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sábado, 6 de julio de 2013

Psicologia integral Ken Wilber

http://es.scribd.com/doc/23387036/Ken-Wilber-Psicologia-Integral

ENTREVISTA A RAQUEL TORRENT, LA " KEN WILBER ESPAÑOLA"

Salida del prolífico e interesante blog de Gunther Emde, llega esta estupenda entrevista, realizada a mi persona, porque, a veces, está bien, dejarse querer. Y sin duda, el que alguien decida realizar una entrevista con las opiniones propias en todo un acto de amor. Si las respuestas gustan o sirven para algo, no hay duda que el mérito no es tanto del que responde, como del que sabe preguntar.  Gunther es un excelente y creativo artista integral, que hace esculturas con y de la Naturaleza, involucrando elementos naturales para una contemplación meditativa, o para una meditación contemplativa. Os recomiendo entrar en su blog  para ver su arte y su dedicación a la Conciencia Integral.  Un verdadero amigo evolucionario, o como diría Paul Ray, un "creador de cultura" (culture creative).  Gracias por esta entrevista y por esos halagos de la entradilla.
 
 
                               Raquel Torrent es conocida como "la Ken Wilber española".
Su gran capacidad de comprensión de la Teoría Integral de Wilber
la ha convertido por méritos propios en la principal impulsora de
lo que se considera como el siguiente nivel de conciencia planetaria.


Gunther: Hola Raquel, ¡voy a comenzar esta entrevista comentando otra entrevista! Una revista sobre temas espirituales te entrevistó hace ya algunos años, y en ella dijiste que a los siete años habías tenido experiencias de viaje astral. Esto me parece interesante en varios aspectos. Un aspecto sería si se puede tener acceso a estados elevados desde cualquier edad, o dicho de otra forma, ¿es posible tener experiencias espirituales desde cualquier nivel de conciencia?

Raquel: Gracias Gunther por la pregunta, que me retrotrae a momentos tan especiales. Lo primero que deseo es agradecer que me hayas invitado a estar en tu espacio digital para seguir difundiendo la Conciencia Integral.

Respondiendo a tu primera pregunta, y recordando a Abraham Maslow, Stanislav Grof o al propio Ken Wilber, ni la edad, ni el nivel de conciencia que se tenga es un impedimento para tener una "experiencia cumbre", una "emergencia espiritual" o una "experiencia de Unidad", como llamarían respectivamente estos autores a estas experiencias espirituales por las que preguntas. Es por eso, que aunque yo contara tan sólo con 7 años de edad, tuve un acceso directo a ese mundo trascendente que me dejó una huella para toda mi vida. Lo interesante aquí es tener en cuenta lo que Wilber añade. Lo importante no es tener la experiencia o acceso a lo divino, sino mantenerlo y aplicarlo a la vida diaria. En otras palabras, hacerlo pasar de un "estado" a un "nivel" de conciencia, pues el primero es temporal y el segundo estable.

G: Otro aspecto sería si el hecho de que un niño puede tener ese tipo de experiencias, ¿eso no podría ser usado como "prueba" por los adeptos a la Nueva Era de que efectivamente lo espiritual reside precisamente en la pureza originaria, en lo meramente biológico?

R: Esa forma de pensar ha hecho mucho daño a la Espiritualidad Integral, es decir a la vivencia integral de lo sagrado en nuestras vidas. De nuevo citando a Wilber, la Nueva Era ha confundido por una parte lo transpersonal (yendo en una hipotética línea ascendente) y lo biológico (en la misma línea, ahora descendente) con lo espiritual, haciendo o bien una sublimación o bien una regresión a estados diferentes de conciencia. La realidad es integral y por lo tanto el Espíritu se encuentra en todos los niveles del espectro de la conciencia. De ahí que decir que el Espíritu es esto o aquello, solamente, es cometer un reduccionismo que nos lleva a meter en un nicho determinado lo que es inabarcable y que se encuentra imbricado en cada respiración y en cada átomo de la existencia toda, material e inmaterial.

