traductor

miércoles, 14 de febrero de 2018

Aaron Ciechanover, médico, biólogo y premio Nobel de Química

Aaron Ciechanover, médico, biólogo y premio Nobel de Química
 

“Todas las proteínas de tu cuerpo son nuevas cada mes”

¿Por qué le dieron el Nobel?
No sé, ¡habiendo en el mundo científicos tan meritorios! Pregúntele al jurado sueco.
Quería preguntarle sobre sus investigaciones.

Con mi colega Avram Hershko alcanzamos a verificar aspectos del funcionamiento de las proteínas en nuestras células.

¿Usted sería capaz de explicármelo?
Sí.

¿Para que lo entienda mi madre?
Su madre... ¿tiene huevos en la nevera?
Sí.
Un huevo es una célula. Hecha de proteínas. Si ella le aplica calor: ¿qué sucede?

Huevo frito. O revuelto. O tortilla.

El calor altera las proteínas. Y tus células, hechas de proteínas..., no están en la nevera.
No.

Están en tu cuerpo, que está a 37ºC.

¿Esa temperatura altera mis proteínas?
El huevo frito ya nunca podrá regresar como huevo fresco a la nevera: el calor de tu cuerpo altera tus proteínas irreversiblemente.

¿Y eso es peligroso?
Retirar a tiempo esas proteínas estropeadas por la temperatura, las radiaciones, la toxicidad, la polución postergará enfermedades, tumores cancerosos, alzheimer, parkinson...

¡Las retiro, las retiro! Pero ¿cómo?
Hay camiones de la basura que retiran las proteínas estropeadas, deshecho orgánico: ¡ese mecanismo de retirada es lo que describimos Hershko y yo!

¡Bravo!
Tu organismo se compone de 22.000 tipos distintos de proteínas: están las proteínas de las células sanguíneas (hemoglobina), las de los riñones, los músculos, huesos, neuronas, ojos... Todo compuesto de proteínas.

Pero tienen corta vida, he entendido.
Correcto, y por eso generas proteínas nuevas incesantemente, que sustituyen las estropeadas: así tus células siguen sanas.

¿Y cada cuánto renuevo proteínas?
¿Has mirado esta mañana tu rostro en el espejo del baño?

Sí, y he rebajado un poco mi barba.
Mírate mañana: un 10% de las proteínas de las células de tu rostro serán nuevas.

¡Qué bien! Gracias por decírmelo.
Las proteínas de tus ojos ven tu rostro hecho de proteínas, y tus neuronas son proteínas que interpretan lo visto. Y, cada día, entre un 5% y un 10% de tus proteínas se renuevan.

¿Y si me miro al espejo pasado mañana?
Entre un 10% y un 20% de tus proteínas de hoy serán ya otras nuevas entonces.

¿Y si me miro dentro de un mes?
De las proteínas de hoy no quedará ni una, todas las proteínas de tu cuerpo serán nuevas.

¡Todas!
Cada mes renuevas todas las proteínas de todas tus células: cada mes eres nuevo.

Pero sigo siendo el mismo.
Sí, en esto superamos a los ordenadores: si su hardware se estropea, puedo salvar su software grabándolo en otro lugar. Pero nosotros renovamos al mismo tiempo hardware y software: somos fabulosos, nuestro organismo es una sinfonía admirable.

¡Mi admiración por lo bien que se explica usted!
Sigues siendo la misma persona y tus células funcionan, pero... ¡vas envejeciendo!

Me conformo con envejecer sin enfermedades.
Nuestras investigaciones sobre las proteínas han posibilitado diseñar algunos fármacos contra ciertas leucemias: ¡cientos de miles de vidas se han salvado gracias a esto!

¿Ve cómo su Nobel estaba justificado?
Y el futuro se nos abre a nuevos fármacos, ¡que así sea!

¿Cómo es la vida cotidiana de un premio Nobel?
Me levanto, me afeito, me tomo un café. Trabajo quince horas, investigando en el laboratorio. Por la noche, en casa, hablo un poco con mi esposa. Y a dormir. Como usted, ¿no?

Mi trabajo no es tan relevante.
Lo que importa, siempre, es dedicarte a lo que te place. Mi divertimento es mi investigación, como el violín es el del violinista.

¿Investiga a gusto en Haifa, pese al conflicto palestino-israelí?
Un asesino atropelló a personas en la Rambla, matándolas, ¡y aquí estamos! Lo ideal sería un Estado palestino, ¡pero pacífico!, un Estado de paz que no nos agreda a nadie.

¿Lo teme?
Los muertos en la Rambla confirman que el islam actual no es pacífico, y a menudo usa a Israel como excusa para matar.

¿Cuándo llegó su familia a Israel?
Como otros judíos europeos, amenazado por el antisemitismo en su Polonia natal, mi padre emigró a la Palestina de los años veite, por entonces protectorado británico. Él era sionista, tenía 20 años.

¿Y su madre?
Lo mismo, había llegado por otro lado, con 18 años. Se conocerían en Haifa y se casarían, y nacería yo. Y, un año después de nacer yo, Israel ganó su independencia. Mis padres trabajaron muy duro, éramos una familia modesta, y yo fui educado en el estudio.

Aconseje algo a un joven investigador que lea esta entrevista.
¡Hazlo con pasión! Ama lo que hagas.

 

Conversar

De su niñez recuerda los muchos libros en la modesta casa de sus padres: “No había comida, pero sí libros”. Su casa en Haifa, en la costa israelí, rodeada de monte y playa, le hizo amar la naturaleza, y sintió que quería ser médico. Su director de tesis doctoral investigaba las proteínas: eso le llevó al Nobel. Le pido que salude de mi parte a su amigo y compañero de Nobel, Avram Hershko, que aquí me dijo: “Nada tonifica más el cerebro que una amena conversación”. La agilidad de los cerebros de ambos me confirma el aserto. Ciechanover departe en CosmoCaixa por iniciativa de la Fundació La Caixa y la Real Academia Europea de Doctores (RAED), de la que es miembro honorario.

 

  • http://www.lavanguardia.com/lacontra/20180208/44613156818/todas-las-proteinas-de-tu-cuerpo-son-nuevas-cada-mes.html?utm_campaign=botones_sociales&utm_source=facebook&utm_medium=social

 

No hay comentarios: