuerpo las instrucciones para que nuestras células fabriquen antígenos, los entrenadores de los soldados del sistema inmune.
En eso consisten las vacunas, en tener soldados entrenados que impiden que los virus nos infecten.
La ventaja de la vacuna de ARN de Pfizer es que como el SARS-Cov-2 es un virus con ARN, este tipo de vacunas se producen con más agilidad que otro tipo de vacunas. El contra más gordo es que sería la primera vacuna de esta clase que usaríamos en humanos, por lo que su validación por parte de las autoridades sanitarias podría demorarse."Deborah
 

 
 

 


Pfizer no participó en la Operación Warp Speed ​​de la Administración Trump y 
no aceptó subsidios gubernamentales. Tiene éxito porque fue construido para la 
velocidad y realiza pruebas en muchos países, no solo en los EE. UU. 
(Extracto de NYT Sept)