G: No siempre es fácil saber dónde se encuentra uno en el presente, es más fácil mirar atrás y descubrir las características de los estadios anteriores. Si miro retrospectivamente mi propia vida me doy cuenta de que he ido transitando por unas etapas bastante definidas. ¿Crees que todas las personas que alcanzan cotas de comprensión elevadas transitan los diversos estadios de la misma manera? 

R: Cada uno de nosotros vive en el hoy en base a lo que construyó ayer. Somos la suma de nuestras propias creaciones biográficas. El vivir el presente tiene que ver con la aceptación y responsabilidad de lo hecho previamente y con la apertura fluida hacia la experiencia vital del momento. No cabe duda que tanto biológica como cognitivamente, el tránsito por las diversas etapas de la vida -desde la infancia a la madurez- es igual para todos aquellos que alcanzan niveles superiores de conciencia pues, como diría Gebser, habrán pasado desde el nivel egocéntrico al mundicentrismo, e incluso al kosmocentrismo, pasando por el etnocentrismo. Fisiológicamente sabemos que esto se correlaciona con estructuras cerebrales más y más complejas que, además, y según nos enseña la reciente Epigenética, se encuentra también en relación con el medio en el que se desarrollan. De ahí, que sea este impacto del medio en el organismo y del organismo en el medio el que conforme la diferenciación de los modos y formas en que estos estadios superiores son transitados. Lo que no cambia es la estructura básica que los contiene. Si hablásemos de un río, la naturaleza acuosa del agua y su composición sería la misma. La forma de fluir y el caudal sería diferente.

G: ¿Cómo se ha dado esa maduración en tu propia vida? Yo recuerdo mi etapa existencialista -el paso previo a la conciencia de segundo grado- como extremadamente intensa y dura. ¡Y mientras transitaba por ella no la llamaba existencialismo, sino que creía que estaba en el cénit de mi maduración! (algo típico de los estadios de primer grado, en los que no puedes creer que otros lugares sean más abarcadores).

R: De la misma forma que tú Gunther. No ha sido un camino fácil ese paso a la conciencia de segundo grado. Y eso es debido a las naturales resistencias presentes en cada uno de los niveles. Es como si hubiese un mecanismo de autoexamen en el que cuando hemos concluido el aprendizaje un nivel, antes de pasar al siguiente, hay algo así como un examen que nos pone a prueba para ver si de verdad estamos preparados para dar el salto al siguiente nivel. Según Wilber, estas resistencias forman parte de la evolución misma. Una vez que maduramos, abarcando efectivamente mayor cantidad de puntos de vista. A medida que vamos intuyendo este truco evolutivo, vamos aprendiendo también que resistencia y sufrimiento no estén alineados, pudiendo así entrar en dolor, sí, duelo sí, y en cambio sufrimiento, no.


Raquel Torrent con Ken Wilber

G: A pesar de que uno puede tener experiencias espirituales en cualquier etapa, seguramente es a partir del segundo grado cuando comienzan a ser más potentes o por lo menos uno las interpreta de una forma más realista. ¿Te ha ocurrido así a ti, Raquel? ¿Nos puedes explicar alguna experiencia de tipo sutil o causal que te haya impactado o que te haya hecho cambiar de perspectiva o de rumbo en la vida?

R: La experiencia más clara, vital y trascendente que me viene ahora es contaros algo que ayudará a muchos en estos tiempos económicos tan difíciles, y tiene que ver con la CONFIANZA en la magia de la vida. Y por magia podemos entender trascendencia, contacto divino, relación superior con el Universo, o como lo quieras describir. Desde hace muchos años, el tipo de trabajo que desarrollo no tiene una claridad programada en cuanto a la cantidad de ingresos que voy a recibir cada mes. Esto hace que nunca sepa si voy a poder cubrir gastos el mes siguiente. De ahí que viva en un permanente estado de confianza de que hay algo más grande que yo que me sostiene. Nunca me ha faltado de nada y aunque parezca que... este mes no... siempre quedo salvada por la campana, y ocurre que ese dinero que necesitaba para cubrir tal o cual gasto llega en el último momento porque alguien (que por supuesto no sabe lo que está representando en ese momento) llama para apuntarse a un curso o para pedir una terapia. ¡Es magnífico! Para mí es realista, puesto que en estos 22 años yo hago mi parte, y dejo a esa parte sutil -mía y del universo- que haga la suya. Obviamente que esto cambia la vida a cualquiera porque de preocuparme por el mañana pasé a confiar y mirar hacia adelante a todo lo que tengo por hacer, en vez de a todo lo que me falta.

G:  Cualquier experiencia importante primero te atrapa y te identificas de tal forma que crees que eres sólo eso. ¿Crees que algunas personas pueden quedar ancladas muchos años en esa identificación y a partir de ahí generan sistemas filosóficos y enseñanzas sólo desde ese lugar? ¿No serán esas enseñanzas a la fuerza parciales, pese a que procedan de genuinas experiencias espirituales? Darse cuenta de eso, ¿no es un acicate para ser muy cauto con ciertos gurús, y también para fomentar un desarrollo integral de la persona?

R: Sin duda. Es importantísimo estar muy atento pues la oferta, y máxime en estos tiempos, es mucha y variada. Hay para todos los gustos. El mercado pseudoespiritual está plagado de luces y estímulos atrayentes para los "buscadores". Recordar que el mejor gurú es uno mismo es importante y, como quien hace un alto en el camino para refrescarse, descansar y relacionarse con los lugareños, tomar un guía durante un tiempo es una recomendación excelente. Eso sí, recordando tan sólo que, efectivamente, nadie tiene todas las respuestas. Lo importante es saber hacernos las preguntas, porque estas nos llevarán a encontrar estos faros, allá donde se encuentren, y ellos nos darán el código luminoso que necesitemos en ese momento. Luego la travesía continúa.

El gurú, guía, maestro o maestra que se cree que su método es el mejor, se encuentra aún en el primer grado de conciencia, y por lo tanto es necesario para las personas de niveles inferiores dentro de ese grado, y en cambio no es suficiente para las personas que quieren ir más allá de él/ella mismo/a. Yo he elegido la Teoría Integral porque desde ella puedo ver todas las demás teorías, formas y aspectos de la realidad, como un gran mapa que me permite ver en dónde estoy/estamos y dónde quiero ir.

G: Ya que estamos hablando de experiencias importantes que afectan profundamente y de tal forma que las personas que pasan por ellas se identifican con ellas, ¿crees que la llamada iluminación clásica o nirvana se trata de eso precisamente? ¿Existen personas que han llegado más allá del nirvana? Y si esto es así, ¿permanecen en ese estado 24 horas al día 7 días a la semana?

R: La iluminación clásica tendría que ver, efectivamente, con la "llegada" a un "estado" muy superior (causal) en el que la persona se queda o se quiere quedar enganchada, como si ya no hubiera nada más. A muchos de nosotros nos gustaría vivir en una playa idílica (véase Hawai, Tahítí) con un pareo y una cabañita, con un amor al lado y surfeando todo el día, con maravillosas hogueras, música y cantos por las noches. El caso es que esto es irreal, porque está la vida del día a día, los hijos, las escuelas, el pago del coche, el pago a la Seguridad Social para recibir asistencia médica, en fin, tantas y tantas otras cosas que conforman nuestra vida occidental y que tampoco vamos a tirar por la borda, después de la cantidad de sangre que ha costado llegar al voto político y al de la mujer, por ejemplo.

Si pretendemos vivir en la irrealidad, en algún punto nos vamos a dar de bruces con las tres dimensiones. De ahí que una vez más nos encontramos con la confusión entre "estado" y "nivel". Una persona puede alcanzar un estado muy elevado de conciencia, y en cambio no mantenerlo, por lo que su nivel quizás esté mucho más bajo. Entonces no podríamos decir que esta persona está iluminada. Ahora bien, ni siquiera el iluminado, es decir aquél o aquella que ya está en un nivel superior, mantendrá ese estado las 24 horas al día los 7 días de la semana, pues otra vez estaríamos confundiendo estado con nivel. Esa persona accedería a ese "estado" de manera inmediata y cuando lo desease con sólo cerrar los ojos, por ejemplo. Eso sí. Mientras, las cosas de la vida siguen estando ahí, un sobresalto por el claxon de un coche, la señora que nos pisa en el autobús y duele, la incomodidad en el tren después de dos horas de escuchar a un niño llorar sin parar. La interpretación que hacemos de eso es lo que importa. La experiencia de lo humano sigue estando ahí.

G: ¿Son equivalentes los conceptos iluminación y conciencia de tercer grado? ¿Hay "grados" de iluminación? Ken Wilber consideraba que Adi Da había alcanzado el mayor grado de iluminación. Dado que este maestro murió en 2008, ¿sabes de alguien que se encuentre en la actualidad en un estado similar?

R: No sabría responder a esta pregunta, ciertamente que no tengo muy estudiado el tercer grado de conciencia, ¡posiblemente porque no haya llegado ahí aún, ja, ja, ja! Por eso no puedo hablar de ello. Y desde luego no conozco a nadie allí.

G: Tenemos los casos de UG Krishnamurti, quien insultaba a sus seguidores, o el padre Pío y sus descomunales enfados, al propio Adi Da y las acusaciones de abuso que pesaron sobre él, a Osho y su adicción a un par de drogas, o sin ir más lejos a Jesús volcando las mesas del Templo. Luego está Eckhart Tolle y su bondad constante. Sin embargo, el propio Tolle afirma que siempre, desde niño, fue una persona dócil y amable. Pareciera que la iluminación no modifica (por lo menos según la idea que tenemos de lo que es la iluminación) los rasgos fundamentales del carácter. ¿Crees que esto es así, o por el contrario la iluminación "verdadera" borra tu pasado, y por tanto los maestros que he mencionado no estaban "iluminados de verdad"?

R: Por lo dicho anteriormente, Gunther, la iluminación es un nivel superior de conciencia que accede al estado superior no-dual de manera asidua y a voluntad. Unido a esto, el trabajo con la sombra es vital y es posible que el Ser esté iluminado y la Sombra aún no se haya integrado, por lo que la experiencia de iluminación total sería cuando los aspectos internos y externos están alineados. Es decir, si estoy en paz no voy a pegarte un grito. Por otra parte no podemos dejar de reconocer que todo lo que expresas está basado en los juicios que nosotros desde nuestra atalaya de moralidad juzgamos como negativo, inaceptable o enjuiciable. En los estados elevados de conciencia hay más atención sobre la autenticidad y el flujo natural de lo emergente que sobre lo que los otros están esperando que haga, diga, sienta. Así en el batiburrillo de maestros que has nombrado cada uno estaba donde estaba y te aseguro que no estaban todos en el mismo nivel.

G: Algunos gurús, sobre todo gurús advaita, enfatizan el hecho de que lo que llamamos iluminación no es algo alcanzable, sino que se trata de nuestra verdadera naturaleza. Y que no se puede llegar a ser algo que ya eres mediante un sistema de meditación, mediante una técnica o forma de vida. Yo creo que estos gurús, como también algunos maestros zen, sólo pueden servir de ayuda a las personas que de alguna manera se encuentran "a punto de dar el salto". Es como si cada enseñanza o cada tipo de maestro espiritual sirviera sólo para aquellos que se encuentran cerca de eso que predican, de la misma forma que un físico teórico sólo sirve para estudiantes avanzados de física, pero no para niños de primaria. Me gustaría saber tu opinión sobre esto. A veces hay confusión sobre qué enseñanza seguir.

R: Considero Gunther que es justo este tema del que he hablado en la sexta pregunta. Einstein decía que no se puede integrar una realidad más que saliéndose de ella y mirándola objetivamente. Por eso para reconocer la LUZ que somos, necesitamos salirnos de ella para poderla ver. Por eso meditamos no PARA iluminarnos, sino PORQUE estamos iluminados. El problema con el Zen o el Advaita es que se creen que esa es la única vía y ahí es cuando se absolutizan.

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